2.3 – No realizadas

Queda mucho para explorar…

Lo siguiente son esquemas de excursiones que me parecen interesantes, pero los cuales no he podido terminar de explorar.¹

¹ Excluiré de este listado los picos que nunca me han llamado la atención, ya que los itinerarios hacia sus cimas parecen ser por terreno seco, como Arnabón y la Fuente Salada, el Tozal de Guara por la vertiente sur, Cubilars, Forcas y vecinos o Capramonte. No obstante, todos ellos serán buenas excursiones para el invierno.

En todas estas excursiones siguientes disfruté de los muchos temazos de Songs: Ohia como canción de acceso. Últimamente estoy enganchado a las melodías melancólicas del difunto cantautor Jason Molina, alma y cantante de dicha banda.

No habrá orden geográfico, ni alfabético, así que voy a empezar con una circular por el Picón, ya que la tenía casi lista…


El Picón desde distintas perspectivas

El Picón

El Picón como una torre.

El Picón es un de las cimas más llamativas de la Sierra de Guara. Por su cara norte – una pared vertical que supera 200m – y las dos cimas peculiares es un pico muy vistoso. Sin embargo, la ascensión con el perro es problemática. En cuanto a estas dificultades se encuentra un breve razonamiento en la página de lo imposible.

Recorte Mapa Alpina

Recorte Mapa Alpina.

Pero una ruta muy interesante nos acerca a este curioso pico por una senda cuya limpieza fue iniciado por los trabajadores del parque en 2016.

Nosotros íbamos por esta zona cuando las sendas todavía no estaban limpias. Por eso nunca lo he puesto en el blog, pero hoy en día los trabajos de recuperación deberían haber terminado ya.

Como se trata de una ruta circular, nos permite tener unas vistas de distintos ángulos a este inmenso molde. La ruta discurre por el entorno del Salto de Roldán, que proporciona al paseo otro bello escenario. Cruzaremos el Río Flumen en dos puntos, donde el perro y nosotros nos podemos refrescar. No obstante, debemos tener en cuenta que el recorrido entre estos dos encuentros con aguas frescas es largo, seco y fatigoso.

Otros objetivos de la excursión son el bosque salvaje de Valleclusa y la Cueva Monrós en la cabecera del mismo valle.

Tiempo:

Desde el Collado San Miguel hasta el puente: 1h.

Ascensión por Valleclusa hasta Monrós: no experimentado.

Travesía por la falda del Picon: no experimentado.

Desde la base del Picón hasta el Flumen: no experimentado.

Ascenso al coche: 1h.

_______________

Total: jornada completa.

Aparcamiento:

Aparcamos en el Collado San Miguel.

Acceso:

Seguimos andando por la pista que lleva a la presa de Cienfuens.

A poca distancia hay un mirador. En primer plano se divisa bien los tres monolitos que forman el Salto de Roldán. Pero para nosotros es de más interés la vista hacia el este, a los tres valles que forman los barrancos afluentes del Río Flumen al norte de la Peña Amán, justo enfrente:

El primero, a lado de dicha peña, es el valle que forma el Barranco Reguero del Águila por donde vamos a volver al Río Flumen.

En medio vemos el Barranco de las Gorgas con el inmenso salto. Este valle cruzaremos por su cabecera.

Más a la izquierda está el Barranco de Valleclusa lo que nos sirve de acceso, largo y en ascensión, a las cercanías del Picón.

Con estas vistas podemos orientarnos bien y nos da una idea de la longitud de la marcha que tenemos delante.

Seguimos por la pista en dirección norte. Más adelante tenemos que desviar nos por un ramal que nace a mano derecha.  Esta pista empieza a bajar y nos sitúa finalmente en un ensanche, un tipo de aparcamiento, donde muere.

El puente viejo sobre el Flumen

El puente viejo sobre el Flumen.

Desde el ensanche mencionado sigue en la misma dirección una senda que nos lleva por múltiples lazadas al fondo del bonito valle que tenemos delante y al Barranco de la Masa Sabuco, un pequeño torrente que suele llevar un mínimo de caudal durante todo el año. Cruzamos este torrente y seguimos por los campos abandonados del Corral de los Laballos cuyas bordas están enterados bajo las zarzas. La senda sale del valle por un pequeño collado y nos lleva directamente al Río Flumen. El puente que salva las aguas fue también restaurado.

La senda nos introduce ahora en el bosque de Valleclusa, denso, salvaje y bonito. Por este umbrío valle tenemos que superar más que 500m de ascensión. Ya cerca de la cabecera del valle la senda se arrima a una pequeña cresta. Por esta zona podemos encontrar unos árboles de una edad considerable. Después de superar una ultima empinada pendiente veremos a nuestra izquierda la boca del la Cueva Monrós.

La Cueva Monrós

La Cueva Monrós

La Cueva Monrós.
Estamos llegando cansados y con hambre.

Los muretes en la entrada demuestran, que esta pequeña cavidad fue utilizada por los pastores como refugio. Aunque no nos parezca (viniendo por el interminable bosque de Valleclusa), se encuentran prados y antiguos campos muy cerca en el oeste. Por eso, la ubicación de este refugio pastoral fue escogido con razón.

Volvemos a la senda que en seguida nos sitúa en los prados mencionados. Las dentadas Crestas de Valleclusa que están muy presente a nuestra derecha dan una tregua y nos abren el paso a la otra vertiente por un bonito campo. En este collado hay una bifurcación. Una senda sigue recto y lleva por Collicierco a las pistas del Cuello Bail. Pero nosotros cogemos el ramal que cruza el campo y lleva a la otra vertiente de la crestería. Se introduce en el valle del Barranco de las Gorgas, directamente hacia el Picón.

En dicho campo/collado veremos por primera vez la inmensa cara norte del Picón en su totalidad. Si no hemos descansado en la Cueva Monrós, este campo con estas estupendas vistas se ofrece ahora perfectamente. La falda de la umbría cara norte del Picón el clima favorece el crecimiento de los hayas. Incluso desde nuestra ubicación podemos divisar algunos de estos viejos árboles.

Seguimos por la senda que desciende decididamente al barranco. En la otra vertiente, en ligero ascenso, roza el hayedo mencionado y veremos algún árbol bonito. Más adelante llegamos a un calvo donde la silueta del Picón ha cambiado de nuevo. Ahora está realmente encima de nosotros y tiene la forma de una aguja.

La senda sigue buscando un collado por él cual pasa al valle del Barranco Reguero del Águila. Después de una breve, pero empinada bajada topamos con la senda que lleva a la cima del Picón desde el sur.

El Picón

El Picón.
La perspectiva desde la senda del ascenso habitual.

Podemos optar por hacer cima, teniendo en cuenta las dificultades que conlleva este itinerario. Sea como sea, al fin tenemos que bajar por dicha senda que nos situará en breve en un collado, el Collado Frontón Sopilata. Este es el punto de incertidumbre.

Si optamos ir por caminos balizadas debíamos seguir bajando por la senda hasta topar con el desvío del sendero que asciende a la Peña Amán. Aunque hacemos de este modo una larga vuelta por la ladera sur, el camino es un PR que nos lleva de manera segura hasta el coche.

Otra opción sería buscar un itinerario que ataja esta vuelta. Por desgracia no he podido explorar la zona para averiguar si hay posibilidades de avanzar cómodamente por la misma cresta hasta el Collado Frontón de Buesa o por el fondo del valle del Barranco del Barranco Reguero del Águila hacia el PR.

Sea como sea, finalmente llegaremos de nuevo al Río Flumen, donde nos queda un poco más que 1h de subida hasta el coche.

El Picón

El Picón desde el bonito valle del Barranco de la Masa Sabuco.


Alquézar – Asque – Colungo

En la mayoría de las guías de la Sierra de Guara figura alguna variación de una excursión que conecta por lo menos dos de estos tres pueblos. Lo que se encuentra más a menudo es una circular que parte en Alquezar, pasa por el Puente de Fuendebaños a Asque y vuelve por Villacantal.

Estos dos puentes he mencionado en la entrada Las Pasarelas del Vero“. Lo que desconozco son los camino por la vertiente este del Río Vero, pero estoy seguro que esta circular tiene mucho encanto y carece de dificultades.

En el camino Asque – Colunge se encuentra el curioso Puente del Diablo. Como salva un barranco muy estrecho – el Barranco de las Gargantas, no hay acceso al agua.

El Puente del Diablo

El Puente del Diablo.


Betorz – Lecina

Vistas al Pirineo desde las cercanías de Betorz

Vistas al Pirineo desde las cercanías de Betorz.

La carretera que sube a Betorz es muy bonita. Discurre por el típico paraje repleto de campos, refugios pastorales y caxicos.

Recorte Mapa Alpina

Recorte Mapa Alpina

Betorz y Lecina, tambien bonitos, ya conocemos de otras excursiones comoAscensión al Tozal de AsbaoPaseo al Abrigo de Barfaluy. Lo que nunca he realizado es caminar desde el nacimiento del Vero hasta estos pueblo… siempre dejándolo para más tarde, ya que parece que será un paseo fácil.

El PR-HU 57 conecta la Fuente Lecina con Betorz. En combinación con el camino que baja de Betorz al Molino de Almazorre y el PR-HU 56 se puede hacer una circular que promete.

Agua encontraremos en los dos lugar donde llegamos al río Vero (Fuente de Lecina y río arriba del Molino de Almazorre), en los fuentes de los pueblos y en la Fuente Espuña.

