Las pozas de las Palomeras del Flumen

El Río Flumen

El Río Flumen.
Robert en el impresionante curso de los aguas entre la Peña San Miguel y Peña Amán.

En la salida de las Palomeras del Flumen se encuentra uno de los rincones más bellos de toda la sierra. Las aguas verdes del Río Flumen buscan su paso por dentro de un inmenso desfiladero que forman las paredes verticales de la Peña San Miguel y Amán formando cascadas, resaltes y pozas espectaculares. En el paseo de hoy visitaremos el último tramo de este impresionante paraje.

Recorte Mapa Alpina

Recorte Mapa Alpina.

Como los caminos de acceso fueron limpiados hace poco tiempo, el acceso resulta fácil y proporciona un bello paseo para llegar al objetivo.

El inicio escogido arranca en los Campos del Clavero en el sur del Salto de Roldán, pero se podría realizar la excursión igualmente desde el Collado de San Miguel. En la ruta descrito tenemos que superar mucho menos desnivel, que en la variante que parte desde el collado. Además me permite presentar en esta entrada una interesante alternativa de acceso para casi todas las excursiones en el entorno de la Peña San Miguel (como la la Bozosa de San Miguel).

Preparamos todo lo que solemos llevar para pasar un rato en una poza, incluyendo la correa del perro, para descubrir el Salto de Roldán de una perspectiva totalmente distinta.

Ficha ClaveroTiempo:

Del aparcamiento a los Campos del Clavero: 20min.

De los Campos del Clavero hasta el río : 40min.

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Total:  2h, media jornada

Aparcamiento:

En el norte de Apiés parte una pista en buen estado hacia el despoblado Lienas. Desde allí seguimos por la pista que lleva a los Campos del Clavero (noreste). No confundir con la que lleva a San Julián de Banzo (este). Aparcamos el coche en una explanada a mano derecha a 1,3km de Lienas justo delante de una borda en ruinas.

Acceso:

Seguimos por la pista que salva el Barranco del Mont por una amplia lazada.

En el lugar donde la pista cruza el cauce, veremos a mano izquierda una escondida balsa que suele llevar agua y/o barro. Podemos mirar ahora el estado del agua para saber si podremos dejar bañar al perro cuando vamos a volver, ya que el coche está cerca y lo podría ensuciar de barro.

En la siguiente curva se encuentra una barriera. Como el terreno a partir da allí es privado debemos controlar al perro. Al fin la pista nos situará delante de los edificios de la hípica.

¡Debemos que controlar al perro cerca de las cabañas de los caballos!

Robert se refresca con las aguas frescas del Flumen

Robert se refresca con las aguas verdes esmeraldas del Flumen.

Nuestra senda arranca frente a la hípica y traspasa todos los Campos del Clavero hasta el otro extremo en el norte. En el descampado, terreno publico de nuevo, continua en suave descenso y nos acerca con cada paso al Salto de Roldán. La senda salva otro afluente derecho del Flumen, el Barranco de la Soga, que nos obliga a dar otra ampliar lazada. En la otra vertiente de este vallecito la senda asciende a una última loma divisoria.

Se usa esta senda como ruta BTT y resulta muy probable que nos cruzamos con ciclistas – en este tramo en pleno descenso. Debemos controlar el perro para prevenir posibles accidentes. Ya cerca de la cresta veremos a nuestra derecha un pequeño recinto en ruinas que podemos visitar.

El refugio pastoral

El coral en ruinas

El coral en ruinas.
Detrás se asoma la Peña Amán

Aunque hoy en día está muy derruido, podemos contemplar un pequeño refugio que se ubicaba dentro del recinto. Era de pequeñas dimensiones, pero suficiente para que el pastor podía pasar la noche en seco, mientras el rebaño estaba protegido de posibles depredadores dentro de los cuatro muretes.

De nuevo en el camino llegamos en seguida a la cresta. Allí hay una bifurcación. La senda que sigue subiendo por la loma llevaría al Collado de San Miguel y conectaría con otras rutas que parten de aquel aparcamiento, como la Bozosa de San Miguel. Nosotros nos concentramos en el ramal que baja a mano derecha hacia el Río Flumen, pero antes debemos aprovechar el mirador natural que se encuentra a nuestra derecha.

El mirador

El Salto de Roldán

El Salto de Roldán.

