La Ermita de Nuestra Señora de Sescún

La Ermita de Sescún

La Ermita de Sescún.
Los últimos metros antes de llegar a la ermita o el final de la romería.
Un momento beato y glorioso para Robert.

En la vertiente oriental de la Sierra de Gabardiello yacen las ruinas de esta ermita en una modesta explanada. Era una construcción bella y muy curiosa, teniendo similitudes obvias a las iglesias del Serrablo. También se encuentran junto a dicha ermita las ruinas de varios edificaciones anexos, campos abandonados y un importante manantial. Sin duda ninguna merece la pena una visita.

Recorte Mapa Alpina

Recorte Mapa Alpina

El acceso recomendado se efectúa desde el Puerto de Orlato, Valle de Nocito, cara norte de Guara. Cualquier otro acceso sería de mucho desnivel, menos bonito y más largo aún. Como el lugar donde se encuentra nuestro objetivo está totalmente apartado del mundo moderno o de la infraestructura circulatoria, el acceso se hace fatigoso, pero es muy bello y nos introduce en una zona salvaje, intacta y poco transitada.

El sendero está señalizado claramente en todo el recorrido. Se ha recuperado una senda, vieja y noble, que conectaba a los pueblos de la cara norte de Guara con los de la Hoya de Huesca y cuya trocha vamos a pisar durante casi todo el trayecto. Esta circunstancia se refleja en los restos del buen empedrado del camino en algunos tramos o en los muchos muretes de apoyo. Andar por esta senda es como hacer un viaje en el tiempo. Esta sensación culmina llegando a las ruinas del Mesón de Sescún, la antigua “área de servicio” en esta ruta de transito. Más al sur del mesón una pista forestal substituye el sendero y esta presencia está ensombreciendo el estado de la trocha histórica, ya que no se limpia desde años y parcialmente fue destruida por la construcción de la pista. Pero no nos molesta en esta excursión, ya que es justo en el Mesón de Sescún donde nos desviamos por otra senda en búsqueda de la ermita.

Ficha SescúnDurante todo el trayecto debemos controlar al perro, ya que traspasamos pastos donde siempre se encuentra mucho ganado que no debemos molestar o asustar.

Así que, preparamos la correa y la mochila con el almuerzo, el agua y un mapa para efectuar este viaje en el tiempo a la Ermita de Nuestra Señora de Sescún.

Tiempo:

Del coche al Mesón de Sescún: 2h15.

Del Mesón al la Ermita de Sescún: 40min.

_______________

Total: 5h30, jornada completa

Aparcamiento:

En la carretera de Belsué a Nocito, antes de bajar a este ultimo pueblo pasamos por el Puerto de Orlato, una amplia zona de campos. A mano izquierda veremos el cartel de madera que indica el nacimiento del sendero. 20m más adelante hay una explanada en el mismo margen de la carretera donde podemos aparcar cómodamente.

Acceso:

Volvemos por la carretera los 20m al cartel mencionado.

El trayecto hasta el Mesón es largo, pero totalmente obvio en todo momento. Al principio avanzamos por una pista entre campos, pero pronto se convierte en un sendero.

A medio camino, cerca del desvío que baja al Río Guatizalema o a Nocito, un cartel indica que hay una fuente escondido en el bosque debajo de la senda. El agua mana con poco caudal y forma sólo unos charcos en el suelo. Así que no sirve para nosotros, pero es suficiente para que el perro se refresque. Si los charcos al principio del camino están secos, será la única posibilidad hasta el Mesón para que nuestro amigo pueda abrevar.

El Mesón de Sescún

El Mesón de Sescún

El Mesón de Sescún.

Está ubicado en un lugar privilegiado: soleado, acogedor y rodeado por viejos prados. Además pasa cerca un torrente – el Barranco del Mesón – que suele llevar por lo menos un hilo de agua. Todavía se pueden observar las bordas y el recinto donde guardaban el ganado y la terraza donde los viajeros podían tomar algo después de un viaje, largo y fatigoso; todo derrumbado, sin embargo, con alguna imaginación las ruinas recuerdan al funcionamiento de los refugios de montaña existentes.

Recomiendo explorar a los alrededores. A parte de las aguas frescas del riachuelo, encontraremos unas bonitas carrascas, un caxico bien majo y en particular el viejo nogal que ha sobrevivido a lado del mesón desplomado.

La Ermita de Nuestra Señora de Sescún

La Ermita de Sescún

La Ermita de Sescún.

Para saber más detalles sobre la construcción y su arte recomiendo la pagina de Antonio García Omedes: “La Guía digital del Arte Románico“. Las ruinas y el entorno son francamente bonito, pero para nuestro perro lo más importante será el manantial.

Un acceso relativamente cómodo a una de las varias fuentes se encuentra un poco más abajo de las ruinas. En el ultimo cartel que indica la ermita veremos un pastizal húmedo justo delante que se convierte en una empinada canal. Por el margen izquierdo podemos descender hasta donde el agua sale a la superficie. Según la estación hay que bajar más o menos, pero suele manar agua por lo menos en la canal que sigue.

Retorno:

Volvemos por el mismo recorrido.

Volviendo por la noble senda

Volviendo por la noble senda.

 La Pardina de Orlato

La Pardina de Orlato

La Pardina de Orlato.
El único edificio que sigue en pie y sirve ahora de refugio pastoral.

En el otro lado de la carretera se encuentran a poca distancia las ruinas de dicha pardina. Si sobran fuerzas, podemos ir a explorar este lugar. Los más bonito del conjunto son los amplios campos que la rodean.

Si es necesario encontrar agua, nos podemos dirigir por estos mismos campos hacia el norte hasta topar con el GR1. Este sendero nos llevara al Barranco de Orlato que suele tener caudal permanente.

Las Gorgas del Romeral

Las Gorgas del Romeral

Las Gorgas del Romeral.
Robert llega a la parte más estrecho.

Cerca de Belsué “se esconde” un pequeño estrangulamiento que forma el Barranco de Lavateras, un río secundario que desemboca en el Embalse de Belsue.

Dicho estrecho es tan breve y poco profundo que no está mencionado en ninguna de las guías de barranquismo de la zona, ya que el interés de un descenso deportivo es mínimo dado a las características. Sin embargo, las Gorgas del Romeral ofrecen a los excursionistas – especialmente a los que vamos acompañados por niños o perros – un paseo fluvial, corto y fácil, pero muy interesante.

Ficha Romeral

Como mencionado, la ruta es fácil. Sólo una de las últimas pozas del estrecho nos obliga a meternos por completo en el agua. Sin embargo, avanzamos por el lecho del río y esto siempre con lleva ciertos peligros. Quizás tenemos que andar por un suelo resbaladizo o nos molesta la temperatura baja, sea del del agua o del ambiente. Especialmente si vemos al caudal elevado o el agua turbio, no debemos iniciar la marcha por el lecho del río.

Las Gorgas del Romeral

Las Gorgas del Romeral.
La parte más encajonada suele estar habitado por muchas arañas.

En la ficha he puesto que no hace falta preparar medidas de seguridad. No obstante, presento abajo una simple lista de chequeo para comprobar, si el barranco es apto para el paseo y en caso contrario, posibles medidas de seguridad:

  • El caudal es elevado? (Peligro de ahogamiento en la parte estrecho del barranco. ==> STOP)
  • El agua está turbia? (No veremos el suelo debajo del agua. Peligro de torcerse el tobillo o de una caída. ==> STOP)
  • Hay cabras o otro tipo de ganado en los alrededores? (Peligro de desprendimientos de piedras. ==> USO DEL CASCO)
  • La temperatura del agua es muy fría? (Peligro de hipotermia. ==> USO DEL NEOPRENO)
  • El tiempo está a punto de cambiar? Se cierre una tormenta? Se anuncia una bajada de temperatura? (Se puede producir uno de los casos anteriores. ==> STOP)
  • No hay caudal? (Toparemos con pozas estancadas. ==> STOP)

Pero después de todo es una buena ocasión para tomar un primer contacto con el mundo del baranquismo  y experimentar, si le gusta a uno.

Recorte Mapa Alpina

Recorte Mapa Alpina

El Barranco de Lavateras suele llevar un hilo de agua durante todo el año. Así que nos puede servir esta excursión también de alternativa o “escapatoria”, si encontramos las cercanas Pozas de la Pardina de Ascaso repletas de gente.

Preparamos la correa y los utensilios que se suelen llevar para pasar un rato en una poza y empezamos a explorar el micro-mundo del Romeral.

Tiempo:

Del coche a la Casa del Romeral: 10min.

Avance por las Gorgas: irrelevante, 40min.

_______________

Total: 1h.

Aparcamiento:

En la carretera de Belsué a Nocito, cerca del primer pueblo, se encuentran la Casetas de Ciprés. Estos corrales están muy visible, ya que la borda intacta está pegado a la carretera a mano derecha.

Unos doscientos metros más adelante arranca una pista, también a mano derecha, donde un cartel prohíbe la circulación de vehículos. En esta pista o 20m más adelante en un ensanche podemos aparcar cómodamente.

Acceso:

A mano izquierda de la pista mencionada, a 10m de la carretera hay una borda derruida. Desde esta ruina podemos bajar por una canal y atajar de este modo una larga lazada de la pista. La senda que discurre por la canal está poco definida, pero por las características del terreno resulta obvia. Hay que superar dos resaltes y al final molesta un poco la vegetación, pero nos evitamos mucho trozo de la pista calurosa.

Seguimos ahora por la pista en dirección este. Pronto veremos delante las ruinas de la Casa del Romeral, nuestro objetivo.

La Casa del Romeral

La Casa del Romeral.

La Casa del Romeral está en medio de los campos. Al norte de la caseta se levanta una pequeña colina que forma las gorgas de interés en su vertiente opuesto. Al extremo izquierdo de este montículo – mirando desde la caseta – hay una tímida senda que cruza el barranco por un desolado puente. Dicha senda lleva hasta la zona de Cienfuens y es uno de los factibles accesos a este embalse. Podemos dejar la mochila o cualquier cosa que no queremos llevar al barranco cerca de la caseta y encarar la parte acuática de la excursión.

Las Gorgas del Romeral

Las Gorgas del Romeral.
La entrada al estrangulamiento.

Ya preparado para el agua nos dirigimos hacia el extremo derecho de la colina mencionada. Allí, cerca de una pequeña presa, encontraremos un fácil acceso al lecho del río. Avanzamos siguiendo la corriente por el cauce que se va estrechando en seguida.

Después de un primer estrecho el barranco se abre de nuevo. En este tramo molesta un poco la vegetación, pero al fin y al cabo llegaremos a salvo a la última parte, bien encajonada y verdaderamente bonita.