La Fuente Espuña

La Fuente Espuña

La Fuente Espuña.

Ya cerca de Betorz, llegando desde Lecina, se esconde este maravilloso sitio. Por una grieta en un resalte rocoso mana agua fresca y discurre por un sistema de cumos y canales para llenar un viejo abrevador redondo. El lugar invita para hacer pic-nic, ya que es umbrío y hay mesas. También hay un acceso por pista desde la carretea para vehículos.

Cerca de Betorz debe haber un caxico enorme que nunca he encontrado, pero circula por la red alguna foto. Cerca del Molino de Almazorre, río arriba, hay bonitas pozas que no se secan tan fácil como los otros tramos cercanos del Río Vero. Más detalles sobre aquel lugar se encuentran en la entradaPor el cañón del joven Vero“.

En el camino entre Lecina y el molino de Almazorre

En el camino entre Lecina y el molino de Almazorre.


San Miguel de Foces

San Miguel de Foces

San Miguel de Foces.

Está ermita es un edificio impresionante. Me he tropezado con imágenes ya en varios ocasiones en Internet, pero Robert nunca tenía la ocasión de visitarla. Parece que se puede dar un bonito paseo invernal desde Ibieca para visitarla.


El Alcanadre por Junzano

El Río Alcanadre por Junzano

El Río Alcanadre por Junzano.

Hemos descubierto que hay un tramo muy bello cerca de la pequeña aldea Junzano. La manera más fácil para visitarla, es por un acceso desde el otro lado, Abiego. Hay que coger una pista  que conecta Abiego con Junzano y cruza el Alcanadre por un vado donde hay una toma de agua.¹

¹ En el mapa abajo vemos tres pistas que se acercan al Alcanadre por el este.

La que está más al sur se acerca al río en zigzag. Es la pista mencionada. Años atrás estaba en buenas condiciones hasta el mismo cauce, pero no tengo datos actuales (2018).

La segunda, dibujada en el mapa en linea discontinua, ya no existe.

Y mucho más al norte hay otra que se acerca al Ajuntadero, la desembocadura del Río Formiga. Esta está en buenas condiciones (2017) hasta la ultima bajada. Hay sitio para aparcar justo cuando se mete en el bosque para descender al cauce.

Los dos vados no son aptas para coches normales y las prolongaciones de las pistas por la orilla opuesta tampoco son recomendables para turismos.

Recorte Mapa Alpina

Recorte Mapa Alpina.

Los bloques que forman los 4 sifones

Los bloques que forman los 4 sifones.
Con poco caudal no parece que sean aspirantes. ¡Cuidado si hay mucho caudal!

Desde la toma de agua hay que remontar el río, muchos tramos a nado. La zona más interesante es un pequeño caos donde hay cuatro sifones al pie de las rocas.

Cuando el río lleva un caudal elevado pueden resultar peligros, pero bajo circunstancias normales no lo parecen ser. Sin embargo, siempre he mantenido a Robert lejos de los agujeros. Sea como sea, la combinación de bloques y pozas es francamente bonita.

Como quería incrustar estas pozas en un bonito paseo fluvial, he recorrido esta zona desde varios puntos:

El Río Alcanadre por Junzano

El Río Alcanadre por Junzano.

Desde la Ermita San José de Casbas

La Ermita de San José con merendero

La Ermita de San José con merendero.

Un poco antes de la ermita, llegando desde Casbas, hay un edificio en ruinas a mano derecha. Allí podemos dejar el coche. Seguimos por la pista y las indicaciones del PR que lleva a Bierge.¹ Debemos visitar la interesante Ermita de San José que se ubica en un pequeño montículo a mano izquierda. Poco después se inicia la bonita bajada al Río Formiga. Una vez en el cauce una pista nos lleva hasta su desembocadura donde empezamos la larga bajada por el cauce del Alcanadre hasta la toma de agua. El primer tramo es aburrido y largo. Lo interesante empieza después del recodo pronunciado. Desde la toma de agua salimos por la pista que lleva a Junzano y desde allí podemos volver al coche.

¹Que conste que este PR es muy bonito y se merece un excursión aparte.

El recorrido es largo y la vuelta discurre por pistas áridas. Este paseo nunca me ha convencido para ponerlo en el blog.

Un paseo mucho mas elegante para visitar la Ermita de San José sería efectuar el mismo el PR entre Casbas y Bierge. De este modo podríamos ver también las ruinas del Puente de Aguas y la Ermita de San Pedro de Bierge.

Desde el Ajuntadero

Las mismas circunstancias afectan negativamente al paseo gemelo iniciado en la pista que lleva al Ajuntadero por la vertiente este del río. Quizás es un poco más corto, pero las pistas de retorno son de menos interés aún, ya que no hay pueblos, ni ermitas en el camino.

No lo recomiendo tampoco. Como aquellos paseos no me gustaban suficiente, he buscado otro acceso.

Desde Mingalaña, Junzano

Recorte Mapa Sigpac

Recorte Mapa Sigpac.

Desde Junzano parte una pista que lleva los campos de Mingalaña. Ésta, la que viene del vado (o Abiego) y el mismo río forman un triangulo, perfecto para una ruta circular. Por desgracia no me quedaba tiempo para encontrar una buena bajada al río desde dichos campos.

Describo algunos detalles que nos hemos encontrado:

En Junzano debemos buscar la pista que lleva al Puente de la Famiñosa (carteles). En una bifurcación después de un vado podemos dejar el coche en una explanada entre las dos pistas. Seguimos andando por el ramal izquierdo que lleva a los campos de Mingalaña y nos acercamos a la incertidumbre…

El (posible) horno de cal

El (posible) horno de cal.

Como se ve en el mapa arriba, hemos encontrado el inicio de una senda cerca de una ruina que parece ser un viejo horno de cal. Por desgracia la senda está muy vestida y más adelante se pierde (o yo la perdí). Además hay que cruzar o bordear varios campos para llegar hasta allí. Una tarea que puede resultar muy incomoda, si la tierra está mojada o recién labrada.

En otra ocasión hemos seguido una senda que parte desde el cauce y va subiendo por la misma zona, esperando encontrar la senda mencionada. Por desgracia, esta última tampoco tiene continuidad. Bajar al río por esta ladera boscosa es factible, pero conlleva numerosos pinchazos en brazos y piernas.

Así que, pienso que la mejor manera para llegar al cauce es por estos últimos campos cerca del recodo del río, marcado en el mapa con el circulo rojo, ya que están bastante cerca del río con respecto al desnivel. Tengo el presentimiento que haya una bajada fácil, pero no hemos tenido tiempo para explorar esta zona.

Una vez en el lecho del río bajamos hasta la toma de agua donde encontramos con facilitad la pista de retorno.

Si la bajada desconocida resulta fácil, será un paseo fluvial de primera categoría.

El Río Alcanadre por Junzano

El Río Alcanadre por Junzano.


Dolmen de las Balanzas

Desde Almazorre se puede tomar el PR HU-59 que lleva hasta el Dolmen “Caseta de las Balanzas”. Se puede prolongar el paseo para llegar hasta Paúles de Sarsa visitando otros dos Dolmenes. Creo que puede ser una excursión bonita. La ruta lleva por terreno soleado,  por eso es mejor programar este paseo fuera de los días de calor.

Como vuelta se puede aprovechar uno de las caminos presentado en la entrada “Por el cañón del joven Vero“.

La Iglesia de Almazorre

La Iglesia de Almazorre.


El Cañón del Balcez

Robert y el Balcez

Robert y el inmenso Cañón de Balcez.

Una ruta muy interesante ofrece Enrique Salamero en su libro “Sierras de Piedra y Agua”. La presenta como una variante para efectuar el descenso del Balcez Superior desde Rodellar. Como este tramo del río carece de rapeles y dificultades causadas por el agua, me pareció que era un buen punto de partida para una excursión con Robert.

Inspirado por Enrique planifiqué una ruta circular de jornada completa para explorar los últimos estrechos y pozas del Balcez Superior.

La excursión fue impresionante y decisiva para despertar una peculiar atracción para este inmenso cañón, que se manifiesta en el blog por varias entradas sobre este terreno olvidado y solitario. (Por ejemplo las del Hayedo o la de Bagueste.) Por desgracia sólo la realicé una sola vez, hace muchos años y finalmente no me quedó tiempo para refinarla y ponerla en el blog.

Recorte Mapa Alpina

Recorte Mapa Alpina.

Nuestra ruta empieza en el aparcamiento del Collado de las Almunias, donde se deja el coche para realizar el descenso de los Oscuros del Balcez.

Los acantilados del Balcez

Los acantilados del Balcez.
One tree hill 🙂

Desde allí seguimos por la pista hasta que se muere en la ladera oeste de la Peña Calma. Continuamos por una senda que nos acerca en suave ascenso a la crestería. Por un collado donde se abren por primera vez las vistas al Balcez, pasamos a la otra vertiente. El camino sigue manteniendo la dirección norte. Más adelante se une con una senda que viene del Collado de Balcez o de Rodellar. Nos mantenemos en este lado de la crestería y empezamos a bajar suavemente a unos campos característicos con una roca grande en medio. Un buen sitio para descansar y disfrutar de las estupendas vistas.

La senda sale de dichos campos en el extremo norte y se introduce en la cabecera del Barranco de la Glera. Esta cabecera es un conjunto de gleras y es justo allí donde se pierde – o mejor dicho – donde perdí la senda…

Justo después de los campos la senda – todavía visible – describe algunas lazadas para introducirse en dicha pedrera. Hacemos bien en parar antes y observar el terreno y nuestro itinerario.