Ahora se presenta el Salto de Roldán en su totalidad. La vista a este conjunto de moldes de conglomerado sirve de imagen para una postal.

La poza que estamos buscando se encuentra entre los paredes en el centro. Todavía escondida desde nuestra ubicación pero vemos que la senda se acerca en linea recta. También podemos divisar otra senda más arriba que se arrima a la pared de la Peña San Miguel – la Bozosa de San Miguel.

Si dirigimos la mirada hacia el este, hacia la otra vertiente del Río Flumen, se nos presenta un terreno totalmente olvidado y asilvestrado. Hay un recinto abandonado en una loma y en el fondo de un barranco afluente del Flumen un juncal que revela la posible ubicación de una fuente. Incluso se puede adivinar una vieja senda que conecta aquellos dos lugares. Por desgracia, desconozco los nombres de los lugares o los caminos de acceso a aquella zona.

Volvemos al cruce. Nuestra senda baja en linea recta entre madroños acercándose más y más al cauce. En el último tramo la senda es algo expuesta, pero sigue siendo de buena trazada. Finalmente tenemos que superar (sin problemas) unos bloques de un desprendimiento para llegar al cauce justo donde halla una preciosa poza.

El Río Flumen

El Río Flumen con sus aguas verdes.
Es la poza a la cual la senda nos lleva.

El Río Flumen

El Río Flumen

El Río Flumen aguas abajo de la poza.

Podemos explorar el curso del Río Flumen. Hacia los dos lados el paraje sigue siendo muy pintoresco. Si optamos por explorar estas zonas debemos estar preparados para un avance por el lecho del río que nos obligará a veces a nadar.

Río arriba – después de varias pozas y resaltes llegamos a una cueva, pequeña pero bonita. en la orilla derecha. Más adelante una pequeña cascada que verte el agua a una badina alargada y profunda nos impide el paso.

Río abajo – después de unos últimos resaltes aumenta la vegetación y después de una  poza grande el lecho del río empieza a acumular mucho barro, lo que dificulta el avance. Es el momento para volver a la poza.

El Río Flumen

El Río Flumen.
La cascada que nos impide el paso río arriba.

Retorno:

Volvemos al coche por el mismo camino.

Lienas

La Fuente de Lienas

La fuente de Lienas.

Ya que estamos cerca, debemos bajar del coche y visitar este despoblado. Destaca la bodega de la casa más grande del pueblo, así como las ruinas de la iglesia.

Pero ante todo debemos probar las aguas que manan en la fuente del pueblo – para mi es el agua más sabroso de todas las fuentes que he llegado a conocer.

La bonita construcción se encuentra en el otro lado del barranco a lado de la pista de acceso.

 

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La Bozosa de San Miguel

Una perspectiva íntima del Salto de Roldán

Una perspectiva íntima del Salto de Roldán.
Esto se halla entre la Peña San Miguel y Amán. El Río Flumen cortó un hondo desfiladero entre los dos moles conocido como las Palomeras del Flumen.
Es el paisaje que nos acompaña durante esta excursión. Sin embargo mi pequeña cámara no es capaz de captar el verdadero ambiente que nos espera allí:
Paredes infinitos a ambos lados, el ruido de las aguas del Flumen pasando po los estrechos y los incontables buitres dando vueltas por las peñas.

Nota personal:

En los cuadernos de los viejos mapas de Brames (ediciones de los años 1998 y 2002) Oscar Ballarín menciona una senda que salva las Palomeras del Flumen por la orilla derecha. No da muchas pistas por donde discurre la senda, pero advierte que está muy vestida y es un poco peligrosa.

Sea como sea, desde el momento que leí aquellas lineas intenté a encontrarla, ya que promete que haya vistas, espectaculares e intimas, al Salto de Roldán y las mismas Palomeras.

Perdidos por el boj a gatas por la cara norte y sufriendo bajo el cruel sol por la cara sur íbamos varias veces, Robert y yo, sin dar con la senda. Como no fue capaz de encontrarla, descarté el tema.

Pero en 2017 me he topado sorprendentemente con ella (recientemente limpiada) mientras hizo el descenso de las Palomeras del Flumen. Me he quedado asombrado y en las semanas siguientes la habíamos recorrido ya dos veces, dándome cuenta de que en una de las ocasiones años atrás estaba en la senda correcta. Sólo no la reconocí, como estuve arrastrándome a gachas entre el boj.