Las Gorgas del Romeral

Las Gorgas del Romeral.

Cruzamos el puente por debajo y allí es justo donde el barranco se estrecha de nuevo y el lecho del río empieza a formar bonitas marmitas, toboganes y saltos de agua. Ninguna de estas formaciones llega a ser espectacular, pero en el conjunto resultan entretenidas y curiosas.

En seguida desaparecen los paredes y el carácter encajonado cambia a él de un arroyo entre campos. Podemos salir cómodamente por la orilla izquierda. Desde allí podemos volver sin complicación ninguna a la Casa del Romeral o acercarnos al puente y ver las Gorgas desde los alto.

Retorno:

Rehacemos el camino de acceso.

En el camino del acceso

En el camino del retorno.

Los Hayas y Caxicos del Balcez – Verano

La Poza Centrica

La Poza Central.
Robert descansa después de un buen baño y toma el sol.

Una introducción general

El Hayedo del Balcez está ubicado en la cara este de la Peña Blanca o Santa Marina y cubre casi toda esta ladera – desde la orilla del Rio Isuala hasta unos pocos metros debajo de la cima. En él predominan los quejigos y las hayas pero se encuentran también carrascas y algunos arces. En la vertiente este del cañón, frente a Santa Marina, sigue extendiéndose este bosque, viejo y bello. Allí se ha agarrado incluso algún tejo entre los saltos rocosos como se puede observar, si se avanza con atención por las sendas que discurren por este mundo olvidado.

El Río Isuala forma bonitas badinas en un entorno selvático y aislado. Si el caudal es normal, el río no propone muchas dificultades parar desplazarse por él. Sólo dos badinas obligan a nadar.

A pesar de que es una de las zonas más bellas de todo el parque, ni el bosque, ni el cañón están explotados turisticamente y por eso tampoco hay una infraestructura en referencia a senderos limpios y señalizados. Para el excursionista resulta muy difícil averiguar por donde discurren las antiguas sendas, seguirlas y saber a donde llevan, ya que es además una zona muy amplia, de desnivel considerable y con algunos cortes abruptos.

Igualmente de escasamente explotada se encuentra la representación de esta zona en el mundo literal. No hay informaciones detalladas en las guías de la Sierra de Guara, ni en Internet. El único libro que da pistas para explorar el Hayedo es – como tantas otras veces – la maravillosa guía “La montaña olvidada” de Arturo González. Pero como no se halla ningún pueblo abandonado en el cañón y tampoco aporta el Hayedo del Balcez factibles accesos a los despoblados tratados, sólo lo menciona más bien de paso.

El Cañón del Balcez

El Cañón del Balcez.
Una muestra de lo que nos espera.

Durante los últimos años Robert y yo hemos encontrado una tímida red de senderos que se ofrece para diseñar dos rutas circulares, largas y bonitas.

Estas rutas gemelas las distingo por los calificativos Invierno y Verano, aunque debo hacer constar que se pueden realizar también en otras épocas del año. Dichos características representan más bien el alma de la excursión:

Invierno – el contacto con el agua es mínimo (cruzar el río por dos vados)

Verano – una excursión acuática (avanzar por el lecho del río, incluso a nado)

Croquis sobre el recorte

Mapa Editorial Alpina.
Croquis sobre el recorte.

Como mencionado en un parágrafo anterior, las sendas son realmente difíciles de seguir, en muchos tramos están invadidas por la maleza y en algunas zonas están borradas por la constante erosión sin rastro ninguno. En general no hay balizas o señales, y el excursionista se enfrentará a algún destrepe que requiere cierta habilidad montañés.

El siguiente listado sirve para ver rápidamente las características de las tres sendas principales de las dos rutas presentadas, ya que son estas las que proporcionan las dificultades serias:

Senda por el Hayedo:

Inicio: Muy vestido de Erizón y difícil de averiguar

Señalización: Ninguna

Final: No hay, se pierde totalmente en el bosque

Estado general: Muy perdido y casi siempre molesta la vegetación

Pasos delicados: ningunos

Descripción breve: Se adentra en el corazón del Hayedo

Senda de los Cazadores I*:

Inicio: Marcado con un pequeño hito

Señalización: Algún hito de vez en cuando

Final: Marcado con un hito en la poza central, obvio

Estado general: En buen estado (2016)

Pasos delicados: Un paso de II, relativamente expuesto

Descripción breve: Baja desde la Peña Surta al fondo del cañón

Senda de los Cazadores II*:

Inicio: Unos carteles de metal ayudan en encontrarlo, después de los primeros metros coge más presencia

Señalización: Ninguna

Final: Muy dispersa, difícil de averiguar

Estado general: En buen estado hasta el mirador, después de menor entidad y muy  oculta, aunque recién limpiada ¡! (2016)

Pasos delicados: Un paso de II+, considerablemente expuesto

Descripción breve: Desciende desde las cercanías de Sarsa de Surta hasta el fondo del cañón

*Por falta de información he puesto estos nombres triviales.

En el mapa arriba figuran las dos rutas presentadas. También muestra partes de otras sendas relevantes que discurren por la zona, ya que coinciden con nuestras rutas. Estudiando el croquis se puede ver que hay tres aparcamientos marcados. Existe una buena alternativa a los dos aparcamientos propuestas. Más detalles sobre esta alternativa cerca del Molino de Las Bellostas se encuentran por ejemplo en la entrada “Las Cuevas de Bagüeste“.

Finalmente recomiendo que un lector que tenga menos experiencia haga combinaciones de partes de las rutas para que la excursión sea más corta, fácil o que tenga menos desnivel – especialmente en el primer contacto con el Hayedo del Balcez.

Las Hayas y los Caxicos del Balcez – Verano

La ruta de hoy destaca en primer lugar con las pozas del Cañón del Balcez superior, como los barranquistas han bautizado este tramo del Río Isuala. Nos llevará por una senda, poco frecuentada pero espectacular, hasta el fondo del cañón. Esta bajada es la parte más difícil de la excursión donde tenemos que prestar mucha atención. Luego remontamos por el mismo lecho del río para volver finalmente por el GR1 al pueblo donde está el coche. Aunque es una marcha larga, debemos disfrutar al tope de las pozas, el bosque y los rincones más pintorescos de esta parte del Cañón del Balcez.

También encontraremos algunos testigos de la desvanecida presencia humana en el cañón. Antaño la gente aprovechaba obviamente la energía del agua y talaba arboles, ya que hay en abundancia. Así que, veremos restos de unas presas con su procedentes acequias, campos abandonados en la orilla, ruinas de edificaciones y algunas derruidas trazadas que cruzan el lecho del río.

Nota personal:

Estas ultimas interpreto como vados por donde transportaron los troncos talados desde el Hayedo a la otra vertiente del cañón y finalmente al pueblo más cercano: Sarsa de Surta.

He leído que subían la madera con sistemas de poleas hasta la cresta. Hoy en día estos vados están en lugares totalmente perdidos y aislados, sin ninguna prolongación en forma de tiradera o trocha.

Pero me da pie a pensar que el origen de muchas de las sendas que aprovechamos en la ruta de hoy, procede de estos trabajos que hicieron los leñadores en su día. Supongo que sólo queda una mínima parte de una amplia red de caminos que se integraba en el bosque.

Queda la parte que siguen usando los cazadores.

Preparamos una mochila acuática, el bidón con el almuerzo y no nos olvidemos de la correa para explorar este paraíso olvidado.

Ficha Verano

Tiempo:

Desde Las Bellostas al inicio del descenso al cañón: 1h30.

Bajada por la Senda de los Cazadores II: 1h.

Remontar el Río Isuala: irrelevante, 4h.

Volver al pueblo por el GR 1: 30min.

_______________

Total: 7h, jornada completa.

Aparcamiento:

En Las Bellostas a lado de la iglesia.

Acceso:

La excursión empieza allí en dirección a Peña Surta.

Un hito cerca de la Peña Surta

Un hito cerca de la Peña Surta.
Al fondo se divisa el Vignemale.

Este primer tramo es obvio y bien marcado. Pasamos un primer cruce sin cambiar de dirección. Más adelante ignoramos el desvío a la Peña Surta y seguimos de nuevo recto. La senda discurre ahora plenamente por la crestería. A mano derecha vemos la honda cicatriz que ha formado el Río Isuala, nuestro objetivo y el camino de retorno – el Cañón del Balcez. Se divisa también con claridad Santa Marina y el Hayedo en el otro lado del cañón. La Peña Surta hemos dejado ya detrás, asi que se abren tambien las vistas hacia el este. Allí, a nuestra izquierda, está un pequeño pueblo en el fondo del valle: Sarsa de Surta.

Delante de nosotros se eleva una pequeña cima en la cresta. La senda la rodea por la izquierda, sin ganar ni perder mucha altura. En el otro lado de dicha pequeña cima la senda se acerca de nuevo a la cresta. En este punto veremos un cartel de metal. Este es el sitio donde nace la Senda de los Cazadores II y done la excursión se convierte en una verdadera aventura.

En el cartel debemos dejar el camino que sigue discurriendo hacia el sur y subir a la misma crestería. En estos 10m de subida hay otros dos carteles del mismo tipo. Llegamos a la cresta en un pedregal en el que la Senda de los Cazadores II arranca en el extremo izquierdo. Se adentra en el cañón dibujando amplias lazadas superando de este modo los resaltes rocosos. Los primeros metros están relativamente tapados por el Erizón, aunque todavía se puede divisar el trazado. Según avanzamos coge más cuerpo y resultará fácil y obvio. El trayecto es sencillamente espectacular y culmina – en referencia a la espectacularidad – en un mirador natural.

El Mirador del Vignemale

El Mirador del Vignemale

El Mirador del Vignemale.

He tenido que bautizar de nuevo un lugar por mi propia sugestión, por falta de información. Así que he derivado el nombre de la estupenda panorámica que ofrece este lugar. Parece que el Cañón del Balcez nace en el mismo Vignemale, que se ve al fondo tan aislado como de ningún otro lugar cercano. Son verdaderamente maravillosas vistas.

Nos encontramos en una peña, herbosa  y expuesta, en medio de la vertiente este del cañón. Debajo vemos al río y parece que se extiende sin fin por los dos extremos. Unos cuantos caxicos centenarios adoran el mirador y lo convierten en un rincón de una belleza excepcional.

Robert olfateando en el Mirador del Vignemale

Robert olfateando en el Mirador del Vignemale.