Esquema del descenso al Balcez

Esquema del descenso al Balcez.

Nos orienta la cresta inferior que flanquea el barranco por el margen izquierdo. Para llegar hacia ella tenemos que buscar un paso, que nos permite superar el terreno abrupto y pendiente. El que encontré (o mejor dicho que encontró Robert) en aquella excursión era una bonita cornisa, expuesta pero segura, que salva una pared vertical. Después seguí bajando orientándome por la cresta. Cerca de su borde la vegetación casi no molesta y, aunque no hay ninguna senda, se avanza bien.

El itinerario es muy, muy bonito y nos introduce en el aislado mundo del Balcez. Más abajo se nos revela un ventanal, desconocido pero de grandes dimensiones, que se encuentra en la prolongación de los acantilados que nos guiaron.

El ventanal desde el cauce

El ventanal desde el cauce.

Cuando nos vamos acercando al fondo del Balcez tenemos que remontar el valle un poco hasta encontrar una bajada al lecho del río. Será la parte donde la vegetación empieza a molestar un poco más.

En el Balcez Superior

En el Balcez Superior.

Una vez en el cauce del Balcez seguimos la corriente, pasamos un primer estrecho y llegamos en seguida a una zona muy pintoresca, con bloques soldados al cauce entre pequeñas pozas. El río dibuja meandros por un paisaje salvaje e intacto. Es muy bien sitio para descansar antes de retomar la marcha por el lecho del río.

A continuación se turnan tramos de cauce abierto, pequeños caos y estrechos. Muchas badinas tenemos que superar a nado, pero la ruta ya no presenta ninguna dificultad, salvo las que se encuentran habitualmente avanzando por el lecho del río.

Después de una larga marcha llegamos a una zona abierta donde asciende nuestro camino de retorno, la senda de la Faja Cheto, por nuestra derecha. El lugar es fácil de identificar porque enfrente de la senda, a nuestra izquierda, veremos muy presente una gran aguja puntiaguda, O’Picón.

El Cañón del Balcez

El Cañón de Balcez.
Uno de los estrechos que tenemos que pasar.

El inicio de la senda de la Faja Cheto está marcado con un gran hito. Como se trata del acceso para los barranquistas que realizan el descenso de los Oscuros del Balcez, uno de los barrancos más recorridos en Guara, la trocha está muy bien pisada y en todo momento visible. Sin embargo, tenemos que superar mucho desnivel en poca distancia y debemos empezar a paso lento, guardando fuerzas.

De este modo llegamos despacio, pero seguro a la pista que hemos usado como acceso y finalmente al coche.

El Rio Isuala

El Rio Isuala.
Los bonitos meandros vemos en la bajada por la crestería.

Anexo Verano 2018:

Se ha recuperado la senda de acceso al río 🙂

Más detalles en el blog de Enrique Salamero en la entrada:

El camino de Rodellar a Sarsa a su paso por a Cuasta


La Peña Gratal y la Cueva de San Clemente

La Peña Gratal

La Cima de la Peña Gratal con las vistas a la Hoya de Huesca.

Nunca hemos hecho este ascenso clásico, pero la Peña Gratal promete buenas vistas sobre la Hoya de Huesca y el Pirineo. Aunque empinada y calurosa, la subida debe ser entretenida, ya que hay unos pozos de nieve cerca y se puede plantear la excursión como una circular. El Embalse de Arguis se encuentra en la base del recorrido y son justo esas aguas que hacen que esta excursión es interesante para el perro, dado que se puede refrescar al principio y al final.

Se inicia la marcha en la presa. La primera parte del camino discurre por una larga pista forestal. Cuando esta traspasa un pequeño pinar, hay una senda que baja entre los árboles hasta la orilla del embalse. Dicha senda lleva a un cabo rocoso que es un buen sitio para bañarse. La visita de este cabo podría ser un pequeño paseo por si mismo.

Cerca de la presa se encuentra la curiosa Cueva de San Clemente, que se convierte en un espectáculo después de lluvias fuertes.

La Cueva de San Clemente

La Cueva de San Clemente

La Cueva de San Clemente.

No he mencionado esta cavidad en el blog, porque el acceso es complicado, dado que la autovía pasa cerca. Ahora (2018), debido a las obras se complica el asunto aun más y no puedo prever, si habrá o como será el acceso en el futuro.

Así que, sólo voy a mencionar la existencia de la cueva, porque es realmente curiosa. Se trata de una cavidad de una única sala que se puede visitar con facilitad. En la parte superior de la pared trasera se pueden ver unos agujeros que funcionan como desagüe de un sistema de aguas subterráneos.

Si llueve mucho dicho sistema se llena y suelta el agua por estos agujeros a presión. El agua puede salir con un inmenso chorro que salpica hasta fuera de la cueva. O, si el nivel del agua interior ha bajado, brota como una fuente “normal” y llena una bonita poza interior. Pero, durante la mayoría de los días está seca y la Cueva de San Clemente se nos presenta como una cavidad bonita y tranquila.

Si observamos la boca de la cueva desde fuera veremos en el lado derecho una cornisa que sube en diagonal a la parte alta. Se trata de un acceso al sistema de aguas mencionado para los especialistas espeleólogos.


Nasarre y los Cuás

La Fuente de Nasarre

La Fuente de Nasarre.
Robert huele que hay agua abajo, pero no se atreve entrar.

Nasarre es uno de los pueblos abandonados de la Meseta de Otín. Se puede visitar fácilmente desde Bara, ya que hay que seguir sólo por el GR 1 hasta el despoblado. No obstante se puede combinar la excursión con la visita de la Gorga Negra y convertirla en una circular que cumplirá con todas las expectativas.

Recorte Mapa Alpina

Recorte Mapa Alpina

Nasarre

El templo de Nasarre

El templo de Nasarre.
Detalle del interior.

Nasarre destaca con un pequeño templo recién restaurado y un bonito aljibe. Este último se encuentra en el este, apartado del pueblo y no deberemos pasar de largo de esta bonita fuente.

Si queremos visitar la Gorga Negra desde Nasarre hay dos opciones.

Primera – Bajar por una pista deshecha que nos llevará aguas arriba de la poza. En la subida habremos visto el cartel que marca el desvió (hacia las “Gorgas Negras”) unos 15min antes de haber llegado a la aldea. El camino está bien y es visible en todo momento.

Segundo – Buscamos una tímida senda sin señalización que parte directamente de Nasarre y baja por el vallecito que forma el Barranco Solana. El inicio de la senda tenemos que buscar detrás de la casa más occidental del pueblo.  No es fácil averiguar su comienzo, pero una vez encontrado, la seguiremos bien. Primero baja por la ladera, se arrima al riachuelo, pero finalmente discurre por media ladera de la vertiente derecha hasta que encuentra el Alcanadre aguas abajo de la poza.

Si no he puesto esta circular en el blog, es porque no me ha quedado tiempo – es de primera. Si hay fuerzas (y si no hay demasiado calor) podemos prolongar la excursión y ascender a la Punta Santa María o la Peña Ruaba, los puntos más elevados de los Cuás.

Los Cuás

Chasa y la Fuente San Cristobal

Vistas desde los Cuás a Chasa y la Fuente San Cristobal.
Las aguas del Alcanadre se liberan de la estrechez de las Gorgas Negras y se tranquilizan en una zona más amplia y accesible.

Así se denomina la pequeña cordillera que flanquea las Gorgas Negras por su margen izquierdo. Como se puede imaginar destaca con estupendas vistas sobre dicho barranco y el Pirineo. Así que, es un objetivo muy atractivo, pero hay que tener en cuenta que es una zona muy árida y no se encuentra agua en ningún sitio.

Si recuerdo bien hay dos accesos a la crestería. Uno desde las cercanías de Nasarre y otro desde las Laquetas, un amplio collado en el camino de Nasarre a Otín. Lógicamente vamos a optar por el primero. Cerca de la crestería se unen de todos modos.

La cresta se puede recorrer sin problema ninguno. El sitio que me impresionó más era una precima sin nombre cerca de la Peña Ruaba (mirar el mapa).

No hemos bajado hacia el Tedero, no obstante me parece que vale la pena acercarse lo más posible.


Gabardiella por la cara norte

El Tozal desde Gabardiella

El Tozal desde Gabardiella.

La senda que sube a Gabardiella desde el Puerto de Orlato ha permanecido desconocida para nosotros. Según las informaciones de amigos, la traza está visible hasta su final y el camino es entretenido, aunque seco. Agua encontraremos cerca de Orlato en el Río Guatizalema en el Valle de Nocito o en el Barranco de Lusera (Flumen) en el Valle de Belsué. Pero para llegar hacia allí, tendríamos coger el coche.

El inicio de la senda está algo escondido. Nos debemos situar en el comienzo de la ruta a  la Ermita de nuestra Señora de Sescún, pero en vez de seguir por la pista indicada por el cartel, debemos avanzar por nuestra derecha paralelo a la carretera por el primer campo colindante. Al principio no hay una trocha visible, pero en unos 100m veremos una senda entre el boj claramente marcada por dos hitos. A partir de aquí la senda se aleja de la carreteara y permanece bien visible.

Una variante interesante, pero muy larga sería la combinación con el sendero que lleva a la Ermita de nuestra Señora de Sescún. Como será una marcha fatigosa, recomiendo programarla para primavera, cuando los días son largos, pero el sol todavía no pega con toda la fuerza.