Supongo que fueron los guardas del parque que hicieron este trabajo y recuperaron una de las sendas más espectaculares de todo Guara: la Bozosa de San Miguel.

Se merecen una medalla.

Ficha PalomeraLa ruta de la Bozosa de San Miguel es verdaderamente espectacular y puede ser comparado con las Fajanas del Mascún o el Paso Lén del Vero presentandonos un gran cañón de Guara de una perspectiva desconocida y totalmente disatinta. La diferencia es que en la ruta de hoy el contacto obligatorio con el agua es sólo hasta las rodillas y, sobre todo, la ruta se puede hacer en una media jornada. Los demás características son muy parecidas.

Recorte Mapa Sigpac

Recorte Mapa Sigpac

Las dificultades encontramos en primer lugar en los pasos expuestas y, en segundo lugar, en un breve estrangulamiento que nos obliga avanzar por el lecho del río. Aunque siempre nos protege visualmente del abismo una fila de boj, la senda discurre muy cerca del borde de una estrecha faja. A veces la trocha es bastante empinada, lo que obliga al caminante avanzar con un paso seguro y cuidadoso. No recomiendo realizar esta ruta si el terreno está mojado. El paso por el estrangulamiento no es más problemático que lo habitual, si el caudal es normal.

Se puede realizar esta ruta circular en los dos sentidos. No hay diferencias en respeto a la dificultad o la estética. Aquí he optado por el sentido antihorario por la simple razón de tener una fuente en la subida. Será bien venida. (Además el lector que no quiere mojarse los pies podrá retroceder por el mismo camino en vez de vadear por el Río Flumen sin perderse lo más espectacular.)

Robert descansa en la orilla del Flumen

Robert descansa en la orilla del Flumen

Tiempo:

Del aparcamiento a la bifurcación: 30min (subida 1h).

La Bozosa de San Miguel  : irrelevante, 1h

Del río al coche por Lavallo: 1h (bajada 30min).

 

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Total: irrelevante, 2h30, media jornada

Aparcamiento:

Aparcamos el coche en el Collado de San Miguel.

Acceso:

Retrocedemos por la carretera unos 250m. A mano izquierda desciende un camino por la falda sur de la Peña Miguel. Mucho más abajo llegamos a la primera bifurcación. En el suelo veremos una marca verde. Allí giramos a la izquierda.

La Peña Miguel de otra perspectiva

La Peña Miguel de otra perspectiva.

La senda se adentra en el Salto de Roldán en suave descenso. Después se arrima a la pared que baja en vertical de la Peña Miguel.  Más adelante la senda baja por una empinada ladera en busca de la faja que tiene continuación. Por ella discurre hasta un amplio bosquecillo colgado encima de las Palomeras. Por allí desciende dibujando una “Z” para después seguir por una cornisa que lleva a una proa en medio del cañón. Una vez en la proa sólo resta bajar por una canal muy pendiente hasta llegar al cauce del río.

El rincón del Flumen donde cruza la senda de la Bozosa de San Miguel

El Río Flumen.
El rincón donde cruza la senda de la Bozosa de San Miguel.

El rincón que forma el Flumen en este tramo es verdaderamente espectacular. En el centro de este escenario, paradisíaco y salvaje, se encuentra una bonita poza flanqueada por dos bloques los cuales casi se tocan encima de la superficie del agua y forman de esta manera un tipo de puente. Por estas dos rocas llegamos con un corto brinco y un fácil destrepe a la otra orilla donde 10m más adelante la senda termina en la entrada de un estrecho. Es la badina que nos obliga mojarnos como mínimo hasta las rodillas. Vadeamos estos 30m por el lecho del río hasta que veremos la continuación de nuestra senda en la orilla izquierda (nuestra derecha).

El Estrecho

El Estrecho.
Allí nos mojeramos los pies, si o si.

Recomiendo quedarse en la poza del puente hasta que se vaya el calor del día, ya que queda muy poco para que se inicia la fatigosa subida al coche.

De nuevo en marcha en la senda llegamos en seguida a un pequeño resalte rocoso que superamos con la ayuda de los bojes y las raíces (paso de II). Después de cruzar el río una última vez pisando unas piedras colocadas empezaremos ya la ascensión que nos situará finalmente en el Collado de San Miguel.