Después de un pequeño descanso en el cual debemos absorber las vistas hay que concentrarse de nuevo en el trayecto, ya que las dificultades empiezan a partir de aquí. Antes de proseguir debemos averiguar por donde sigue nuestro camino, ya que hay varias sendas (aunque de poca entidad) que parten de la peña.

A mano derecha, a poca distancia vemos un promontorio parecido. Entre este y nuestro mirador hay una canal por la cual baja la senda hasta el río.

La Senda de los Cazadores II

La Senda de los Cazadores II.
El paso de II+.

Nuestra senda parte hacia la derecha y continua desciendo muy cerca del borde del acantilado. ¡Mucho cuidado a partir de aquí! Pasamos de caxico en caxico – todos magníficos – hasta topar con la canal que hemos observado. En este punto gira la senda 180º a la izquierda y empieza a discurrir por una cornisa que supera en diagonal la pared vertical que hemos bordeado los últimos metros desde el mirador. Es un paso de II+ considerablemente expuesto. Hay que avanzar con mucho cuidado, ya que el suelo y la roca suelen estar húmedos y/o cubiertos de hojas.

Después de este paso la senda gira de nuevo a la derecha y cruza una pedrera en el fondo de la canal. Después de esta se introduce en un denso bosque de boj que se extiende hasta el cauce y alberga la senda hasta su final.

Las dificultades siguen. En dicho bosque la traza de la senda es casi invisible y resulta muy difícil de averiguar. Las mejores balizas para orientarse son las ramas cortadas de los arbusto que podaron cuando estuvieron limpiando la senda.

La Senda de los Cazadores II.

La Senda de los Cazadores II.
Las ramas cortadas nos dan una idea por donde discurre la senda.

La senda no abandonará la canal, ni el bosque de boj hasta la inmediación del río.

Durante esta larga bajada tendremos que superar otra pequeña trepada y bajar por algunos tramos muy empinados donde los troncos gruesos del boj nos sirven de agarraderos y facilitan el avance.

Siempre debemos estar muy atentos en no perder de vista las pocas marcas que pueden indicar la trazada: Como mencionado antes las ramas cortadas o también los rastros de las muchas manos que se agarraban en los troncos de boj para asegurar el paso en los tramos pendientes.

Cuando se escucha ya el agua y el terreno es más suave, la senda gira a la derecha y sale de la hondura de la canal para llegar al cauce río arriba de una profunda poza.

La Senda de los Cazadores II.

La Senda de los Cazadores II.
Uno de los caxicos cerca del Mirador del Vignemale.

El lugar donde llegamos al cauce no es especialmente bonito. Es mejor que no nos detengamos y que empecemos a remontar el río. En apenas media hora llegamos a una gran poza, idílica y fabulosa, donde merece la pena quedarse un rato y disfrutar de las aguas del Río Isuala.

Nota personal – los nombres inventados:

Estoy seguro que un lugar tan estupendo y geográficamente importante como esta badina, tenga su propio nombre. Pero – igual a los otros casos en esta entrada – no he podido averiguarlo.

Sin embargo, estos lugares – y sobre todo esta poza – tienen tanta importancia en la descripción de las dos rutas que me parece útil y justificado, bautizarlos con un nombre inventado.

La Poza Central

La Poza Céntrica

La Poza Central.
Un patchwork de colores en otoño.

Por el bloque característico en medio, la poza resulta muy fácil de identificar. Este escondido rincón parece ser parte de otro mundo lejano de la modernidad, ya que los viejos quejigos le convierten en un escenario épico.

La losa que forma la pequeña cascada sirve también de vado: en las dos orillas parten sendas. A mano  derecha (remontando el río) marca un hito la llegada de la senda gemela de la que hemos descendido hace poco: La Senda de los Cazadores I. Enfrente vemos el inicio de otra (o la prolongación de la misma) tallada en la roca. Esta toma dirección sur sin ganar demasiado altura en los proximidades. Según un campesino de Las Bellostas lleva (o llevaba) a Rodellar. (Nunca lo he comprobado.) Estos dos caminos hacen un papel importante en la ruta “Las Hayas y los Caxicos del Balcez – Invierno“.

El Rio Isuela

El Rio Isuela con muy poco caudal.
Pozas someras en un tramo derecho. La foto fue tomada en pleno verano.

Seguimos remontando por el lecho del río. Empieza un largo trayecto que deberíamos tomar con calma. Como avanzamos por el mismo lecho del río no hay perdida. Tampoco nos tenemos que enfrentar a ningún obstáculo durante las próximas 2 horas y sólo nos tenemos que meter en el agua si nos apetece, aunque en un día soleado nos apetecerá muchas veces…

Cuando llegamos a los dos breves estrangulamientos que nos obligan a nadar, tenemos que volver a prestar atención al entorno para orientarnos y encontrar más adelante con seguridad el GR 1 que es la mejor manera para volver al coche.

Los Estrangulamientos

El estrangulamiento antes del Vado

El estrangulamiento antes del Vado.

Los dos estratos que oprimen el lecho del río están a poca distancia entre sí y forman el portal una zona menos encajonada denominada “El Vado”. En esta zona hay de nuevo un cruce de caminos y por lo tanto es muy importante para la orientación en esta parte del Cañón del Balcez.

Los dos estrangulamientos tienen un aspecto muy parecido. Unas pequeñas cascadas vierten las aguas del Isuala a unas profundas marmitas. Estas pequeñas pozas son las que tenemos que superar a nado. Si hay mucho caudal serán estos dos resaltes los tramos que más problemas dan. Si el agua baja moderadamente, las marmitas se convierten en unos jacuzzis naturales que nos darán un relajante masaje en la espalda.

 Seguimos y en breve llegamos al Vado.

El Vado

El Vado

El Vado.
La pasarela y la chopera.

Este bonito rincón es fácil de identificar, ya que hay una pasarela que cruce el río. A mano izquierda (remontando el río) se encuentra una chopera muy visible, especialmente en otoño por el extraño color rosa que cogen las hojas. El camino que parte de la pasarela asciende a Bagüeste. En la orilla opuesta se encuentra un campo y una pista que sube a la Cabañera de Sevil, nuestro camino de acceso. Topa justo en el primer cruce que hemos pasado recto. Estos dos caminos reencontraremos en la ruta “Las Hayas y los Caxicos del Balcez – Invierno” y más detalles sobre el Vado se encuentran en la entrada “Las Cuevas de Bagüeste“.

El Río Isuela

El Río Isuela.
Robert toma un baño refrescante antes de abandonar el lecho del río y encontrarse con el calor de nuevo.

A partir de aquí discurren sendas visibles en las orillas del río. Es un buen momento dejar el lecho del río y volver a caminos firmes y señalizados. Recomiendo salir por la pasarela a mano izquierda (remontando el río). En el otro extremo de la chopera veremos un cartel que indica una fuente. Esta senda tiene continuidad y está balizada. En breve veremos una preciosa poza, grande y profunda, edificaciones en ruinas y la fuente indicada que forma charcos en el suelo. Después llegamos al vado de una pista. Se trata de la prolongación de la que viene desde el Vado. En nuestra vertiente asciende hasta Bagüeste. Nosotros cruzamos el río en este punto. La senda, ahora en la orilla opuesta, nos lleva por los campos y la caseta de Juan Bara, cruza de nuevo el río y finalmente nos situará en el cruce del GR 1 con el río. Hay un cartel. Merece la pena esperar en la orilla hasta que disminuye el calor del ambiente y el sol pierde su fuerza. Pero al fin y al cabo llega el momento para despedirse del río, cruzarle una última vez y empezar a acender hacia Las Bellostas. La subida no tiene perdida, ya que está muy bien marcado. Al principio el camino discurre por terreno erosionado, pero cerca del pueblo empieza a tener nobleza y reflejar antigüedad, ya que está mucho mejor conservado y cuidado.

En el pueblo debemos controlar al perro.

Retorno:

Volvemos por los calles del pueblo al coche.

Las Bellostas

Las Bellostas.
Bonitas vistas a los Tres Sorores por la tarde.

Los Hayas y Caxicos del Balcez – Invierno

En el Hayedo del Balcez

En el Hayedo del Balcez.

Una introducción general

El Hayedo del Balcez está ubicado en la cara este de la Peña Blanca o Santa Marina y cubre casi toda esta ladera – desde la orilla del Rio Isuala hasta unos pocos metros debajo de la cima. En él predominan los quejigos y las hayas pero se encuentran también carrascas y algunos arces. En la vertiente este del cañón, frente a Santa Marina, sigue extendiéndose este bosque, viejo y bello. Allí se ha agarrado incluso algún tejo entre los saltos rocosos como se puede observar, si se avanza con atención por las sendas que discurren por este mundo olvidado.

El Río Isuala forma bonitas badinas en un entorno selvático y aislado. Si el caudal es normal, el río no propone muchas dificultades parar desplazarse por él. Sólo dos badinas obligan a nadar.

A pesar de que es una de las zonas más bellas de todo el parque, ni el bosque, ni el cañón están explotados turisticamente y por eso tampoco hay una infraestructura en referencia a senderos limpios y señalizados. Para el excursionista resulta muy difícil averiguar por donde discurren las antiguas sendas, seguirlas y saber a donde llevan, ya que es además una zona muy amplia, de desnivel considerable y con algunos cortes abruptos.

Igualmente de escasamente explotada se encuentra la representación de esta zona en el mundo literal. No hay informaciones detalladas en las guías de la Sierra de Guara, ni en Internet. El único libro que da pistas para explorar el Hayedo es – como tantas otras veces – la maravillosa guía “La montaña olvidada” de Arturo González. Pero como no se halla ningún pueblo abandonado en el cañón y tampoco aporta el Hayedo del Balcez factibles accesos a los despoblados tratados, sólo lo menciona más bien de paso.

La Cabañera de Sebil

La Cabañera de Sebil.

Durante los últimos años Robert y yo hemos encontrado una tímida red de senderos que se ofrece para diseñar dos rutas circulares, largas y bonitas.

Estas rutas gemelas las distingo por los calificativos Invierno y Verano, aunque debo hacer constar que se pueden realizar también en otras épocas del año. Dichos características representan más bien el alma de la excursión:

Invierno – el contacto con el agua es mínimo (cruzar el río por dos vados)

Verano – una excursión acuática (avanzar por el lecho del río, incluso a nado)

Croquis sobre el recorte

Mapa Editorial Alpina.
Croquis sobre el recorte.

Como mencionado en un parágrafo anterior, las sendas son realmente difíciles de seguir, en muchos tramos están invadidas por la maleza y en algunas zonas están borradas por la constante erosión sin rastro ninguno. En general no hay balizas o señales, y el excursionista se enfrentará a algún destrepe que requiere cierta habilidad montañés.