El itinerario:

Recorte Mapa Alpina

Recorte Mapa Alpina.

Después de haber hecho cima, deberíamos seguir la larga cresta hasta el Collado de Paúles. Algún detalle se encuentra en la entrada “Vuelta por la Sierra de Gabardiella“, que trata de la ascensión desde el oeste.

En vez de ir a la derecha como en aquella entrada, giramos en este amplio collado a la izquierda y buscamos la vieja pista que lleva a Sescún. Me parece que no hay paso por el Barranco Salado a la altura de la ermita. (Si hay, podemos visitarla y bajar cómodamente por la senda al mesón.)

Si no hay, debemos seguir por la pista hasta que topemos con la que viene del Cuello Bail y lleva al Mesón de Sescún. Tambien cruzaremos el Barranco Salado que suele llevar un hilo de agua.

Robert también disfrutaba de las vistas

Robert también disfrutaba de las vistas.

Una vez llegado a las ruinas del Mesón de Sescún, el retorno a los parados de Orlato es pan comido.


El Cabezo por los acantilados de las Gorgas Negras

Las Gorgas Negras

Las Gorgas Negras.

Una gran cima por una gran ruta.

Los carteles de chapa que marcan el itinerario

Los carteles de chapa que marcan el itinerario.

Pero ante todo quiero comentar que esta variante no es fácil, ya que el terreno es abrupto y la senda casi borrada. Por eso no sería lo correcto si optásemos por esta variante cuando toca a ascender al Cabezo la primera vez. Lo que voy a presentar en este artículo es una variante con nuevas perspectivas que debemos elegir sólo, si conocemos bien al terreno, es decir a la cara norte del Cabezo con las excursiones populares y balizadas: los Fenales de Bara o la Ascensión al Cabezo desde Bara. Esta última nos puede servir perfectamente de retorno.

Hay (Había) una senda que sube (subía) hacia el Cabezo por el borde de los acantilados de las Gorgas Negras. Como el itinerario asciende casi en linea recta, es una manera fatigosa para encoronar esta cima, pero las vistas espectaculares en cada momento nos recompensan el esfuerzo mil veces.

En muchas ocasiones, durante varios años busqué el inicio de esta ruta sin éxito, ya que está bien escondida. En una ocasión incluso bajando desde el Cabezo, lo que tampoco mostró resultados. Pero como un amable guardia del parque la había mencionado años atrás en una conversación sobre las maravillas de estas tierras, no lo descartó nunca. Al fin me dí con la senda recientemente, cuando Robert ya no estuve a mi lado. Así que, lo voy a poner aquí en esta página de rutas no realizadas, porque él no ha llegado a conocer esta joya paisajista.

El itinerario:

Recorte Mapa Alpina

Recorte Mapa Alpina.

El coche dejamos en Bara. Primero nos tenemos que acercar a la Gorga NegraAguas abajo de esta badina el Río Alcanadre gira casi 90º a la izquierda. Si observamos bien el terreno veremos un cartel de chapa encima de una losa a unos 20m de la orilla derecha justo donde las aguas toman de nuevo un rumbo derecho. Este cartel es nuestro primer objetivo.

Encima de dicha baliza podemos seguir relativamente cómodo entre los bojes por sendas de cabra en zig- zag hacia arriba. Antes que la vegetación empieza a molestar seriamente, ya que los pasos entre los bojes escasean, debemos observar el terreno y buscar los siguientes carteles.

Toda esta ladera está caracterizada por estratos rocosos que bajan en linea recta y que forman pequeñas vaguadas entre ellos. Mirando hacia arriba veremos uno de estos estratos a nuestra izquierda. Este forma un abrigo en su extremo alto y hay otro a nuestra derecha. En este último podemos observar varias carteles de chapa que marcan nuestro itinerario en linea recta siempre aprovechando la zona pelada del estrato. Mirando con más atención podemos divisar incluso los hitos más cercanos que acompañan los carteles.

Croquis del itinerario

Croquis del itinerario.

Debemos buscar un paso donde la vegetación moleste menos por la vaguada a nuestra derecha que nos separa del estrato con los carteles. Una vez “tocando” el primer cartel (acompañado por un gran hito) estamos en buen camino y podemos empezar la fatigosa marcha: derecho hacia arriba, siempre quedándonos en la zona pelada del estrato.

Veremos que todas las piedras sueltas son en realidad pequeños fósiles, parecidos a los que se encuentran en la pista de Bagüeste a Santa Marina, Cañón del Balcez). Son bonitos y curiosos, pero también hacen que el terreno se nos presenta inestable y resbaladizo ante nuestros pasos. Hay que tenerlo en cuenta, si optamos bajar por el mismo camino.

Vistas a la Gorga Negra

Vistas a la Gorga Negra.
Uno de los hitos en el primer plano.

Después de un rato la fuerte pendiente nos da un poco de tregua y finalmente el estrato termina en un resalte rocoso. Allí hay un hito bien visible que será una buena referencia en la bajada.

El siguiente cartel vemos claramente en la ladera encima de nosotros. Pero no hay senda visible que llevase hacia él. Así que, es tiempo de dejar este rumbo para acercarnos a los acantilados que nos esperan todavía escondidos, pero ya no tan lejos a mano izquierda. Lo mejor es cruzar la ladera en diagonal hacia la izquierda sin trocha visible que podríamos seguir. Nos ha dado tregua la pendiente, pero ahora nos empezará a molestar la omnipresencia del Erizón. Se encuentran pasos limpios si andamos atentamente y metódicamente, pero según el itinerario escogido también nos podemos ver rodeados completamente por esta planta molesta. Hay que tener en cuenta que un perro pequeño puede tener problemas con el Erizón por esta zona.

De este modo llegamos a un pequeño llano, él cual ubica dos pequeños campos. Estos son nuestro próximo objetivo donde ceden las molestias que ha provocado el Erizón. De los campos salimos hacia el sur y nos acercamos ahora completamente al borde del precipicio.

Las Gorgas Negras

Las Gorgas Negras y la ladera de los Cuás.

¡Que maravilla! Aquí es donde vamos a parar para hacer fotos y absorber boquiabierto las vistas espectaculares sobre las Gorgas Negras. Si todavía no hemos hecho un descanso, ahora será el momento perfecto.

A continuación nos dejamos guiar por el mismo borde del acantilado. En algunos tramos veremos restos de una trocha que discurrió paralelo a él a una distancia de 2 a 5m. Pero al fin y a cabo da lo mismo, porque por el dicho borde podemos avanzar bastante bien. Acabo de un rato el terreno vuelve a ser pendiente, pero nosotros seguimos avanzando de la misma manera hasta que coronamos una pequeña cima.

Nos queda menos que una hora para llegar a nuestro pico. Delante tenemos una vaguada que rompe con el abrupto margen a nuestra izquierda. Se trata del inicio de la Fajana de las Lañas que baja en diagonal hasta el cauce del Río Alcanadre. Después de dicha vaguada vemos a la pendiente ladera final que forma la cara norte del Cabezo. Desde aquí la senda desaparece de nuevo totalmente.

El itinerario para seguir es camino más lógico. Debemos bordear la vaguada por su derecha sin perder altura y después subir la pendiente en linea recta. En esta última zona aparecen de nuevo unos grandes hitos que nos pueden guiar. Sin embargo, la senda sigue desaparecida.

La primera parte de las Gorgas Negras

La primera parte de las Gorgas Negras.
La foto tomó desde el espolón mencionado.

Una vez conquistado la cima, recomiendo asomarse al espolón en el este del pico como está comentado en la entrada sobre el ascenso al Cabezo desde Pedruel. Allí llegaremos a tener también las vistas a la primera parte de las Gorgas Negras. Sólo de este modo el día será completo.

Recomiendo volver por los Fanales, aunque también  es factible volver por el mismo camino con mucho cuidado, (ya que bajar siempre es más peligros que subir).


El Cabezo por los Fenales

Como puede ser parte de la excursión anterior, debo incluir esta ruta también en la página.

Los Fenales son un conjunto de campos amplio, bonito y poco típico para la Sierra de Guara. Hay similitudes a las Campas de Bonés.

Por todas maneras es una ruta atractiva que carece de dificultades. Como punto de comienzo podemos elegir entre dos: el aparcamiento de Used o de Bara. Aunque el de Barra implica un camino más largo y con más desnivel, lo prefiero por la simple razón de tener el agua más presente y asegurado.

El hito gigante

El hito gigante en los Fenales

Desde Bara

Tomamos el GR 1 que discurre a lado de la carretera por la cual hemos venido con el coche. A poca distancia indica un cartel la senda que tenemos que tomar para subir al Cabezo. Así que dejamos el GR y seguimos por una senda que nos lleva a la confluencia del Barranco Cardito con el Río de Used. Cruzamos los dos barrancos y unos pocos metros después empieza la larga subida a los Fenales a mano izquierda (hito).

En una hora y media nos sitúa la senda en el extremo este de los Fenales, los Fenales de Bara. Cruzamos estos primeros campos para llegar a un hito descomunal, visible desde lejos. Allí sigue la senda que sube a los Llanos de Cupierlo, la base del ultimo repecho antes de hacer cima. Siguiendo los hitos y la trocha que en todo momento está en buenas condiciones, llegaremos en menos de tres horas al Cabezo.

Bajando a los Fenales

Bajando a los Fenales.