Pronto nuestra senda se une con otra y empieza a subir más decidido. Dejamos un refugio de pastores en ruinas a nuestra derecha y poco después veremos el desvío a mano izquierda que lleva a la fuente de los Lavallos.

El Manantial de Lavallos

El grupo de Carrascas cerca de la Fuente de los Lavallos

El grupo de Carrascas cerca de la Fuente de los Lavallos.

Ya hemos visto la caseta de pastores.

El agua que mana en la fuente sabe un poco raro, pero refresca igual.

Si nos acercamos a un grupo de grandes carrascas a mano derecha del camino un poco más arriba de la fuente, veremos más edificaciones en ruinas. Estas carrascas hacen una buena sombra y nos ofrecen un buen sitio para descansar con el agua recién cogido de la fuente.

Retorno:

El resto de la senda es de menor interés, fatigosa y calurosa. Nos lleva directamente al aparcamiento del Collado San Miguel.

El Salto de Roldán

El Salto de Roldán.
En el camino del retorno por la mañana.

De Lusera a Ibirque

El Barranco de Orlato

El Barranco de Orlato.
La toba forma cascadas y pozas, fabulosas y salvajes como si fueran del caribe.

Esta excursión triangular que conecta por dos caminos distintos Ibirque y Lusera destaca con las típicas atracciones que se encuentran en la cara sur de la Sierra de Belarra: pozas vírgenes, elegantes cascadas con coladas de toba, bosques y pueblos abandonados.

Ficha IbirqueHe encontrado dos descripciones buenas entre las guías excursionistas que conozco. La que me parece mejor es la de Oscar Bailarín por la simple razón de haber elegido el sentido del recorrido más fácil.

Las Planas de Ibirque

Las Planas de Ibirque.
Al fondo se divisa la torre de la iglesia de Ibirque.

La zona más complicada para perseguir la senda correcta son las Planas de Ibirque – un terreno llano de matorral bajo con muchas sendas de ganado que desconciertan al caminante bastante, aunque nuestra senda fue limpiada hace poco. En la dirección que escogió Oscar Bailarín, en sentido horario, tenemos al Tozal de Guara como hito gigantesco enfrente y nos facilita a encontrar al final la torre de la iglesia de Ibirque. En sentido antihorario tendríamos que encontrar la vaguada correcta que forma más abajo el Barranco de la Tosca lo que resulta mucho mas difícil.

Pues, seguimos los pasos de Oscar, sabiendo que en el presente (2013) las sendas están más limpias que antes y no habrá problemas en perseguir las, salvo en dicha zona cerca de Ibirque.

La ruta se divide en tres partes: la senda por el Barranco de la Tosca, la por el Barranco de Orlato y el GR 1 por el Barranco de Lusera.

La primera poza en el Barranco de la Tosca

La primera poza en el Barranco de la Tosca.
Robert no está de todo seguro ¿Es una toma de agua para el riego o es una culebra?

1. Atracciones en el Barranco de la Tosca

En algunos mapas figura como Barranco de Laña. No se que es lo correcto, pero debido a la cantidad de bloques, caos y cascadas de toba que se encuentran a lo largo del camino, me parece acertado el nombre escogido.

Antes de las primeras lazadas de la senda podemos bajar a una bonita poza que representa lo que vamos a encontrar durante toda  la excursión de hoy. Sin duda vale la pena  bajar hacia ella.

En la cabecera del Barranco de la Tosca

En la cabecera del Barranco de la Tosca.
Robert explora la pequeña gruta que forma la tosca en la cabecera de un circo.

Mas arriba, en una zona de fuentes y tierra húmeda encontraremos una pequeña gruta con una poza y un gran circo debajo a mano derecha. Nos podemos acercar a la gruta con mucha precaución. Unos 30m debajo de nosotros, en el cauce principal, hay un pequeño, pero curioso caos. Su visita no es fácil. Más arriba tendríamos que buscar una manera de bajar al cauce (normalmente seco) que requiere por lo menos una pequeña trepada por un paso de II – depende del sitio elegido. Una vez en el cauce podríamos bajar por él sin dificultades contemplando curiosos covachos que forman las cornisas en la pared a mano derecha. Un inmenso bloque y un resalte de unos 5m nos cierran el paso finalmente.