El siguiente listado sirve para ver rápidamente las características de las tres sendas principales de las dos rutas presentadas, ya que son estas las que proporcionan las dificultades serias:

Senda por el Hayedo:

Inicio: Muy vestido de Erizón y difícil de averiguar

Señalización: Ninguna

Final: No hay, se pierde totalmente en el bosque

Estado general: Muy perdido y casi siempre molesta la vegetación

Pasos delicados: ningunos

Descripción breve: Se adentra en el corazón del Hayedo

Senda de los Cazadores I*:

Inicio: Marcado con un pequeño hito

Señalización: Algún hito de vez en cuando

Final: Marcado con un hito en la poza central, obvio

Estado general: En buen estado (2016)

Pasos delicados: Un paso de II, relativamente expuesto

Descripción breve: Baja desde la Peña Surta al fondo del cañón

Senda de los Cazadores II*:

Inicio: Unos carteles de metal ayudan en encontrarlo, después de los primeros metros coge más presencia

Señalización: Ninguna

Final: Muy dispersa, difícil de averiguar

Estado general: En buen estado hasta el mirador, después de menor entidad y muy  oculta, aunque recién limpiada ¡! (2016)

Pasos delicados: Un paso de II+, considerablemente expuesto

Descripción breve: Desciende desde las cercanías de Sarsa de Surta hasta el fondo del cañón

*Por falta de información he puesto estos nombres triviales.

En el mapa arriba figuran las dos rutas presentadas. También muestra partes de otras sendas relevantes que discurren por la zona, ya que coinciden con nuestras rutas. Estudiando el croquis se puede ver que hay tres aparcamientos marcados. Existe una buena alternativa a los dos aparcamientos propuestas. Más detalles sobre esta alternativa cerca del Molino de Las Bellostas se encuentran por ejemplo en la entrada “Las Cuevas de Bagüeste“.

Finalmente recomiendo que un lector que tenga menos experiencia haga combinaciones de partes de las rutas para que la excursión sea más corta, fácil o que tenga menos desnivel – especialmente en el primer contacto con el Hayedo del Balcez.

Las Hayas y los Caxicos del Balcez – Invierno

El Hayedo del Balcez

El Hayedo del Balcez.
Robert me espera en la Senda del Hayedo cuya trocha parece invisible en la foto.

La ruta de hoy nos lleva por sendas muy antiguas a un bosque, precioso y intacto. El objetivo principal es el místico ambiente que nos acompañará por todo el trayecto, pero también nos alegrarán el día las pozas del Vado, la Poza Central y los miradores asombrosos de la Senda de los Cazadores I.

Ficha Hayedo - Invierno

Preparamos la mochila con el almuerzo y el agua, cogemos la correa del perro y exploramos uno de los rincones más aislados de toda la Sierra pisando los viejos caminos de los leñadores.

Tiempo:

Desde el coche hasta el Vado: 30min.

Del Vado al inicio de la Senda por el Hayedo : 30min.

Travesía por el bosque hasta la Poza Central: muy relativo 2h30 a 3h30.

Ascensión por la Senda de los Cazadores I: 1h.

Volver al coche por la Cabañera de Sevil: 1h.

_______________

Total: 6h, jornada completa

Aparcamiento:

En la carretera desde Sarsa de Surta a Las Bellostas arranca a mano izquierda una pista justo después de una fuerte subida y un visible salto de agua al margen izquierdo de la carretera.

Hay una pequeña explanada donde caben dos coches.

Acceso:

El camino empieza saliendo del coche y cruzando el barranquillo.

Tomamos la pista que sube a mano derecha en zigzag y pasa por unos viejos campos donde se esconde la Fuente de Albás, que lleva agua para el perro en primavera. Un poco más arriba, en un pequeño collado justo donde se ubican los restos de una borda, encontraremos la Cabañera de Sebil que discurre por esta crestería del norte al sur. En el cruce de la pista con dicho sendero, descendemos hacia el oeste en dirección Bagüeste, como indicado. La pista nos lleva directamente a una zona del Isuala, denominada “El Vado”. Cuando la pista pasa por los campos colindantes con el río, un cartel marca el desvió a Bagüeste. Así que dejamos la pista en este punto y nos acercamos al cauce al cual cruzamos por una vieja pasarela de piedras.

El Vado

El Río Isuala

El Río Isuala.
El ambiente del río desde la pasarela por la mañana.

Más detalles sobre el Vado se encuentran en la entrada “Las Cuevas de Bagüeste“, aunque recomiendo no detenerse demasiado tiempo en este lugar, ya que todavía tenemos una larga marcha delante.

Seguimos en dirección Bagüeste como indican los carteles. En breve llegamos a una zona de margas, donde la senda es poco visible. Tenemos que prestar mucha atención a los hitos que marcan el trazado erosionado. Después de una corta subida llegamos a un pequeño barranco que suele estar seco. En la otra vertiente la senda empieza a ganar altura en zigzag. En el ultimo recodo antes de una larga recta que lleva a un collado o un paso a una zona más llana, se inicia la Senda del Hayedo a mano izquierda. Sin embargo, no hay ninguna señal.

Así que dejamos en este undécimo recodo el camino que lleva a Bagüeste y continuamos por una senda casi invisible, dado que el Erizón tapa gran parte de su trocha. Es importante que encontremos este desvío. Si no estamos de todo seguro, podríamos ascender directamente al collado mencionado y bajar desde allí al primer recodo.

La Senda del Hayedo

La Senda por el Hayedo.
En la salida de la faja se ve que era un camino noble e importante.

La Senda por el Hayedo discurre al principio en ligero descenso. Estos primeros metros son verdaderamente incómodos para nosotros y también para los perros. A un perro pequeño deberíamos incluso lleva en brazos, porque no podrá pasar entre las densas malezas de Erizón. Así de molesto iremos hasta un resalte de roca con él cual toparemos en aproximadamente 50m. En este paso veremos la trocha con claridad, por que el camino queda libre de vegetación. La senda supera el resalte en diagonal descendente y nos sitúa en una faja rocosa donde podemos disfrutar de unas primeras vistas al Hayedo y Cañón del Balcez. Giramos a la izquierda y bajamos por la faja sin camino obvio hasta que veremos en aproximadamente 50m a mano derecha la continuación de nuestra senda. Esta salida de la faja está empedrado y por lo tanto muy visible. Viendo este corto tramo (y algunos pocos más) nos podemos hacer una idea de la importancia que tenía esta senda hace décadas. Por desgracia, la senda en seguida pierde cuerpo, aunque la trazada permanece más a la vista que antes.

La Senda del Hayedo

La Senda por el Hayedo.
Robert disfruta de las vistas al Río Isuala y tiene ilusión por el baño en la Poza Central.

Seguimos por nuestro camino, ahora tímido y vestido, que discurre por media ladera. Traspasamos un pequeño murete que limita un tipo de cobijo de pastores y allí, en este punto, dejamos detrás todos los pocos rastros humanos que hemos podido observar. Seguidamente la senda salva un hondo barranco para después coronar un pequeño promontorio. En esta primera mitad sigue desarrollándose de esta manera. En general no pierde, ni gana mucha altura. Las zonas de los barrancos o canales suelen estar bastante vestidos y las de las promontorios más bien pelados y con buenas vistas. También hay que cruzar varias pedreras donde la traza se suele desdibujar por completo. Todas estas pedreras debemos cruzar en horizontal. En el otro extremo se adivina de nuevo por donde sigue discurriendo el trazado.

Más adelante nuestra senda empieza a descender, incluso dibuja una pequeña lazada y el bosque empieza a aparecer más denso. Escuchamos el ruido del agua, ya que el cauce está cerca, pero la senda no llega a bajar totalmente, sino sigue en paralelo traspasando el Hayedo.

El Hayedo del Balcez

El Hayedo del Balcez en otoño.

Cuando la senda vuelve a ascender ligeramente toparemos con una raíz, podrida y repleta de setas, obstruyendo el camino. A partir de aquí tenemos que prestar de nuevo mucha atención a la ruta y el entorno para encontrar la correcta bajada al río. Aunque el desvío está todavía lejos, debemos fijarnos ya ahora en las pocas referencias que se pueden encontrar, ya que será el tramo con la trocha menos definida de todo el recorrido. Los siguientes son los puntos claves:

  1.  Un cruce con una tiradera o senda en diagonal descendiente. En este punto la tiradera tiene más entidad que el verdadero camino y puede ser confundido con la senda. La tiradera no tiene continuidad y desaparece 200m más abajo. Nuestra senda, en ligero ascenso, está muy oculto en los primeros metros, pero recupera su aspecto habitual en breve.
  2. Una suave zona con maravillosos quejigos altos y con ramas extraordinariamente largas. Se encuentra a mano derecha encima de la senda y se accede relativamente fácil. Esta media docena de arboles está a la vista desde el camino, pero merece la pena acercarse y verlos de cerca. Imágenes de estos caxicos se encuentran en la página de los arboles.
  3. El final de la Senda por el Hayedo. Más adelante llegamos a una suave pedrera que asciende a mano derecha. Hay un quejigo, solitario muy característico, en medio y en la extrapolada linea de la senda delante una haya de gran tamaño. Justo en esta zona la senda se pierde finalmente.
La Senda del Hayedo

La Senda por el Hayedo.

Estamos en el final de la Senda por el Hayedo. Antes de dicha pedrera la senda cruza perpendicularmente una pequeña barranquera, suave y siempre cubierta de hojas. Posiblemente se trata de una antigua tiradera de los leñadores por donde bajaban los troncos. Por allí debemos decender. Hay algunos tramos donde se anda más cómodo por el lateral de la misma, pero después de todo resulta cómodo de avanzar. En breve la barranquera se une con otra que viene de la izquierda. Más adelante pierde profundidad y al fin nos situará en una amplia zona que destaca con dos hayas, grandes y maravillosas. Debajo de estas hay una senda que cruza este lugar desde la izquierda en ligero ascenso, casi horizontal. Tenemos que estar alerta para no saltarnos esta senda, ya que es tímida y poco visible. Esta senda es nuestro acceso al cauce.

Así que, giramos a la izquierda y seguimos por dicha senda hacia el norte. El recorrido hemos hecho desde la Senda por el Hayedo hasta esta nueva describe un amplio giro de 180º y es quizás la parte más delicada de la excursión referente a la orientación. La trocha nueva es bien visible, cómoda y fácil, aunque tímida y algo vestido. Continuamos por ella en ligero descenso hasta topar con el Río Isuala en un precioso lugar.