Desde Used

Seguimos las indicaciones para subir a los Fenales. Nos situará en el extremo oeste de los Fenales, los Fenales de Used. Debemos avanzar por la pista cruzando todos los campos hasta el extremo este donde se encuentra el hito gigante y enlazar con la ruta anteriormente descrita. Nos costará dos horas y media para hacer cima.


Sagarillo

Sagarillo

Las ruinas del templo de Sagarillo.

En la cola del Pantano de Montearagon se encuentran las ruinas de esta aldea. La visita merece la pena, ya que proporciona un bonito paseo por las orillas del Río Flumen. No encontraremos pozas, ni acantilados, pero el perro siempre se podrá refrescarse después de haber corrido por los campos colindantes del Río Flumen.

El acceso podemos realizar por una pista en buen estado (2017) que conecta San Julián de Banzo con Apiés, no obstante la trocha desde San Julián siempre fue mejor y menos pendiente. Podemos aparcar cómodamente justo a lado del pequeño puente.

El Barranco de San Martín

La borda en el Barranco del Valle de Onsera

La borda en el Barranco de San Martín.

Empezamos a remontar por los campos colindantes al río o – si preferimos – por la pista. Pronto veremos un vallecito a nuestra derecha, el final del Barranco de San Martín. Lo podemos visitar también. Una alameda corta, pero bonita nos llevará en breve a una borda en ruinas.

De nuevo en el valle del Flumen seguimos en dirección norte con el Salto de Roldan al fondo hasta llegar a las ruinas de Sagarillo. Sólo quedan muros y montones de piedras de las edificaciones. Destacan los arcos de las entradas al templo.

Si optamos para seguir por la pista un poco más, nos situará en una presa desde la cual arranca la acequia que hemos observado en la orilla opuesta durante todo el paseo.

Robert en la bonita alameda

Robert, el abuelo, en la bonita alameda.


Paseos por Bespén

El Horno de Cal de Bespén

El Horno de Cal de Bespén.

Cerca de este pequeño pueblo en el sur de la Sierra de Guara hay, entre otros, dos objetivos muy interesantes para visitar. La idea era diseñar un paseo fluvial que conecte estas dos atracciones principales. Pero ningún resultado ha llegado a relevarse en este blog, porque no pudimos terminar el itinerario definitivo por la confusa red de las muchas pistas que discurren por la zona y la falta de infraestructura de senderos.

Ahora, que el tiempo se ha acabado voy a describirlos como dos paseos separados que sólo tienen en común la cercanía del bonito pueblo Bespén.

Las Señoritas de Lizana

Las Señoritas de Lizana

Las Señoritas de Lizana.

Se trata de unas Chimeneas de Hadas en la orilla del Alcanadre.

Para llegar hacia ellas debemos buscar la Ermita de la Virgen de la Sierra cerca de Bespén. Desde allí parte una pista que lleva hasta el cauce de dicho río. La ultima vez que bajamos (2017) la pista estuvo bien y pude aparcar en el bancal de grava en el mismo lecho del río donde muere la pista.

Mini-montañas de arcilla en el acceso

Mini-montañas de arcilla en el acceso.

Ya la misma pista de acceso tiene su encanto, ya que ofrece en el ultimo tramo buenas vistas sobre el cañón que forma el Alcanadre por esta zona.

En la bajada veremos a mano derecha otra curiosidad: un mini-paisaje de arcilla, parecido a las formas del Horno de Cal, un compuesto de barrancos y espolones en miniatura.

En el último recodo debemos parar y observar las Señoritas de Lizana desde lo alto.

La pista termina cerca de una pequeña poza. Desde allí podemos ponernos en marcha por el lecho del río mojándonos hasta las rodillas. Las Chimeneas de Hada están ya cerca, río abajo en el margen derecho del río. Pero nos resultará incomodo acercarnos hasta sus pies, dado que no hay ninguna senda. La vegetación ha invadido todo. Lo más apropiado sería llevar pantalones largas, aunque acabamos avanzar por el agua estos últimos metros.

El Alcanadre

El Alcanadre.
En su paso por las Señoritas de Lizana forma pequeñas pozas entre la vegetación salvaje.

El Horno de Cal de Bespen

Entre Bespen y Antillón la carretera A-2203 cruza el Barranco La Sentif. Llegando de Bespén podemos aparcar el coche a mano izquierdo en una pequeña explanada justo antes del puente. Seguimos andando por la pista que baja de la explanada al cauce. A poca distancia, pero apartado de la pista veremos a nuestra izquierda esta curiosa construcción en este entorno especial.

El Horno de Cal de Bepén

El Horno de Cal de Bepén

El Horno de Cal de Bepén.

Los constructores aprovecharon un repecho abrupto ahuecando el bancal de arcilla para instalar el horno. El terraplén que le rodea forma pequeños barrancos y espigones puntiagudos. Incluso una Chimenea de Hadas de pequeñas dimensiones se encuentra a la derecha del horno. Un conjunto de arquitectura rural y natural que es más que curioso y sobretodo singular en la zona (por lo menos yo no he visto nada igual en los paseos hasta ahora).

No hemos llegado a andar más que 10min para llegar al objetivo. Si queremos prolongar la marcha podemos seguir bajando por el torrente.

El Barranco de la Hormiga

El Barranco de la Hormiga.

Al principio avanzaríamos por una pista deshecha, que finalmente se pierde. Guiados por el lecho del río podríamos seguir sin más problemas por la ribera izquierda. En una hora y media llegaríamos a unos estrechos inesperados – un cauce subexcavado – que forma el barranco antes de entregar sus aguas al Alcanadre.

Este paseo sólo es recomendable, si el torrente – a estas alturas se llama Barranco de la Hormiga – lleva agua. Además hay que tener en cuenta que crecen muchas plantas de cereal en la orilla de manera incontrolada. Los pinchos que sueltan pueden resultar molestos, o incluso peligros para los perros, ya que pueden clavarse en la piel. Especialmente los perros con orejas largas y colgadas pueden llegar a tener problemas serios por dichos pinchos.

El Barranco de la Hormiga

El cauce subexcavado del Barranco de la Hormiga.


El Pantano de los Moros

El Pantano de los Moros

El Pantano de los Moros.

El Embalse de La Fondota, como se llama también, es uno de los pantanos más viejos de la zona. Está distribuido en dos niveles, siendo la grada superior la más antigua.

Se encuentra entre Abiego y Azlor y justo desde la carretera que conecta estos dos pueblos arranca una pista (en mal estado) que lleva a la presa de la grada inferior. Por ella podríamos visitar estos lagos artificiales en un paseo mínimo.

Pero mucho más interesante parece ser un PR que parte desde Azlor. Nunca realizamos este paseo, pero me he topado con balizas en la orilla del embalse. Siguiendo este recorrido circular podemos visitar el Pantano de los Moros, la Fuente de la Fondota, la Torre Farnagüelo y el bonito pueblo de Azlor mientras nos lleva por este curioso paraje que rodea esta aldea.

El Pantano de los Moros

El Pantano de los Moros.


El Mesón de Sebil

Vistas desde el Mesón de Sebil

Vistas desde el Mesón de Sebil.
En el primer plano Robert, la cresta del Castillo de Santos en medio y al fondo las tres cumbres de Guara: El Cabezo, Cubilars y Tozal de Guara.

El Mesón de Sebil he tratado en sólo una entrada: El Castillo de los Santos.

Aunque este refugio está muy aislado y nos costará tiempo para llegar con el coche a él, me parece que hay mucho más para ver y recorrer. (Aviso que las siguientes propuestas no las conozco de nada. Sólo las he estudiado por las mapas y los libros.)

David Gomez Samitier menciona en su libro “El Parque de la Sierra y los Cañones de Guara” que merece la pena asomarse a la torre de vigilancia. Esta está ubicada en un montículo al este del refugio. Se podría extender el paseo por la crestería hasta los Abrigos de Quizans o Chimiacha.

En el norte del Mesón se encuentra la Mallata Iglesieta, un conjunto de campos colgados en el borde izquierdo del Cañón del Balcez. En varios mapas figura una senda que desciende desde dichos campos hasta el fondo del barranco, justo a la zona donde termina el camino de la Faja Cheto, él cual baja desde el Valle de Rodellar por la vertiente opuesta. Parece ser una senda muy interesante, aunque no debemos esperar que esta bajada esté tan limpia y conservada como la por la Faja Cheto.

En el noreste se encuentra el Barranco de la Choca. Un terreno salvaje y muy aislado. Quizás, el barranco más intacto de toda la Sierra, ya que sólo se puede practicar el deporte de descenso de barrancos con un permiso especial. Según algunas mapas hay un camino que baja al fondo del barranco y otro a la cabecera. Quizás se puede empezar a investigar y explorar la Choca mediante estos dos accesos.


Los Corrales del Gargantal

El Gargantal

El Gargantal.
Un cañón que forma el Río Flumen

Me “topé” con esta ruta un día en el cual el caudal alto de Río Flumen me impidió realizar la vuelta por el Hayedo del Picón. (La primera excursión en esta página.)

Aquel día no pude cruzar el puente mínimo, porque estuvo sumergido debajo del agua y  la excursión se convirtió en un paseo por la vertiente derecha del valle que forma el Flumen. Este sector no tiene presencia en la lectura y ha caído al olvido totalmente. Un hecho frecuente en estas tierras, pero en este caso algo extraño, a pesar que la zona está repleto de antiguas bordas y recintos. En ese paseo choqué con un viejo y noble camino. Por suerte fue claro y limpio, ya que sigue siendo una vía para el ganado y los pastores. Me llevó a una zona insólita llamada “Gargantal”. 