Después de estas aventuras seguimos por la senda principal y salimos en seguida a una zona más llana, las Planas y la senda nos llevará hacia el pueblo abandonado de Ibirque.

2. Ibirque

La iglesia de Ibirque

La iglesia de Ibirque.

Ya la silueta del pueblo con los esqueletos de olmos muertos impresiona durante la llegada. Debemos explorar las casas, bordas, la iglesia, las eras y los campos que lo rodean. Dado que es el pueblo más elevado de la Sierra hay buenas vistas sobre la zona y seguro que encontraremos un idílico rincón para almorzar.

Nota personal:

Hace muchos años he encontrado en un campo detrás de la iglesia unos bejines gigantes. La única vez que he visto esta seta espectacular aquí en España.

Bajamos directamente por el GR a la vaguada que se forma debajo del pueblo. Más adelante se convierte en un barranco parecido al que acabamos de conocer en la subida. La senda discurre por los campos en la orilla derecha.

3. Atracciones en el el Barranco de Orlato

Cuando la senda empieza a dibujar lazadas tenemos que estar atentos para no pasar de largo del último campo antes de las cascadas. En dicho campo se halla una curiosa cueva que debemos visitar.

El Barranco de Orlato

El Barranco de Orlato.
Robert no se sienta de todo cómodo en la cueva que se encuentra en el último campo antes de las cascadas.

En la ultima lazada parte una senda que baja a una fabulosa poza, grande, verde y cristalina, que hemos tenido a la vista en los últimos metros desde la senda. Más adelante hay más pozas con características parecidas, pero de una espectacularidad menor.

Ya fuera del barranco en una zona abierta topamos con el GR 1 que nos llevará de nuevo a Lusera.

4. Atracciones a lo largo del GR 1 por el Barranco de Lusera

El sendero es claro y fácil de perseguir. Salvaremos dos collados antes de un largo descenso a las cercanías de Lusera. En la zona de la Fuente de la Tosca podemos contemplar algún quejigo viejo, aunque resulta relativamente difícil acercarse, debido a la fuerte pendiente.

El Barranco de la Tosca

El Barranco de la Tosca.
La bonita cascada antes de subir a Lusera.

Cerca de Lusera cruzamos de nuevo el Barranco de la Tosca. Justo donde un cartel indica el cruce del cauce podemos subir a un campo a mano derecha. Al final de dicho campo se forma una senda que discurre paralelo al barranco por varios campos y nos llevará a una bonita cascada. Debemos aprovechar este sito para un último baño antes de subir a Lusera y el coche.

5. Lusera

Si no conocemos el pueblo debemos dar nos un paseo por sus calles. Encontraremos casas rehabilitadas y otras en ruinas. La iglesia fue renovada hace unos años y debido a su ubicación privilegiada hay muy buenas vista sobre el Valle de Belsué , el pantano y Gabardiella.

El Barranco de Orlato

El Barranco de Orlato.
Robert contempla otra poza paradisíaca.

La Peña Amán

El Salto de Roldán

El Salto de Roldán al fondo.
En el soleado camino Robert busca la sombra en los rincones donde hay buenas vistas a estos dos moldes de conglomerado.

Como su gemela, la Peña San Miguel, se trata de un pico llamativo para una excursión de media jornada. En su cima no se encuentran ruinas, ya que la plataforma cimera no ofrece suficiente espacio para unas edificaciones como las que se encuentran en el otro lado del Río Flumen, pero encontraremos paz y silencio, dado que la ascensión implica una caminata de casi dos horas y eso espanta a la gente que prefiere llegar en coche a los objetivos de sus excursiones.

Ficha Peña AmánLas vistas y el entorno son iguales de espectaculares y, al contrario que la peña gemela, el perro puede llegar a la penúltima plataforma, muy cerca de la cima. La última se logra por unas clavijas expuestas que superan un escalón de unos 4m. Mientras hacemos cima, el perro puede esperar a pie de dichas clavijas y después podremos tomar el almuerzo con él más abajo en una de las cornisas accesibles, donde las vistas nos dejarán también con boca abierta (evidentemente no mientras comemos).

El Salto de Roldán

El Salto de Roldán.
Las vistas desde la cornisa donde suelo tomar el almuerzo – un panorama inmejorable y con la compañía de mi perro y los buitres, nada más.