La Poza Central

La Poza Céntrica

Descansando en la Poza Central.

En la otra orilla en frente vemos el inicio de la Senda de los Cazadores I – nuestro salida del cañón. Pero antes de avanzar de nuevo, debemos disfrutar de esta joya paisajista. Este escondido rincón parece ser parte de otro mundo lejano de la modernidad, ya que los viejos quejigos le dan un aire épico.

Por el bloque característico en medio, la poza resulta muy fácil de identificar. Por eso y por el hecho de que se trata de un antiguo vado, este lugar es uno de los hitos fluviales principales de la ruta “Las Hayas y los Caxicos del Balcez – Verano“.

La Senda de los Cazadores I

La Senda de los Cazadores I

La Senda de los Cazadores I asciende por la ladera derecha del cañón en lazadas, repetitivas e interminables. La trazada está limpia y es visible hasta su final y en algunos puntos hay incluso hitos que dan la seguridad de estar en el camino correcto. En un punto hay que superar un paso de II.

Debemos ser consciente de que la senda supera más que 300m de desnivel. Por eso recomiendo iniciar la marcha a paso lento, dosificando las fuerzas, y sobre todo fuera de las horas de calor.

La Senda de los Cazadores I

La Senda de los Cazadores I.
El paso de II.

Empezamos a ascender. Después de haber subido una tercera parte nos tenemos que enfrentar al tramo delicado. Entre caxicos centenarios la senda se acerca a un resalte rocoso y sigue discurriendo por unos escalones obvios – el paso de II. Una vez superado la trepada llegaremos en breve a un promontorio con muy buenas vistas que invita a descansar un rato. Un mirador gemelo del Mirador del Vignemale de la Senda de los Cazadores II. Incluso hay una senda mínima que conecta estos dos lugares excepcionales. Pero nosotros ignoramos este desvío y nos concentramos en la que sigue ascendiendo.

Esta senda sigue dibujando lazadas para ganar altura y no nos da tregua ninguna. Pasaremos algunos miradores naturales más en las cuales podemos descansar hasta que coronamos la cresta finalmente cerca de la Peña Surta. Allí topamos con la Cabañera de Sevil que discurre de norte a sur. Por este camino efectuaremos el retorno.

Así que sólo resta girar a la izquierda y seguir por el sendero hacia el norte, en dirección Las Bellostas. Este camino nos lleva sin obstáculos al cruce cerca del coche donde hemos iniciado el descenso al Río Isuala al principio de la excursión.

Retorno:

Bajamos por la pista ya conocida al coche.

El Hayedo del Balcez

El Hayedo del Balcez.
Dos carrascas se abrazan.

A Alberuela de Laliena por el Río Isuala

El Río Isuala cerca de Alberuela

El Río Isuala cerca de Alberuela.

Una buena manera de escaparse del calor en verano es este paseo por el Río Isuala.

Recorte Mapa Alpina

Recorte Mapa Alpina.

No encontraremos ninguna poza de belleza o tamaño excepcional, pero durante todo el paseo podemos disfrutar de un paraje idílico y de los aguas agradables del Río Isuala. El lecho del río es fácil de recorrer y cerca de Alberuela nos presenta un típico paisaje de campos abandonados con algún rastro de senda que facilita todavía más el avance. Aunque en ningún momento estamos obligados de nadar, merece la pena plantear la excursión como una acuática y llevar la mochila adecuada y el bañador. De este modo podemos aprovechar los bellos rincones que forman las pozas más profundas al tope.

Ficha AlberuelaDebido a la existencia de un comedor de buitres cercano siempre veremos estos pájaros majestuosos dando vueltas encima de nosotros.

Una escalera olvidada

Una escalera que facilitaba el paso entre los campos y el cauce.
Hoy en día los campos están abandonados y la escalera se cayó en el olvido.

Alberuela es un pueblo pequeño que destaca con las ruinas de un viejo castillo y la iglesia románica. La visita de este pueblo proporciona el aspecto cultural a nuestra excursión.

Preparamos la mochila acuática con un buen almuerzo, el agua y la correa para pasar un buen tiempo en los aguas del Río Isuala.

Tiempo:

Acceso al cauce: 10min.

Trayecto por el lecho del río hasta el puente: irrelevante, 1h45.

Subida al pueblo: 15min.

_______________

Total: 4h, media jornada

Aparcamiento:

En la carretera A-1227 entre Abiego y Bierge hay un puente que salva el Río Isuala. En el lado sur hay un ensanche donde caben varios coches. (También hay un contenedor de basura.)

Acceso:

Enfrente del aparcamiento se inicia una pista que discurre por el bosque paralelo al río en dirección este. Poco a poco va descendiendo hasta que se muere cerca del cauce. Allí tenemos un acceso al lecho del río.

En el lugar donde llegamos al cauce veremos algunas sendas que discurren por las orillas. También se encuentra allí una pequeña construcción que parece de haber sido una barbacoa, ya fuera de servicio. Fuera que fuera, este lugar está frecuentado por la gente, ya que está cerca de la carretera y es bonito. A partir de aquí avanzaremos por el mismo lecho del río, mojándonos los pies o hasta donde nos da la gana.

Río abajo

Las Peñas Juntas

Las Peñas Juntas.
Raul en la Vía Ferrata.

Si tenemos tiempo podemos explorar la zona río abajo. En general es parecido a lo que hay aguas arriba, pero destaca con algún bonito rincón más.

En seguida pasaríamos por debajo del inmenso puente de la carretera. Más abajo llegaríamos a las ruinas del viejo puente, donde hay una poza, pequeña pero idílica.

Más adelante legaríamos a los Estrechos de las Peñas Juntas, conocidos por la Vía Ferrata. Estas pozas son profundas y umbrías. (~1h)

Superando los estrechos a nado, pasaríamos a una zona más monótona y en una 1 hora más, llegaríamos a la confluencia del Isuala con el Alcanadre donde se encuentran los restos del Puente de las Aguas. Por desgracia queda muy poco de esta bonita construcción.

El Río Isuala

El Río Isuala.
Las setas que crecen en el cauce.

Seguimos por el lecho del río contra la corriente. En el primer tramo nos movemos por un paisaje salvaje. Hay carrascas, caxicos y chopos como habitualmente, pero también veremos hayas, arces y pinos. Más adelante, ya en las cercanías del pueblo, este bosque cede por amplios campos que ya no se cultivan. En esta zona podemos avanzar también por sendas que conectan dichos campos, si preferimos.

Llegamos a un gran bloque en la orilla donde se encuentra el desagüe del pueblo.

Nota personal:

El bloque mencionado

El bloque mencionado.
En la poza se esconde la boca del desagüe y en frente del bloque arranca la pista del comedor de buitres.

Ver el desagüe da un poco de asco, ya que simboliza que nos hemos movido todo este rato por “aguas sucios”,(aunque no hemos notado nada de suciedad).

Otros días nos bañamos (con muchas ganas) en las Pozas de la Ballena, la Presa de Bierge o en una de las pozas de los Azudes de Pozán. Los aguas relucen como esmeralda y parecen limpios, pero en realidad esos aguas están igual de contaminados como los de la excursión de hoy, sólo no vemos a los  desagües de los pueblos aguas arriba.

(Nunca he notado molestias cerca del tubo. No he visto espumas, ni he notado olor. Aunque – para ser sincero – nunca he estado en pleno verano en este sitio.)

Para los que les da mucho asco, recomiendo esquivar este sitio por los campos colindantes.

Justo enfrente del bloque mencionado arranca una pista en la orilla derecha (nuestra izquierda) que sube a una granja. En esta pista se encuentra un comedor de buitres y la trocha está repleto de huesos y carroña. NO recomiendo subir con el perro por allí.

Un poco más arriba las aguas del Isuala pasan por un cauce subexcavado, la poza más bonita de todo el recorrido y finalmente llegamos al puente minimalisto donde cruza el GR que asciende al pueblo de Alberuela.

El puente debajo del pueblo por el cual cruza el GR el Isuala

El puente debajo del pueblo por el cual cruza el GR el Isuala.
Robert no se fía.

Alberuela

Alberuelo

Alberuelo.
Las ruinas del castillo al fondo y la fachada de la iglesia en primer plano.

El pueblo se alcanza por una pista muy empinada y calurosa. Ademas traspasa una zona de escombros donde hay también cristales en el suelo. Es una pena, ya que existe un camino antiguo que bajaba a los campos en la orilla del río. Por desgracia, no está limpio y queda intransitable.

Si no tenemos interés en los que ofrece un pueblo (como agua potable, bares…), recomiendo quedarse en la poza del cauce subexcavado y disfrutar de los aguas – en este lugar 100% limpios – del Río Isuala.

Retorno:

Rehacemos el itinerario por el cauce del Río Isuala.

Un bello rincón del Isuala

Un bello rincón del Isuala.

Vuelta por la Sierra de Gabardiella

El Gabardiella

El Gabardiella.
Disfrutando de las vistas mientras conquistamos la cima.

El Gabardiella es la peña más elevada en la divisoria que separa la cuenca del Río Flumen a la del Gutizalema. Además es la cima norte de esta cordillera. Hechos que prometen muy buenas vistas al Pirineo. La cresta de la Sierra de Gabardiella es relativamente cómoda para recorrer y no propone ningún obstáculo para nuestro perro o nosotros. Sin embargo, hay tramos curiosos como buitreras, hayas o acantilados, y según avanzamos, se abren las vistas a nuevos terrenos de la cuenca del Guatizalema y la zona de Sescún que se observan únicamente de aquellos lugares.

Ficha GabardiellaDado a estas características, hay mucha información sobre esta circular en las guías y Internet. Además la ruta esta bien trazada y marcada durante todo el trayecto de casi 7h.

Recorte Mapa Alpina

Recorte Mapa Alpina

Encontraremos agua en las cercanías del coche, al principio y final de la excursión. Durante la marcha pasaremos por una balsa en un pequeño collado, la cual veremos llena, si elegimos bien la fecha, pero se suele secar con facilitad.

El inicio de la excursión se encuentra en la carretera entre Belsue y Nocito. Hay un espacioso campo colindante a mano derecha de la carretera donde se encuentra un cartel indicativo. Este aparcamiento se encuentra antes del segundo zig-zag después del desvío a Lusera. La senda cruza por un vado o el Barranco de Lusera  que suele llevar agua en esta zona.

Colores de otoño

Colores de otoño.
La tomé en la bonita senda que baja a Cienfuens.

Si hay demasiado caudal debemos aparcar un zig-zag antes, cerca del desvío a Lusera. Allí hay carteles indicativos sobre la zona Cienfuens y podemos cruzar el río por un puente. Girando a la izquierda después del puente anclamos con la senda de ascensión en breve.