Recorte Mapa Alpina

Recorte Mapa Alpina.

Podremos visitar en esta ruta circular de media jornada las ruinas de los Corales de los Labayos, de Lograu, de Ciprés, del Gargantal y otras dos ruinas cuyas nombre no puedo averiguar. Como premio encontraremos también al Dolmen de la Piatra en medio de la vuelta que dibujamos.

Por desgracia, he perdido el camino cerca del Collado de la Piatra. La senda que sale del Cañon que forma el Río Flumen por esta zona, el Gargantal, es de poca entidad –  nada más que un camino de ganado, pero en la suave loma que conduce a dicho collado lo perdí totalmente – no sé, si fue culpa mía, o si simplemente ya no existe. No he podido repetir la excursión hasta ahora para buscar de nuevo una senda más evidente, y por esto me he abstenido poner la ruta en el Blog, pero contaré en las siguientes filas sobre una posible ruta que se me ocurrió aquel día…

Vistas desde el mirador

Vistas desde el mirador.

Punto de partida es el Collado de San Miguel. Desde el aparcamiento vamos por la pista al mirador del Salto de Roldán. Seguimos por la pista en dirección norte. Más adelante tenemos que desviarnos por un ramal que nace a mano derecha.  Esta pista empieza a bajar y nos sitúa finalmente en un ensanche, un tipo de aparcamiento, donde muere.

El Barranco de la Masa Sabuco

El Barranco de la Masa Sabuco.
Robert disfrutando del frescor después del baño.

Desde el ensanche mencionado sigue en la misma dirección una senda que nos lleva por múltiples lazadas al fondo del bonito valle que tenemos delante y al Barranco de la Masa Sabuco, un pequeño torrente que suele llevar un mínimo de caudal durante todo el año. Cruzamos este torrente y seguimos por los campos abandonados del Corral de los Laballos cuyas bordas están enterados bajo las zarzas. La senda sale del valle por un pequeño collado y nos lleva directamente al Río Flumen.

Ahora tenemos que prestar atención, porque la senda que buscamos, la que nos llevará al Gargantal es difícil de encontrar.

Desde el collado la senda principal baja suavemente. En un sitio determinado desciende mucho más decidido y deja los campos atrás, ya que se mete en una ladera boscosa mucho más empinada. Justo en este cambio del rasante debemos meternos por los campos a mano izquierda y buscar las ruinas del Corral de Lograu. Los únicos restos visibles de las edificaciones es un muro cubierto de hiedra, lo demás está totalmente derruido. Cerca de este muro se forma la senda que debemos seguir en dirección norte. Nos lleva a la media ladera por el cañón que forma el Río Flumen por esta zona, nuevos parajes y perspectivas distintas.

Estratos y agujas en el Gargantal

Estratos y agujas en el Gargantal.

Después de haber pasado unas agujas o estratos, llegamos a una bifurcación marcada con un hito. La senda principal empieza a descender y cuando se adentra a una zona boscosa la vegetación empieza a molestar. (Allí me dí la vuelta. Así que, no sé, si se va recuperando o se pierde finalmente. Me dí la impresión que busca unos campos en la orilla opuesta del río.)

Un corral desconocido

Un corral desconocido.

De nuevo en la bifurcación tomamos el ramal que asciende por la fuerte pendiente. Después de las primeras docenas de metros ya se ven las distintas ramales de senda, el típico efecto causado por el paso del ganado. (Es difícil decir ahora, si acerté aquel día y si cogí el camino correcto, pero contemplando el terreno y la dirección inicial de la senda, creo que no estuve muy equivocado.)

Después de una fatigosa subida la senda nos deja en una loma más suave. La roca y la grava cede y deja sitio para pequeños campos entre grupos de bojes y encinas. Allí se encuentra un corral cuyo nombre no puedo averiguar y es justo aquí donde resulta imposible seguir por una senda concreta, ya que hay incontables ramales para elegir. Debemos buscar nuestro propio itinerario sabiendo que la suave crestería a nuestra izquierda forma más adelante un collado donde se encuentra el Dolmen, el Collado de la Piatra.

El Dolmen de la Piatra

El Dolmen de la Piatra.
La inmensa losa cimera. Detrás se asoma el Picón.

Podemos pasar por la loma a su vertiente norte donde se encuentra el Corral de Ciprés y, más alejado, el de Gargantal, o dirigirnos directamente hacia el pleno collado donde se halla el Dolmen de la Piatra y donde toparemos – por defecto – con el Camino de la Toba que discurre de norte a sur y pasa junto al megalito funerario.

El tejo del Barranco de la Masa Sabuco.

El tejo del Barranco de la Masa Sabuco.

Una vez en el Dolmen la vuelta es pan comido. Sólo resta avanzar por el sendero, claro y limpio, hacia el Salto de Roldán. El camino también tiene mucho encanto. Cerca del cruce con el Barranco de la Masa Sabuco hay un curioso refugio pastoral hecho de piedra y chapa. En el otro lado del barranco no debemos pasar de largo de un bonito tejo que nos podría proteger del sol con su amplia copa que forma un cobijo umbrío. Después pasamos por un bonito pinar y en el último tramo nos alegrarán las vistas al Salto de Roldán. El coche ya está cerca.

En el retorno

En el retorno…


Los Fenales y Can de Used

Los Fenales de Used

Los Fenales de Used.

Los bonitos campos de los Fenales hemos rozado en la ascensión al Cabezo por la cara norte o en esta variante de bajada del Tozal. Como este lugar es tan atípico y especial para la Sierra de Guara merece una visita propia.

Muy cerca se encontraba una pequeña aldea, Can de Used, cuya ermita es el único testigo de su existencia que sigue manteniéndose en pie – aunque en ruinas. Se puede plantear un fácil paseo circular de media jornada que nos lleva a estos dos objetivos principales.

Este paseo no ha llegado a ser tratado en el blog, debido a la falta de informaciones. Me hubiera gustado explorar más los campos y bordas de los Fenales, ya que me han hablado por ejemplo de una fuente (no la del refugio) que nunca encontrábamos. También hubiera sido interesante ofrecer una extensión del paseo para visitar los Llanos de Cupierlo. Pues, el tiempo se acabó, no pudimos recorrer las zonas y estas ideas sólo quedarán mencionadas aquí en esta pagina de lo no realizado.

Recorte Mapa Alpina

Recorte Mapa Alpina.

Aparcamos en el aparcamiento de Used y seguimos por la senda indicada por un cartel que lleva a los Fenales. La senda ataja las amplias lazadas que dibuja la pista que lleva al mismo sitio.

Un primer desvío hacia Bentué de Nocito ignoramos y seguimos por el sendero principal. En un segundo cruce, fácil de identificar por las grandes losas que enmarcan una fuente en medio de la trocha, allí tomamos la senda a mano izquierda. Esta nos enlaza más adelante con una pista en mal estado muy cerca de la pista principal. Nos quedamos en esta pista secundaria que nos introduce en un pinar. Ignoramos varios desvíos de menor entidad y ganamos altura hasta topar con los primeros campos de los Fenales.

La senda a los Fenales

La senda a los Fenales.

Los Fenales

El Refugio de los Fenales

El Refugio de los Fenales.

Nuestro camino de acceso nos ha situado en medio del conjunto de campas. A nuestra izquierda, al este, se extienden los Fenales de Bara y a la derecha, al oeste, los de Used. Según el tiempo y las ganas podemos recorrer y explorar todo, pero finalmente nos tenemos que dirigir hacia el oeste donde está el Refugio de los Fenales, una casa blanca – fácil de identificar.

Desde el Refugio empezamos a descender por la pista. Después de un rato llegamos a la cara norte de la colina por la cual descendemos y donde se ubica el inicio de una senda balizada que conduce a la Paúl de Bentué (Can de Used está indicado).

La Fuente de la Paúl

La Fuente de la Paúl.

Se trata de un amplio collado repleto de viejos campos. Encontraremos una fuente al margen derecho del camino y poco después nos topamos con otros carteles que nos indican Can de Used que se halla ya muy cerca.  

Can de Used

Los prados de Can de Used

Los prados de Can de Used.

Situado en la cara norte de un pequeño montículo estas ruinas todavía reflejan una sensación de paz y tranquilidad.

Más informaciones se encuentran en la página de A. García Omedes “La guía digital del arte Románico“.

Seguimos por la senda que en seguida enlaza con la pista y la senda que nos llevó a los Fenales unas horas antes. Sólo resta bajar hasta el coche por la senda conocida.


Los Estrechos del Balcez

Los Estechos del Balcez

Los Estechos del Balcez.
Un paseo por un bonito cañón de poza en poza.

Podemos visitar el ultimo tramo de este gran y curioso barranco en un sencillo paseo fluvial de media jornada.

Punto de partida será el puente sobre el Río Isuala en Alberuela de Laliena. Iniciamos la marcha por una pista que parte del puente en la orilla izquierda hacia el norte (contra la corriente). En seguida encontraremos una posibilidad para bajar al cauce.

Desde allí seguimos avanzando en la misma dirección por el lecho del río. En la primera media hora el cauce es de carácter abierto, el lecho del río de piedra redonda y por eso el paseo por este primer tramo resulta menos interesante.

El Cañón del Balcez

El Cañón del Balcez. El tramo con el cauce sub-excavado.