La senda hacia la cima es clara y bonita, con el objetivo casi siempre delante. En primavera podemos encontrar agua para nuestro amigo de cuatro patas en un riachuelo afluente del Barranco San Martín, cerca del coche, y en el manantial de la Fuendibién, situado más o menos en la mitad del ascenso. En verano se secan los barrancos y dicho manantial se reduce en unos charcos de barro, donde el perro puede más bien ensuciarse, en vez de refrescarse, pero menos es nada.

La Peña San Miguel y el Fraile

La Peña San Miguel y el Fraile.
Se divisan 2 de los objetivos descritos en la entrada “La Peña San Miguel“:
– La cornisa que tiene continuidad es la que arranca en un pequeño campo en la cara sur (izquierda) de la peña.
– Detrás de la peña, donde la pista pasa por el resalte rocoso en la izquierda de la foto se encuentra el mirador.

La Peña San Miguel

La Peña San Miguel

La Peña San Miguel.
En el sistema de cornisas que rodea la peña Robert me indica el camino.

Por las instalaciones de escaleras y clavijas que abren el paso a la cima, las ruinas árabes, su cercanía de Huesca, su fácil alcance con el coche y por su extraña belleza la Peña San Miguel fue siempre un objetivo solicitado de los excursionistas. El perro no llegará a la cima, ya que su alcance obliga a superar varias vertiginosas escaleras de metal y algunas clavijas, pero podemos completar una media jornada con tres otros objetivos que nos asombrarán tanto como la cima.

Ficha Peña San Miguel

1. El Mirador del Salto de Roldán

Siguiendo por la pista podemos alcanzar a pie en pocos minutos un mirador que ofrece una buena perspectiva del conjunto del Salto de Roldán y de los acantilados de Cienfuens. Como la pista está restringida no habrá mucho trafico.

2. El cauce del Río Flumen

Desde el mismo aparcamiento en el Collado de San Miguel baja por la vertiente norte una pista que se convierte en seguida en una senda. Esta nos llevará a las ruinas y los Campos de Santolarieta. Próxima a estos se encuentra el Manantial de los Lavallos. Podemos acercarnos a la fuente por una corta senda a mano derecha. Ahora nos separa sólo poca distancia del mismo lecho del río. En una bifurcación podemos seguir por el ramal izquierdo para llegar a la pasarela del camino que asciende por la cara norte de la Peña Amán o por el otro que nos llevará a la pasarela de piedras del camino que se introduce a las Palomeras del Flumen.

El retorno al collado puede ser muy caluroso, si elegimos mal la hora y eso podrá pasar fácilmente, dado que en el fondo del valle el sol se va pronto y nos da una sensación de frío que no es verdadera en la subida. Por eso está bien que sepamos donde se halla la fuente.

Si queremos realizar una marcha más seria y larga podemos optar por la ruta de la Bozosa de San Miguel. Esta tiene su propia entrada en el blog.

El Río Flumen

El Río Flumen.
El típico color verde intenso del Flumen en esta zona invita a tomar un baño. Lo que nos se ve en la foto son las inmensas paredes que bajan del Fraile y la Peña Amán a las orillas – Robert las está admirando… ¿o son los buitres los que le llaman la atención?

3. La vuelta a la Peña San Miguel

Esta muy bien descrito en el mencionado libro de Enrique Salamero.

La ruta no es apta para seres que sufren vértigo, pero en ningún momento tenemos que trepar o escalar. Si se evalúa sólo el camino y la traza que se pisa y no se concentra en el abismo que está cerca y tan presente, se podría decir que es una senda sin complicaciones. En la parte más estrecha se encuentran las instalaciones para montar un pasa manos, aunque no hay ninguno permanente. El último tramo en la cara norte el camino está algo vestido.

Sea como fuere, las vistas a la Peña Amán y el Fraile, la roca, los buitres y la impresión de la verticalidad hacen que esta vuelta será inolvidable y nos dejará con la boca abierta.

Las Palomeras del Flumen

Las Palomeras del Flumen desde la cornisa que rodea la Peña Amán.
El abismo desde la cornisa impresiona.