Puntos claves

La basa mencionada

La basa mencionada.
En aquella excursion en otoño la encontré seca.

La balsa se encuentra un collado antes de llegar al amplio Collado de Paúles. En este colladito nos tenemos que dirigir hacia la izquierda y en seguida aparecerá la pequeña balsa.

En el mencionado Collado de Paúles tenemos que girar a la derecha y seguir por el medio de los prados. (Cuidado allí con el ganado.)

En la zona herbosa no se divisa la pista, pero más adelante veremos que estábamos todo el rato siguiéndola.

Así se presentan los paredones de Cienfuens en la vuelta

Así se presentan los paredones de Cienfuens en la vuelta.

Más adelante, en un punto determinado y obvio dejamos la pista y seguimos bajando por una senda. Últimamente esta senda está muy de moda para la practica del BTT. Por eso debemos controlar al pero toda esta parte empinada, donde las bicis cogen velocidad y no pueden frenar como uno desea.

El viento levanta las orejas

El viento levanta las orejas…

Paseo por el joven Guarga

Robert bañándose en el joven Guarga

Robert bañándose en el joven Guarga.

Ya conocemos el paseo que nos lleva a los Caxicos de Lorente.

Croquis Mapa Sigpac

Croquis Mapa Sigpac.

En esta entrada presento un paseo por las mismas tierras que rodean estos árboles, pero más amplio llegando hasta unas bonitas pozas en el Río Guarga. Nos movemos durante todo la ruta por un terreno de antiguos campos que reflejan melancólicamente el mucho trabajo y la vida dura que tuve la gente del lugar. Otro objetivo de la excursión es la aldea de Los Molinos, antiguo barrio de Laguarta en la orilla del río, hoy en día abandonada.

Toda la zona es suave, los desniveles son pocos y el terreno resulta fácil de recorrer. Ademas es relativamente simple para orientarse, ya que nos encontramos en una ladera entre el río y la carretera, dos topes muy claros. Esto nos permite investigar también fuera de la senda o pista sin correr peligro de perdernos. Sin embargo hay que prestar atención al ganado suelto, que siempre se encuentra por estos prados.

Ficha LlorentePreparamos la mochila con el almuerzo y el agua, cogemos la correa del perro y visitamos los enigmáticos campos que componen el alrededor de Larguarta.

Tiempo:

Del coche al Campo Lorente: 15min.

De Lorente a Los Molinos: 30min.

De los Molinos a las pozas: 30min.

Volver al coche: 30min.

_______________

Total: 1h45, media jornada.

Aparcamiento:

En la carretera de la Guagera A-1604 aparcamos en la ultima curva a la izquierda (km 26,5) antes de entrar en el pueblo. A mano izquierda se ven los cipreses del cementerio y a mano derecha hay una pista que describe un semicírculo. En esta pista hay sitio para dejar varios coches.

Acceso:

Buscamos un sendero entre muretes de piedras que nace unos pocos metros antes del desvío a la pista.

Bajamos por el sendero al Campo Lorente.

Los Caxicos de Lorente

Los Caxicos de Lorente

Los Caxicos de Lorente.

Siguen impresionando.

Para buscar la senda que sigue bajando al río y a la aldea Los Molinos debemos buscar un quejigo monumental y característico cerca de la entrada al recinto de Lorente. La senda original pasa justo por él bajando derecho hacia el río. La trocha se identifica fácil, pero en muchos tramos está invadida por la vegetación y tenemos que optar por un itinerario menos molesto por los campos colindantes, sin perder de vista al camino original.

El camino hacia Los Molinos

El camino hacia Los Molinos.
La senda sigue siendo flanqueada por quejigos monumentales.

Más abajo penetramos un pinar de repoblación donde la senda original se pierde y debemos seguir andando por sendas de ganado manteniendo la dirección hacia el río. El bosque desaparece y llegamos a una zona de amplios campos. Al fondo se divisan las primeras ruinas de Los Molinos.

Los Molinos

Los Molinos

Los Molinos.
Detalle de un dintel de la Casa Albas.

Eras, campos y ruinas.

Ya no sigue nada en pie, pero el lugar es encantador. Podemos ver las dos casas y la borda principal. La aldea está rodeada por eras y campos que bajan al río formando terrazas. Allí se esconden otros edificaciones o construcciones pequeños.

Además encontraremos un fácil acceso al río donde el perro puede refrescarse.

Para seguir nuestro paseo debemos ir por la orilla río arriba. Podemos elegir una senda próximo al río, umbrío pero con alguna molestia por la vegetación, o optar por las sendas de ganado que discurren por el extremo sur de los amplios campos, siempre paralelo al río.

Casa Albas en Los Molinos

Casa Albas en Los Molinos.

Sea como sea, llegaremos a un vado de una pista que da paso a la orilla opuesta que se compone en este lugar de amplias losas de conglomerado. Las pozas ya están cerca.

Las Pozas de Laguarta

La poza grande de Laguarta

La poza grande de Laguarta.
El agua está un poco turbio por la tormenta del día anterior. La losa mencionada está en la sombra.

Hay una poza encima del vado y hay dos pozas río abajo. La de arriba está próxima al vado y a las otras dos nos acercamos mejor por las losas mencionadas en la orilla opuesta. Nos situarán en la cabecera de la cascada que separa las dos badinas.

Allí encontraremos una piedra plana en la sombra de un caxico – un lugar idílico y tranquilo, ideal para sestear.

A la poza grande se accede destrepando por la misma cascada y la segunda, una perfecta marmita, tenemos delante y en ella nos bañamos con más facilidad. El agua suele estar fresco.

La poza marmita de Laguarta

La poza marmita de Laguarta.

Volvemos a la orilla opuesta y avanzamos por la pista que parte del vado en suave ascenso. Antes de que cruzar un barranco, veremos muros a mano derecha donde unos hitos marcan el inicio de la senda antigua que sube al pueblo. Nosotros nos quedamos en la pista.

Los tres caxicos

Los tres caxicos por cuya sombra discurre la pista.

En breve llegamos a un campo. Allí la pista, poco visible, discurre por debajo de tres caxicos descomunales en linea. En continuación resulta fácil seguirla hasta llegar al coche. En el camino veremos más árboles excepcionales, algunas construcciones pastorales como muretes de apoyo.

Nota personal:

Como he mencionado al principio, el terreno no propone muchos obstáculos, si optamos ir por libre. Hay un camino antiguo que sube al pueblo (lo mencioné antes). Merece la pena meterse por él a la zona de los campos que llega hasta Laguarta. Desde este camino se puede salir a los campos y explorar todo lo que se encuentra en ellos: refugios pastorales o casetas de herramientas, los muros que moldean las terrazas o simplemente rocas de forma rara que tenían alguna función en su tiempo y, sobre todo, más quejigos descomunales. Tenemos que seguir atentos a no asustar a los caballos, vacas o cabras.

Vale la pena perderse por estos campos.

Si subimos hasta el pueblo, podemos recargar las pilas en la casa rural “El Señor”, pero después tenemos que volver al coche por la carretera. Por eso he elegido el retorno por la pista, aunque no es tan bonita como la senda antigua.

Retorno:

La pista topa con la carretera justo en el aparcamiento, donde hemos dejado el coche.

Una caseta de piedra incrustada en el muro de apoyo

Una caseta de piedra incrustada en el muro de apoyo.
Como el espacio interior es mínimo, parece que se trata de un guarda-herramientas con un dintel sobre-dimensionado.

Ascensión a la Fuente Charrachón y el Cabezo de Guara

Vistas a las Gorgas Negras con el Pirineo al fondo

Vistas a las Gorgas Negras con el Pirineo al fondo.
Esta impresionante perspectiva “íntima” a dentro del famoso barranco no tenemos en la cima, sino en el borde de la Canal Alta, un poco más al este y más abajo del Cabezo.

La ascensión desde Pedruel a la cima más oriental de la verdadera Sierra de Guara es bien conocida, y por eso, el camino bien condicionado. Hay carteles en los puntos claves y la trocha está limpia y visible en todos momentos.

Ficha CabezoLa única desventaja que tiene la conquista de este hermoso pico es la falta de agua en el largo trayecto. La mayoría de las guías avisan de estas circunstancias, pero para que podamos disfrutar de esta exigente ruta con nuestro perro, debemos saber donde se encuentran los escasos puntos que le proporcionan agua. Y después de todo, nos salva una pequeña fuente en la segunda parte de la ruta.

Se trata de la Fuente Charrachón. Se ubica en un rincón escondido de gran belleza. De hecho, para el amo y el perro sería más que satisfactorio ascender sólo hasta la fuente, pero el montañero dentro de nosotros nos empujará a subir más y más para hacer cima. Finalmente tampoco nos vamos a arrepentir, ya que las vistas son espectaculares.

Recorte Mapa Alpina

Recorte Mapa Alpina.

Pues, con la preparación adecuada para encontrar agua durante el camino, la mochila hecha y la correa disponible a mano, podemos ir para conquistar a uno de los grandes de la Sierra de Guara.

Tiempo:

Ascensión a la Fuente Charrachón: 3h.

Ascensión restante al Cabezo: 1h.

_______________

Total: 7h00, ida y vuelta, jornada completa.

Aparcamiento:

En la carretera HU-341 a Rodellar, justo en el pueblo Las Almunias hay un desvío a Pedruel. Seguimos por esta carretera hasta el puente sobre el Alcanadre y seguimos en la orilla opuesta. A poca distancia está un cartel que indica el sendero que sube a Pedruel. Unos 30m antes podemos aparcar cómodamente a mano izquierda en una losa inclinada.

Acceso:

Subimos a Pedruel por el sendero indicado.

Como la ruta es clara, trato en primer lugar los puntos donde encontraremos agua.

Con la modificación del aparcamiento cerca del Río Alcanadre, en vez del pueblo, aseguramos un baño al principio y al final de la excursión. Se puede bajar fácil al cauce y el pueblo está a 5min por el sendero balizado. Estaría bien que se refresque y bebe antes de arrancar la marcha.

La Fuente Charrachón

La Fuente Charrachón

La Fuente Charrachón.

Está cerca de la Mallata de las Cabras. En este campo tenemos que prestar atención, ya que la senda de la fuente está escondida, aunque limpio y ancho. El itinerario que sube al Cabezo cruza la mallata por debajo de la cresta. Para llegar a la fuente hay que dejar esta trocha y acercarse a la cresta unos 20m encima de nosotros. (Esto vale la pena por todos modos, porque es la primera vez que la perspectiva nos deja ver al Midi.) Al extremo izquierdo de los campos hay una faja en horizontal por la cual discurre el camino que da acceso a la fuente, fácil de identificar.