En la segunda parte encontraremos las aguas del Balcez pasando por un cauce sub-excavado – una morfología que es bonito y curioso, pero no proporciona ninguna diversión para el perro (aunque quizás para su amo). Podemos seguir andando por sin mayores problemas por la orilla derecha (nuestra izquierda).

Después de haber superado este tramo rocoso el escenario empieza a cambiar y se convierte en un pequeño cañón que forma bonitas pozas y estrechos.

A mano derecha, justo en la desembocadura del Barranco de las Avellaneras, veremos unos escalones que marca una salida del barranco que lleva en menos que una hora a la Ermita de la Viña. Esta senda es clara y obvia, ya la secunda parte era una antigua pista forestal. Sólo en la primera parte es pendiente y supera varios pequeños resaltes rocosas por pasos de trepada (pasos de I).  Será una buena oportunidad para visitar esta ermita que se ubica en una zona bonita, pero árida. La fuente que se encuentra cerca de la Emita se reduce en verano a un charco de barro. Desde la ermita se podría optar para volver al coche por el camino que lleva a Alberuela de Laliena.

El Cañón del Balcez

El Cañón del Balcez. Pozas profundas

Si elegimos seguir por el lecho del río podemos avanzar hasta que unos primeros rápidos y resaltes de agua nos lo impiden.

El Cañón del Balcez

El Cañón del Balcez. Cuando la estrechez del cauce ya no nos deja avanzar cómodamente.

El retorno se efectúa por el mismo camino.


La Cueva Cortante

La Peña del Cortante

La Peña del Cortante.
Vistas desde hacia la orilla opuesta y las fajas por donde discurre una de las sendas que ascienden al pueblo.

Parece un paradojo que la cueva más visible desde Alquezar no tenga ningún acceso fácil desde el pueblo. Pero como pasó en muchos otros lugares más lejanos, también esta cueva ya no se está usando como refugio pastoral desde hace muchos años y por eso las sendas de acceso se iban borrando durante los últimos décadas. Así que, hoy en día su visita requiere una vestimenta anti-pinchazos, es decir un pantalón largo como mínimo. Aun así, si decidimos visitarla, no podremos evitar llevarnos algún rasguño de souvenir. Sin embargo, esta cueva merece una visita sin duda ninguna, no sólo por su ubicación tan visible desde el pueblo. También nos ofrece este paseo de media jornada una nueva perspectiva sobre los meandros del Río Vero al pie de la peña de la colegiata.

La senda de acceso se coge en el Puente Fuendebaños. Como llegar a dicho puente está descrito en la entrada “Las Pasarelas del Vero“.

Viniendo desde Alquezar cruzamos el puente, pero en vez de subir por el camino marcado como GR a Asque, seguimos por una tímida senda que se inicia en el mismo puente a mano izquierda y discurre por la orilla. La senda nos lleva en breve a la presa del Molino de Alquezar. Este tramo está muy vestido y resultará bastante incomodo. Una manera de evitarlo sería cruzar a nado el río Vero por las pozas de la presa, ya que la senda que lleva al molino está limpio. Es el dilema: pincharse o mojarse.

A partir de la presa la vegetación densa cede y deja espacio para el matorral bajo, como el Erizón o la Aliaga que adornan la senda durante el resto de nuestra excursión. También nos daremos cuenta que la senda ahora está menos definida, un efecto causado por la falta de la vegetación protectora.

Seguimos por los rastros de la senda que nos llevan al cauce del Barranco Rosico cerca de su desembocadura.

Nota personal: El Barranco Rosico

El Barranco Rosico

El valle que forma el último tramo del Barranco Rosico.

El valle que forma el último tramo de dicho barranco es una tierra que fue trabajada antiguamente, pero que está totalmente abandonada en la actualidad. Si nos acercásemos, pudiéramos ver los viejos olivos y las terrazas de los campos cultivados. Por desgracia, los caminos de acceso están borrados y el avance resulta incomodísimo.

Mi primer intento fue por una antigua senda que parte del cauce. Todavía se divisa un muro de retención que sujetó la trocha. Por la constante molestia de la vegetación me di la vuelta finalmente, sin entrar en el olivar.

En otra ocasión seguí una tímida senda que discurre por la crestería de la loma divisoria. Más arriba hay un desvío. El  ramal derecho deja la cresta para seguir por media ladera. Finalmente esta senda me llevó a unas cuevas (bien visibles desde el nuevo mirador metálico en la orilla opuesta del Vero). Es un sitio idílico en el corazón del olivar donde dos viejos olivos adornan la boca de la cueva que hoy en día sirve sólo de refugio para las cabra.

El camino, reconocible sólo por algún hito, asciende decididamente a la cresta divisoria que forma dicho barranco con el Río Vero. Empezamos a ascender por la misma cresta. Poco más arriba la senda la abandona y discurre por la vertiente del Río Vero para cruzar otro cauce, esta vez de un pequeño barranco cuyo nombre no figura en los mapas.

Una construcción curiosa

La construcción curiosa

La construcción curiosa.
La boca fue construido como un arco de medio punto.

Podemos subir por el mismo cauce unos metros hasta un primer resalte. Allí se encuentra en la orilla izquierda (nuestra derecha) una curiosa construcción. Podría tratarse de un muro de retención para una fuente, aunque hoy en día no se ve ningún rastro de agua, ni líquenes, ni hongos de humedad en las piedras. La construcción en sí es bonita y recuerda de lejos a una fachada de una casa diminuta con la puerta en medio.

De nuevo en el lugar donde hemos llegado al cauce, otro hito en la orilla opuesta marca la prolongación de la senda. Ahora nos espera un larga ladera, empinada y fatigosa, por la cual debemos subir en múltiples lazadas. La senda se pierde definitivamente, pero el avance por libre entre el matorral bajo no resulta demasiado incómodo.  Aunque veremos sólo de vez en cuando algún hito de referencia, no nos podemos perder, ya que a mano izquierda están los acantilados hacia el Vero y a la derecha hay unas paredes de conglomerado que nos impiden el paso en una dirección equivocada. Cruzaremos la antigua linea de luz que subió de la central por una faja inferior a la que buscamos. Finalmente, llegamos más arriba a la explanada donde se ubica la Cueva Cortante.

La Cueva Cortante

La Cueva Cortante

La Cueva Cortante.
Una cama hecho de boj con su mesilla de piedra.

El recinto con su cueva está totalmente invadido por la vegetación. Desde el hueco del murete hasta las dos bocas nos tenemos que abrir el paso entre el boj y las zarzas. Dentro de la cueva principal podemos contemplar una típica cama de pastores hecho de ramas secas de boj. Hay buenas vistas al pueblo, pero para disfrutar de una perspectiva francamente maravillosa debemos ascender un poco más.

Podemos seguir subiendo por la ladera que nos condujo a la faja que ubica la cueva y hacer cima cincuenta metros encima de la cueva.

La Peña del Cortante

La Peña del Cortante

La Peña del Cortante.
Las estupendas vistas al Río Vero.

Este espolón revela inmejorables vistas sobre este sector del Río Vero adornado por el pueblo y la Colegiata. ¡Cuidado con el precipicio!

Como los caminos que llevan a Asque están aún más perdidos, debemos volver por el mismo itinerario a Alquézar.

La Cueva Cortante

La Cueva Cortante.
Tomado en el retorno a Alquezar.


Al este de Guara – La Sierra de Olsón

El Río Susía

El Río Susía.
Robert se refresca.

Más al este de la carretera por Colungo y el Puerto de Eripol, la A-2205, hemos visitado la Olivera Nadal, el Abrigo de Muriecho y el Portal de la Cunarda.

No cabe duda ninguna que habrá más joyas para visitar y excursiones para efectuar, pero no tuve muchas ocasiones para explorarlo, ya que se trata de una zona bastante alejada de Huesca o Sabiñánigo. (Y el paraíso del Vero está en el otro lado de la carretera, lo que me atrae a mi como lo dulce a las moscas!)

Estaba trabajando en un par de paseos por los alrededores de Olsón a los cuales me hubiera gustado presentarlos en el blog, ya que he llegado a conocer algunas pozas y ruinas cerca de este pueblo pintoresco. Finalmente no me quedó tiempo para diseñar las rutas circulares definitivas.

A continuación presento algunos detalles de mis apuntes.

Por el Castillo de Hospitaled

Recorte Sigpac

Recorte Sigpac.

Por fórmula la ruta debe empezar en la pequeña aldea de Hospitaled, ya que desde allí arranca un PR balizado que lleva a las ruinas de dicho castillo. La mayor parte de este recorrido es por pista forestal, sólo en los últimos metros tenemos que abandonarla y avanzar por un sendero, también indicada, para asomarnos definitivamente al objetivo. Por lo general es una marcha muy fácil que nos situará en el objetivo en menos que una hora.

El Castillo de Hospitaled

Las ruinas de la ermita

Las ruinas de la ermita.

Las ruinas se encuentran en un pequeño montículo. Son los restos de tres torres y los muros que las unían, que hoy en día recuerdan a la existencia de un antiguo castillo. Es extraño aunque obvio, que la construcción de dichas torres es diferente, ya que unas son redondas y la otra rectangular. Parece que fueron construidas en distintas épocas. En el suelo podemos observar los agujeros donde fueron ancladas las vigas de las edificaciones adosadas de madera. No debemos pasar de largo de las ruinas de la ermita que se encuentra a poca distancia al sureste del castillo.