Por la Sierra de Bonés al Nacimiento del Río Flumen

El nacimiento del Río Flumen

El Nacimiento del Río Flumen.
Entre prados y riachuelos, boj y pino – Robert lo pasa pipa.

Las campas de Bonés donde nace el Río Flumen son atípicos para Guara. No encontraremos pozas profundas, agujas, covachos, acantilados o terreno seco como nos ofrecen los cañones de los ríos que traspasan la sierra en otras zonas. Parecido a las Mallatas del Alcanadre se trata de una ‘esponja’ natural salpicada de boj y pino entre las Sierras de Bonés y Javierre que mana en varios puntos los aguas que se unen finalmente en una cascada y forman el Río Flumen.

Pasear con el perro por estos prados amplios es el objetivo principal de esta excursión. De paso descubriremos pozas, cascadas o árboles dignos de ver. Además visitaremos una ermita y una acequia que tienen encanto. Preparamos la correa para el perro y un picnic para pasar una media jornada en un paisaje más verde de lo habitual.

Ficha Bones

Tiempo:

Del Mesón Nuevo hasta encontrar el PR: 20min

Del encuentro con el PR al collado: 20min

Del collado a las Campas de Bonés: 20min

De la cascada hasta el Mesón Nuevo por la acequia: 1h

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Total: (Calculando un paseo por las Campas) 3h 30, media jornada

Aparcamiento:

Coger la carretera vieja de Monrpós y aparcar en el Mesón Nuevo.

Acceso:

Tomamos una pista muy vieja y erosionada que arranca 400m antes del Mesón a mano derecha (bajando).

Para bajar hacia ella y evitar la carretera nos podemos meter en el terreno que se encuentra encima de la carretera y seguir la canal. A partir del cruce del canal con la carretera el avance campo a través se hace muy pesado y complicado. Por eso, recomiendo ir los últimos 200m con el perro atado por la carretera.

Subimos la pista principal que nos acerca al oleoducto y por varias lazadas cerradas nos situará en la vereda del mismo. Seguimos por una senda muy poco marcada unos 40m recto por arriba para topar con el PR que viene desde Arguis. (Para la orientación: el PR  atraviesa el oleoducto 20m encima del cartel “103”.)

Todo este acceso es feo: molesta el ruido de la autopista, el terreno es hostil y el oleoducto sólo nos sirve para la orientación,  pero a partir del encuentro con el PR que es un camino antiguo todo cambia y podremos disfrutar de lo que es el senderismo.

En el sendero que baja de la Sierra de Bonés

El sendero que baja de la Sierra de Bonés a los prados.
Robert posa debajo de un viejo pino.

Pronto llegamos por una senda de buena traza al collado donde se abren la primera vez las vistas al Pirineo y las Campas de Bonés. Siguiendo por el sendero nos bajamos sin complicaciones por un bonito pinar hasta topar con una pista. Desde allí advertimos bien la Ermita de la Magdalena que nos sirve como campo base o referencia principal de orientación.

Las Campas de Bonés:

Las Campas están limitadas en el sur y oeste por la pista en la cual estamos situados. Esta da la vuelta por toda la explanada y sube a la cresta de la colina que tenemos enfrente (la Sierra de Javierre) y la cual nos sirve de limite hacia el norte. En función del tiempo que queremos invertir podemos explorar toda la zona a mano izquierda (oeste) de la ermita (la cual es el limite hacia el este) . Podemos pasear por todos los prados en función a la presencia del ganado y intentar a no molestarle demasiado.

Mapa de los prados de Bonés

Recorte del mapa de Sigpac.

El Río Flumen dibuja meandros por distintos ramales entre los prados verdes. Como toda la zona está salpicada de pinos y bojes, ocurrirá que nos perderemos en algún momento, pero, dado que  la ermita está situada en un pequeño montículo, se recupera la orientación fácilmente. Se ofrecen varias atracciones que merecen una visita:

La Ermita de la Magdalena:

La Ermita de la Magdalena de Bonés

La Ermita de la Magdalena debajo de la tormenta.

Hoy en día sirve de refugio para cazadores, pastores o excursionistas. A su lado se encuentra una pequeña balsa artificial y el Río Flumen rodea el montículo que la ubica por debajo.