Un vistazo por el ventanal en el acceso a la Fuente Charrachón

Un vistazo por el ventanal en el acceso a la Fuente Charrachón.

Este camino es impresionante de bonito. Nos adentra en el cañón con espectaculares vistas al mismo y al Pirineo en segundo plano. En breve nos acerca a un curioso ventanal y en 10min nos sitúa en la Fuente de Charrachón. Este manantial no se suele secar, aunque se reduce en verano a unos charcos. Sea como sea, el perro podrá refrescarse y el amo disfrutar de este rincón singular. La senda sigue unos cuantos metros más, pero cuando la faja se entrega en una pedrera, se pierde. Parece que antaño discurrió en descenso por la Canal Alta, dicha pedrera, hasta el cauce.

Más arriba topamos con una pista que sube desde Bastáras. Veremos una de las balsas artificiales del coto a 500m debajo a mano derecha de la pista. Si hay agua, nos podemos acercar, ya que finalmente han quitado la valla.

Nota personal:

En algunos libros he leído de una balsa natural que recoge las aguas de la lluvia. Se trata de una formación rocosa que tiene forma de hoya, denominada “Laco Grande” o “Laco de Arangol” (Supongo que se trata del mismo laco). Todavía no sé donde se ubica exactamente, pero parece que está escondido en medio de esta amplia ladera oriental de la Sierra de Arangol. Pienso que podría ser otro punto para encontrar agua, pero al otro lado habrá que desviarse del camino bastante. No se, si vale la pena efectuar este rodeo, pero seguiré investigando.

Variantes:

Vistas al Barrasil

Vistas al Barrasil desde los acantilados.

Algunas guías proponen la bajada por la Peña Castillazuala y/o los acantilados del Barrasil.

Optando por este itinerario veremos nuevas perspectivas del barranco que, sin duda, son impresionantes.

La senda se va perdiendo y hay que traspasar un terreno de Karst muy irregular. Según avanzamos aumenta la presencia del Erizón y complica el avance considerable.

Por eso y teniendo en cuenta que hay que rehacer los últimos metros del desnivel (más que 1300m), no recomiendo esta variante.

Otros consejos:

En la cima debemos acercarnos a los extremos de la misma. Especialmente al oeste donde veremos los Llanos de Cupierlo – el terreno que la tierra tomó prestado de la luna – y al este, al borde de la Canal Alta. Este espolón revela vistas excepcionales a las Gorgas Negras, como de ningún otro lugar, ni de la Fuente Charrachón.

La Cruz de la Lacuna Alta

La cruz de la Lacuna Alta.
La Hoya de Huesca debajo de un mar de nubes.

La Pardina de Bail y el Dolmen de Ibirque

Robert y la Caseta de las Brujas

Robert y la Caseta de las Brujas.

EL Dolmen de Ibirque es un objetivo bien conocido para los excursionistas. La Pardina de Bail, al contrario, no ss conoce y está poco frecuentada por los humanos por todas maneras.  Son dos paseos distintos, sin embargo, les trato en un sólo articulo, ya que están muy cerca y el desplazamiento en el coche entre los dos paseos es mínimo.

Ficha BailAsí que, sobre el dolmen no perderé más palabras. Es fácil de encontrar.

Recorte Mapa Alpina

Recorte Mapa Alpina

Lo atractivo de la pardina es, aparte de las edificaciones y ruinas, los bonitos prados que la rodean. Mientras no hay ganado presente, el perro puede jugar y correr sin restricciones ningunas por estas suaves hierbas.

No hace falta que preparemos la mochila, ya que se trata de paseos muy cortos. Sólo cogemos la correa para explorar otro rincón olvidado de la Sierra de Guara.

Tiempo:

Desde el coche al Dolmen de Ibirque: 15min.

Desde el coche a la Pardina de Bail: 1omin.

_______________

Total: 1h, calculando el desplazamiento del coche.

 

Aparcamiento:

Los dos aparcamientos se encuentran en la carretera que conecta Nocito con la Guargera.

El Dolmen de Ibirque: En el mismo Collado de Bail. Hay carteles y espacio.

La Pardina de Bail: Es algo más difícil. Tenemos que bajar desde el Collado Bail hacia Nocito. La primera pista a mano izquierda ignoramos, pero la segunda es la que lleva a la pardina. Esta a 600m del collado. Por desgracia, está muy rota y casi borrada. Hay que estar muy atento. Hay un pequeño ensanche donde cabe un coche.

Acceso:

Los paseos empiezan en los aparcamientos.

El Dolmen de Ibirque:

Seguimos por la pista como indican los carteles. Debemos acercarnos también en cualquier momento a la cresta para disfrutar de las vistas al Pirineo.

Buenas vistas a la Collarada

Buenas vistas.
En este angulo desde la Collarada a la Telera.

La Pardina de Bail:

En los prados de la Pardina de Bail.

En los prados de la Pardina de Bail.

Marchamos por la pista. No hay carteles, ni balizas. Pronto salimos del bosque a las praderas y topamos con la borda de la pardina.

Ruinas entre el boj

Ruinas entre el boj.
No se decir que función tenia este edificio.

A la do está la casa principal, monumental como un castillo. Se compone de dos edificios adosados, la cuadra y la residencia de la familia. Esta ultima está ya hundida y impide el paso al segundo piso de la cuadra que tiene un aspecto estable.

Hacia el este encontramos entre el boj otras ruinas de edificios más pequeños, terrenos derechos y estrechos que recuerdan a una pista muy antigua y prados donde el perro puede disfrutar.

Mirando hacia el noroeste veremos la silueta del dolmen. Lógico, ya que hemos visto antes desde allí la pardina.

La Pardina de Bail

La Pardina de Bail

Retorno:

Volvemos al coche por los mismos caminos respectivamente.

Robert posando como una Esfinge encima del dolmen

Robert posando como la Esfinge encima del dolmen.

Las Cuevas de Bagüeste

Las Cuevas de Bagüeste

Las Cuevas de Bagüeste

Hay varias maneras de visitar Bagüeste, uno de los pueblos abandonados más bonitos de la Sierra de Guarra, ya que está ubicado en un montículo en la divisoria entre el Mascún y el Balcez. Existen muchas descripciones al respecto en las guías y sin duda ninguna, el libro “La montaña olvidada” de Arturo González nos proporciona la información más detallada. De hecho la ruta presentada sigue los pasos de Arturo moldeándolo todo a una bonita excursión circular.

Además nos acercamos a lugares singulares cerca del pueblo, atracciones que la mayoría de las guías omiten. En concreto me refiero a un tramo del Río Isuela denominado “el Vado” y las Cuevas de Bagüeste, una cornisa en la falda de Santa Marina que fue usada como refugio pastoral. Uno de los lugares mágicos donde se encuentran el abismo, la belleza y la cultura.

Ficha BagüestePor este ultimo objetivo aditivo la ruta, básicamente fácil, se convierte en una relativamente difícil. No es obligatorio escalar, pero pasaremos por varios tramos expuestos, otros de trepada fácil y tendremos que superar una pista larga, monótona y calurosa. Pero después de todo merece la pena y nos quedaremos satisfecho.

Recorte Mapa Alpina

Recorte Mapa Alpina.

Así que, la circular básica es una excursión muy recomendable de la cual puede disfrutar toda la familia durante media jornada. O, si nos gusta lo exigente, podemos extenderla a una excursión de día entero que destaca con todas las atracciones y los objetivos que son usuales para esta sierra. Sólo queda que preparemos la mochila con mucha agua, el almuerzo y la correa para que exploremos al fondo el pueblo abandonado de Bagüeste y sus alrededores.

Tiempo:

Desde el aparcamiento al GR 1: 15min.

Subir a Bagüeste: 45min.

Subida del pueblo a las Cuevas de Bagüeste: 1h.

Bajar del pueblo al Vado: 30min.

Volver al Coche: 30min.

_______________

Total: 3h, media jornada, explorando profundamente o con la visita de los dos objetivos adicionales se extiende a una jornada completa.

Visita adicional del Corral de Villanueva: 30min.

Visita adicional de la Ermita Santa Marina: 30min.

Aparcamiento:

Desde Las Bellostas baja una pista al Río Isuala. Cerca del puente que cruza dicho río hay sitio para dejar el coche.

No es fácil encontrar la pista en el pueblo:

10m después del desvío de la carretera al pueblo tenemos que girar otra vez hacia la derecha y rodear el pueblo por debajo por una traza asfaltada que termina en una granja. Allí nace la pista justo antes del complejo de edificios a mano izquierda.

Acceso:

La excursión empieza en el puente sobre el Río Isuala.

Avanzamos por una senda que discurre por la orilla derecha hasta topar río abajo con el GR 1. Este viene de Las Bellostas, cruza el río y sube a Bagüeste. Así que, le seguimos en ascensión hacia el pueblo objetivo.

La Ermita de San Miguel

La Ermita de San Miguel

La Ermita de San Miguel.

El primer edificio – en caso que no hemos visto las dos bordas en las orillas del Barranco Canarella que hemos cruzado unos poco minutos antes (una cerca a la orilla a mano izquierda y otra escondida en un recinto a mano derecha) – es esta ermita situada en un pequeño montículo.

En su interior todavía se pueden admirar muchos detalles como dibujos y escrituras.

A poca distancia se encuentran las primeras casas de Bagüeste.

Bagüeste

Bagüeste.
Un quejido de dos troncos nos saluda.

Bagüeste

El templo de Bagüeste

El templo de Bagüeste.

El GR traspasa el núcleo, rodea el montículo/mirador céntrico y se acerca finalmente a la iglesia. Merece la peña invertir un buen rato para contemplar los muchos detalles y el ambiente sobrecogedor de las ruinas. En la cima del montículo central hay una vista panorámica de 360º con las casas abandonadas en primer plano y el Pirineo al fondo. Más adelante está el templo en lo alto siguiendo vigilando de los dos valles colindantes.

Tampoco debemos pasar de largo del caxical en la cuesta en el este del pueblo donde los árboles invadieron los antiguos campos. Encontraremos unos caxicos excepcionales escondidos entre sus hermanos más jovenes. Por esta zona, en el extremo norte, se encuentra también el aljibe del pueblo.

Bagüeste

Bagüeste en primavera.
Vistas de la colina central al pueblo y la iglesia.