Otro detalle muy curioso es un conjunto de silos o almacenes que fueron escavados en una roca que se encuentra entre la ermita y el montículo del castillo. Las excavaciones llegaron a tal extremo que perforan la roca totalmente. En otra roca enfrente se encuentra una pequeña cavidad que fue/es usada como refugio pastoral, lo que muestra un  banco de madera en su interior.

Para más informaciones referente a la cultura y/o arquitectura redirijo a los lectores de nuevo a la competente página de A. García Omedes.

La variante por Eripol

El Barranco San Chiz

El Barranco San Chiz.
El breve estrangulamiento cerca del vado.

Para sacar más rendimiento del paseo he pensado que se podría visitar el pueblo Eripol. Desde dicho pueblo hay un PR balizado a Hospitaled que nos puede servir perfectamente de retorno. Sólo la subida al pueblo desde el castillo no la tengo de todo claro.

Parece que hay un viejo camino que sube desde un vado que se encuentra en la pista de acceso a apenas un kilómetro más adelante. Este siguiente tramo de la pista también nos sorprenderá con algún lugar idílico. Hay una cascada con su pequeña poza a mano derecha que está escondida detrás de la franja de árboles que linda con la pista. No resulta demasiado difícil bajar entre la vegetación por el talud a la poza. En el mismo kilómetro de la pista, pero al otro lado (cruzando todo un campo), hay un caxico viejo a lado de unas ruinas de una caseta.

Además unos metros debajo del vado mencionado hay un curioso estrecho sub-escavado que oprime las aguas del Barranco de San Chiz. Justo donde comienza esta gorga hay una pista forestal a mano izquierda que da acceso a una borda en ruinas y un campo grande. Parece que el camino viejo que buscamos arranca en este campo, pero esto no está comprobado.

El Barranco San Chiz

El Barranco San Chiz.
La cascada cerca de la pista.

Variante por Olsón

Olsón

Olsón.

Otra idea era seguir por la pista hasta Olsón. Por todas maneras merece la pena visitar este pueblo ya que su iglesia tiene mucha fama. La marcha por la pista se hace larga y algo monótono. Una vez en Olsón debemos visitar por supuesto la iglesia y el montículo donde se ubica. Es un mirador natural. Además encontraremos rincones idílicos de una arquitectura típica del Pirineo, así como una palmera en medio del pueblo – algo totalmente atípico para esta zona.

Desde el barrio alto parte una pista que lleva a la Ermita de San Benito. Podríamos coger este PR para salir del pueblo y desviarnos después de una primera subida para seguir por otra pista/senda que nos llevará hasta las Casas de Coloma, ya cerca de Hospitaled. Este retorno tampoco está comprobado.

Hospitaled

Hospitaled.
El comienzo del PR.

El Río Susía

El Río Susía

El Río Susía.
Robert en las Gorgas del Molino López

Hace años Robert y yo nos dimos un bonito paseo desde Mondot hasta las Gorgas del Molino López. Son preciosas estas pequeñas cascadas. Se componen de dos resaltes y una poza muy estética, lo cual da como resultado ser un buen sitio para bañarse. El recorrido efectuamos por una pista que pasa entre campos y no es muy emocionante, salvo en su final. Por eso recomiendo incluir la visita de las Gorgas en un paseo fluvial por el Río Susía.

Recorte Mapa Sigpac

Recorte Mapa Sigpac.

Podemos aparcar en una explanada de la carretera que lleva a Olsón justo después del puente sobre el Barranco San Chiz. Allí comienza un recorrido fluvial que discurre por el lecho del Barranco San Chiz y más adelante por el del mencionado Río Susía. Este itinerario tiene continuidad hasta Mesón de Liguerre. Sin embargo, no he estudiado un buen retorno que evite las carreteras. Siempre podemos volver por el mismo cauce, claro, pero una opción muy tentadora sería remontar el Barranco Solano hasta Olsón, si es posible. Por desgracia, esta variante todavía no he podido comprobar.

En la marcha por el Río Susía hay pozas, por supuesto, pero también ruinas de varios molinos, así como ermitas y azudes. Creo que sería un paseo muy completo. Destacan las pozas cerca de la Ermita de Blas, las Gorgas del Molino López y la desembocadura del Barranco Solano, que debe de ser un lugar singular.

Las Gorgas del Molino López

Las Gorgas del Molino López.

Por cierto, río arriba del aparcamiento por el Barranco San Chiz también se encuentra alguna poza maja a poca distancia.


Otros despoblados

Durante estos años visitábamos muchos pueblos abandonados. La mayoría de ellos está reflejada en el blog como los objetivos de las excursiones. Pero todavía siguen allí unas cuantas aldeas que Robert no llegaba a olfatear.

La mejor manera de recoger información sobre dichos pueblos es leer el recomendado libro de Arturo González ‘La montaña olvidada’. En este libro figuran todos los despoblados de la cuenca del Río Alcanadre (que incluye la del Río Isuala, Mascún y Used). Trata de la arquitectura, la cultura, la historia, de los rincones destacables y describe los distintos accesos posibles. Mientras yo voy a alistar en los próximos párrafos sólo de manera resumida los pueblos abandonados que no hemos podido visitar.

Seguro que se puede diseñar un bueno paseo con cada pueblo mencionado.

Torrolluela del Obico y Torrolluela de la Plana

Recorte Mapa Sigpac

Recorte Mapa Sigpac.

Estos dos despoblados vecinos se encuentran en la Guagera, justo en la zona donde el Río Isuala nace componiéndose de los barrancos San Chuan y Cofadría. Hay dos pistas que se acercan desde la carretera de la Guagera, una parte entre los km 34 y 35 y la otra comienza justo en el desvío a Las Bellostas. Además hay una senda menos frecuentada (y por eso más dificultosa) que parte de Matidero.

Una manera más interesante para explorar la zona me parece una circular balizada que tiene su comienzo a lado del cementerio de El Pueyo de Morcat. Este recorrido se acerca a los dos pueblos por las Casas de Montalbán y vuelve por un paraje que llaman “Las Mentiras”.

En Torrolluela de la Plana destaca el edificio de la escuela y en Torrolluela del Obico se puede visitar entre otro la interesante ruina de un molino río abajo.

Pardina de Sierrahún

Cerca de la Pardina de Bail, en la cara norte del collado se encuentran las ruinas de otra pardina. Se puede acceder por una pista forestal, que parte de la carretera a mano derecha (bajando a la Guagera). El terreno donde se ubica la Pardina de Sierrahún parece ser árido y seco, rodeado por un pinar.

San Pelegrín

La fuente de San Pelegrín

La fuente de San Pelegrín.

Este pueblecito se encuentra cerca de Alquézar en una ladera soleada y tranquila. Si nos hemos acercado en alguna ocasión al Mesón de Sebil en vehículo, hemos cruzado San Pelegrín por defecto.

Hay dos pistas forestales que nos pueden llevar a él, una nace en Radiquero y la otra sale de Alquezar por San Gregorio.

El pueblo destaca con una plaza muy bonita. La fuente está un poco apartada del núcleo, pero mana con un caudal importante y entrega sus aguas a las balsas de Basacol.

Dado su ubicación entre Sebil y Alquézar, se podría optar por iniciar las siguientes excursiones desde San Pelegrín.

Letosa

Letosa

Letosa.
Una borda de dos puertas entre los chopos.

Letosa está ubicado en la cabecera del Mascún que explorábamos en la visita del despoblado Alastrué. Visitábamos la Fuente de Letosa en aquella excursión, pero no nos asomábamos al pueblo, ya que el recorrido presentado es ya muy largo. No obstante, el pueblo está muy cerca, a apenas 15 minutos, de la fuente.

El camino que conecta Bara con Letosa

El camino que conecta Bara con Letosa.

Así que, este es uno de los posibles accesos. Desde Las Bellostas por la pista de San Póliz o por uno de los caminos que pasan por Bagueste. Otra opción (y quizás la más común, ya que viene desde la cara sur) consiste en la prolongación del camino que lleva a Otín desde Rodellar.

Todos estos recorrido son obvios y limpios, dado que se aprovechan de viejas, pero amplias pistas forestales o de partes de los PRs/GRs que suelen estar en buenas condiciones.

Otro posible acceso, aunque menos obvio, se puede efectuar desde Bara. Desde este pueblo parte una senda que discurre por el Barranco de Bara y busca un collado que separa las dos aldeas. Esta senda no está señalizada y poco visible, ya que la erosión la está maltratando. A poca distancia de dicho collado el camino se une con la pista que viene de Nasarre y resultará más fácil de identificar a partir de allí.

Robert en el Barranco de Bara invernal

Robert en el Barranco de Bara congelado.

Pardina Villanúa

La Pardina Villanúa

La Pardina Villanúa.

Esta aldea se encuentra en el pleno centro de la meseta de Otín. El acceso resulta fácil desde cualquier extremo de dicha meseta, pero el más recomendable es por la pista (deshecha) que une Nasarre con Otín, partiendo de cualquier de los dos pueblos; la pardina se encuentra justo en medio. Otra opción sería el acceso desde Rodellar por la Garganta Baja y la Losa Mora.

…y otros?

Otras aldeas como las Casas de Monrepós, las Casas del Gallinero o Alavés no voy a listar, dado que la cercanía de la autovía/carretera está rompiendo el ambiente o dificulta el acceso.

Cerca de Bara

Paisaje invernal cerca de Bara.


En preparación…

Ventanal Cagatés

Solanilla

El Barranco de San Juan

Nacimiento del Vero

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