El Nacimiento del Río Flumen:

Un poco más arriba de la ermita encontraremos la fuente que se considera como el Nacimiento del Flumen. En el bonito pino que se halla encima de la fuente hay una pequeña estatua de María con su hijo en brazos. Mucho más tío arriba, donde cruza la pista, se encuentra otro manantial importante: la Fuente Latar.

El Nacimiento del Río Flumen

El Nacimiento del Río Flumen.

La cresta de Santa Cruz:

Por toda la cresta que limita las Campas por el norte discurre una pista por la cual podemos llegar a varios miradores con vistas al Pirineo. Podemos subir por la misma pista o por distintas sendas de ganado. ¡Cuidado con el calor! Esta vertiente del valle se llama “Solano de Santa Cruz”, lo que indica el clima que se estabiliza en verano allí. Además, es una zona seca.

Y más..

  • En el extremo suroeste se encuentra un pinar, bonito y pequeño, que atrae por la posible presencia de setas.
  • El panel explicativo que se encuentra en la pista menciona una necrópolis medieval, pero no sé donde se encuentra exactamente.

Para terminar nuestra ruta y volver al Mesón Nuevo tenemos que bajar por los campos en la orilla derecha del río sin camino obvio. Aunque no hay ningún camino señalizado en los siguientes tramos, resulta fácil encontrar los objetivos. A poca distancia se unen todos los ramales y barrancos en una bonita cascada. Para mí es el clímax de la excursión: La hermosa cascada y la hierba, suave y verde – nos invitan a descansar y tomar el almuerzo allí.

El Nacimiento del Río Flumen

El Nacimiento del Río Flumen.
La cascada debajo de la Emita de la Magdalena.

Siguiendo por la orilla derecha una tímida senda nos lleva a una pequeña presa que desvía una parte de las aguas del Flumen a la Acequia de Bonés que las conduce al Embalse de Arguis. Allí tenemos que coger una senda que discurre por la orilla izquierda de esta canal.

Dicha senda, suficientemente bien trazada, nos introduce en un bosque mixto, fabuloso y salvaje, siempre siguiendo la dirección de la canal. La perseguimos hasta topar con el oleoducto. Allí se podría seguir por la canal, pero la vegetación llega a molestar en este segundo tramo. Por eso aconsejo subir por la trocha del oleoducto unos 50m y seguir por la pista en la misma dirección.

Puente sobre la canal

La Acequia de Bonés que lleva una parte de las aguas del Flumen al Embalse de Arguis.
Un idílico puente nos permite alcanzar la pista que discurre paralelo, si nos cansamos de ir por sendas salvajes. Si bajamos desde allí por unos campos abandonados al mismo río, encontraremos otra bonita cascada con una poza somera.

Retorno:

Seguimos la pista una media hora hacia el este. Más adelante vemos un cartel que indica el arranque del viejo sendero que nos llevará al Mesón Nuevo de nuevo. Este discurre cerca de la canal de antes, y hay algún punto de acceso al agua para el perro (el más fácil está en el mismo collado).

San Martín de la Val d’Onsera

Los Paredones que se caen al Barranco de San Martín

Los paredones que caen al Barranco de San Martín.
Vista desde el Collado de San Salvador.

Paseo muy entretenido y bonito. Normalmente se encuentra agua en la Puerta del Cierzo y en la misma ermita, incluso en verano.

Ficha San Martín de la Val d'Onsera

Puntos conflictivos:

El Paso de la Viñeta

Raúl en el Paso de la Viñeta.

El puente de troncos en el Paso de la Viñeta

El puente de troncos en el Paso de la Viñeta.

El Paso de la Viñeta:

No resultaba difícil para Robert, pero hay que tratarle con respeto. Todo el tramo es expuesto, excavado en las paredes de Conglomerado y asegurado con sirgas (que no dan una imagen de seguridad). Sobre todo hay un tipo de puente, hecho de troncos, que salva un barranquillo y que puede dar miedo al perro (Robert saltaba encima).

Por todos modos se puede evitar el paso eligiendo la Senda de los Burros que carece de tramos expuestos. Por esta vía hay que echar 30min más a la excursión.

La bajada desde el Collado de San Salvador al barranco está menos expuesto y tiene instalado unas sirgas nuevas (que dan mucha, mucha imagen de seguridad).

San Martín de la Val d'Onsera

San Martín de la Val d’Onsera.
El paraje que se me presentó cuando levanté la vista del bocadillo…