En el otro extremo del pueblo, cerca de la iglesia encontraremos el inicio de la pista que sube hacia Santa Marina, un cartel lo indica. Es el punto donde nos desviamos definitivamente del GR. La pista que salva esta larga ladera hasta la cima es muy calurosa, pero no hay remedio para llegar a nuestro siguiente objetivo. Así que, seguimos por la pista principal que asciende en amplias lazadas. Nos entretendrán las vistas que se superan con cada recodo y después, en la parte más alta, encontraremos fósiles en abundancia. De hecho, la misma gravilla que forma la trocha se compone de fósiles.

En el ultimo recodo – o la séptima curva o la primera donde se abren las vistas al Cañón del Balcez – tenemos que prestar atención. Estamos muy cerca de un resalte rocoso que marca el borde superior del mismo cañón. Hay una senda que cruza esta cresta por un paso un poco encima de nuestra posición. Por ahora ignoramos esta senda y nos acercamos sin camino obvio a la zona de la cresta más cercana y empezamos a bajar por ella. Pronto notaremos que se forma una tímida senda que discurre paralelo a la arista. Ya estamos muy cerca de las Cuevas de Bagüeste, aunque no las podemos ver.

 Las Cuevas de Bagüeste

Las Cuevas de Bagüeste

Las Cuevas de Bagüeste.
El antiguo acceso con el puente de madera.

Se trata de una faja que se estrecha en los extremos, pero cuya parte central es ancha y forma bonitas cuevas y covachos en la pared.

En la parte abajo – o al noreste – se forma una cornisa muy estrecha que era la entrada original. En la parte más angustiosa se encuentra un tipo de puente de madera que facilitaba el paso. Hoy en día estas maderas están podridas y no son seguras. Así que, para nosotros no sirve este acceso.

(Sin embargo, merece la pena acercarse por la arista principal y contemplar esta construcción de madera desde cerca. ¡Que valientes eran estos pastores y su ganado! Además veremos los peldaños de acceso tallados en la roca y un poco antes, más arriba en la cresta principal, hay unos ventanales o más bien agujeros al vacío muy curiosos. ¡Mucho cuidado con el perro en este lugar!)

Pero en el otro extremo arriba hay un paso por la arista de un espolón debajo de la cresta principal. Esta entrada no es demasiado difícil y factible para nosotros, sólo hay que averiguar el inicio de este camino y por donde discurre su trocha entre el boj. 

Robert en el paso por la arista

Robert en el paso por la arista del espolón.

Este acceso encontramos en una zona donde la cresta principal es suave y apta para pasar a la otra vertiente. Está situada a una distancia de unos 170m de la pista y se encuentra un cartel metálico de caza cerca. Veremos que hay una cornisa que nos permite bajar cómodamente a una zona de boj. Allí desciende la senda, oculta por la vegetación, en linea recta unos 20m. Después gira a la izquierda y nos acerca a un obvio paso, rocoso y libre de vegetación, que conecta con la arista del espolón mencionado. Por la arista, expuesta pero ancha y plana, pasamos a la zona entre este promontorio y la pared que baja de la cresta principal. Sólo resta bajar por una losa inclinada para llegar al extremo suroeste de las Cuevas de Bagüeste. Todo este trayecto es visible desde arriba. Por eso hacemos bien en tomar cierto tiempo y localizar los pasos claves antes de meternos en la pendiente.

Una vez en el lugar podemos disfrutar de un conjunto sobrecogedor. El cañón debajo de nosotros enmarcado por los primeros árboles del Hayedo de Santa Marina y los buitres que sobrevuelan el escenario, ya que anidan en los paredes donde nosotros estamos sentados. Enfrente vigila la Peña Surta sobre todo el espectáculo de cual estamos disfrutando.

Las Cuevas de Bagüeste

Las Cuevas de Bagüeste.
Una de las esquemas rascadas en la roca. ¿Un calendario de pastores?

En algunas zonas hay restos de muros. Unos para sujetar el terreno y otros para protegerlo. Más abajo hay una cueva que habrá sido el refugio del pastor. En esta zona se encuentran también varias esquemas rascadas en la pared. (Podría tratarse de unas versiones toscas de un calendario. En la serie “Los Secretos de las Piedras” de Aragon TV Eugenio Monesma presentó un calendario lunar de pastores mucho mejor trabajado. Aunque no son iguales, tienen similaridades. Un entendido podría aclarar el significado.)

Volvemos a la curva de la pista. Allí podemos optar por visitar dos lugares más antes de volver al pueblo.

  1. Recomiendo visitar el Corral Villanueva, si nos queda tiempo.
  2. Podemos ascender hasta la Ermita de Santa Marina. Hay que tener en cuenta que la subida sigue siendo calurosa, monótona y carece de agua o sombra.
  3. No recomiendo seguir bajando por la cresta integral. Al final, antes de reunirse con la senda al Vado, empieza a dominar el Erizón y no deja pasar al perro.

EL Corral de Villanueva

Vistas desde el camino al Corral Villanueva a la Cresta y las Cuevas de Bagüeste

Vistas desde el camino al Corral Villanueva a la Cresta y las Cuevas de Bagüeste.
Se divisa bien la zona de boj por donde bajamos. Después el tramo horizontal, el paso por la arista del espolón y, más lejano, la cornisa estrecha donde se encuentra la puente de madera.

A este corral llegamos siguiendo por la senda antes mencionada.

Esta cruza la cresta en un zigzag y se adentra en la parte superior del Hayedo del Balced. Despues baja suavemente hasta topar con el muro del corral. Este camino es muy bonito y nos entretiene con bonitos ejemplares de hayas, quejigos o arces.

El corral está abandonado e invadido por la vegetación. Un poco más adelante, donde se pierde el camino en una pedrera, hay de nuevo buenas vistas sobre el cañón.

Santa Marina

La entrada a la Ermita de Santa Marina

La entrada a la Ermita de Santa Marina.

Este tozal destaca en primer lugar por sus vistas. Como es el pico que está situado en el extremo norte de la Sierra de Balcez, se abren muy buenas vistas al Pirineo. La misma ermita, el recinto cercano y los primeros hayas cercanas proporcionan otro aspecto más que hace que este lugar merece una visita.

Si no fuera por la falta de agua, recomendaría este objetivo sin ninguna restricción. Pero el hecho que no encontraremos agua en el camino hay que tener en cuenta.

Finalmente volvemos al pueblo de Bagüeste. Allí tenemos que encontrar la senda que nos lleva a la bonita zona del Río Isuala denominada el Vado. Esta senda rodea los campos que están al este del pueblo por la derecha. Un cartel “Las Bellostas” indica su inicio. Hay que prestar atención a no confundirse con una pista que discurre al principio paralelo a la senda. La pista tuerce a la izquierda y cruza los campos. Nuestra senda, al contrario, sigue bordeando los campos por su derecha y sigue bajando en la misma dirección metiendo se en un pequeño barranco. En está zona nos despiden dos caxicos muy curiosos, uno de ellos extremamente monumental.

¡Que caxico más magnifico!

¡Que caxico más magnifico!

En la zona donde la senda baja en zigzag tenemos de nuevo contacto visual con el río. Deberíamos parar un momento para orientarnos:

Justo de bajo de nosotros el Isuala describe un meandro de casi 180º y rodea de este modo una suave loma.

El Río Isuala

El Río Isuala.
El breve estrecho mencionado.

Al lado izquierdo de dicha loma se encuentra una chopera, nuestro objetivo siguiente. La senda que lleva hacia ella pasa por una zona de margas donde la erosión maltrata a la trocha constantemente. En algunas partes es difícil divisarla, aunque se encuentran hitos en todo este trayecto. Sabiendo que debemos llegar a los árboles mencionados no resulta problemático continuar sin interrupciones.

En la vertiente derecha las aguas pasan por un breve estrecho que forma bonitas pozas y jacuzzis. Se puede llegar directamente con alguna dificultad o mejor, sabiéndolo, desde el Vado siguiendo el curso del río.

Seguimos por la senda hacia la chopera.

El Vado

El río cerca de la pasarela

El río cerca de la pasarela.

Llegando a la chopera veremos un cartel que indica nuestro retorno en dirección a Las Bellostas y una fuente, pero hay mucho más para descubrir.

Siguiendo la senda recto al pie de la colina llegamos a la pasarela que da el nombre a este lugar. Nos permite cruzar el río sin mojarnos los pies incluso mientras hay crecidas. Conecta con una pista que sube a la Cabañera del Balcez, la cual conecta nuevamente Las Bellostas con Sevil por lo alto de estas sierras.

Podemos seguir la corriente por el lecho del río para llegar al estrecho mencionado en el parágrafo anterior. Para pasar por las pozas del estrecho tendríamos que nadar. En seguida vendría otro estrangulamiento con nuevas pozas. Las primeras pozas son verdaderamente bonitas y las cascaditas nos pueden dar un buen masaje en la espalda.

El refugio pastoral

El refugio pastoral encima de la chopera.

Hay dos refugios rupestres cerca. El más interesante está escondido en una pared aboveada encima de la chopera. El segundo, de dimensiones y estado inferiores, está enfrente de la fuente cuya ubicación indica el cartel (ya visto).

Esta fuente forma charcos en el suelo y no está condicionada para coger agua potable. Encima de ella se encuentran las ruinas de un gran edificio y varios campos antiguos o terrazas de cultivo. No creo que se trataba de un molino, ya que hay otros dos muy cerca. Pero al otro lado tiene toda la pinta de que era uno. Debajo de las ruinas está la poza más grande de la zona. Es un buen sitio para descansar.

La chopera del Vado

La chopera del Vado.
En otoño coge un color casi irreal o postizo.

Seguimos por la senda marcada que discurre por las orillas del Isuala. En seguida llegamos a una pista que cruza el lecho del río. (Es la pista que baja de Bagüeste, la que iba paralelo a nuestra senda los primeros metros. Pues, finalmente llega al mismo sitio, pero su trayecto no es tan bonito (no tiene nada que ver) como el que hemos experimentado. La prolongación de la pista es la que se encuentra cruzando la pasarela. Obviamente es una alternativa de regreso para ahorrarse cruzar el cauce una vez.

La senda, siguiendo en la orilla opuesta, nos lleva por los campos y la caseta de Juan Bara, cruza de nuevo el río y finalmente nos situará en el cruce del GR que conocemos de antes.

Una de las pozas en el camino

Una de las pozas en el camino.

Retorno:

Volvemos al coche por el mismo camino.

Uno de los impresionantes quejigos de Bagüeste

Uno de los impresionantes quejigos de Bagüeste.
¡Está vivo!

El Molino de Las Bellostas

Ya que estamos cerca, merece la pena que visitemos El Molino de Las Bellostas, si no lo conocemos.