Las pozas de las Palomeras del Flumen

El Río Flumen

El Río Flumen.
Robert en el impresionante curso de los aguas entre la Peña San Miguel y Peña Amán.

En la salida de las Palomeras del Flumen se encuentra uno de los rincones más bellos de toda la sierra. Las aguas verdes del Río Flumen buscan su paso por dentro de un inmenso desfiladero que forman las paredes verticales de la Peña San Miguel y Amán formando cascadas, resaltes y pozas espectaculares. En el paseo de hoy visitaremos el último tramo de este impresionante paraje.

Recorte Mapa Alpina

Recorte Mapa Alpina.

Como los caminos de acceso fueron limpiados hace poco tiempo, el acceso resulta fácil y proporciona un bello paseo para llegar al objetivo.

El inicio escogido arranca en los Campos del Clavero en el sur del Salto de Roldán, pero se podría realizar la excursión igualmente desde el Collado de San Miguel. En la ruta descrito tenemos que superar mucho menos desnivel, que en la variante que parte desde el collado. Además me permite presentar en esta entrada una interesante alternativa de acceso para casi todas las excursiones en el entorno de la Peña San Miguel (como la la Bozosa de San Miguel).

Preparamos todo lo que solemos llevar para pasar un rato en una poza, incluyendo la correa del perro, para descubrir el Salto de Roldán de una perspectiva totalmente distinta.

Ficha ClaveroTiempo:

Del aparcamiento a los Campos del Clavero: 20min.

De los Campos del Clavero hasta el río : 40min.

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Total:  2h, media jornada

Aparcamiento:

En el norte de Apiés parte una pista en buen estado hacia el despoblado Lienas. Desde allí seguimos por la pista que lleva a los Campos del Clavero (noreste). No confundir con la que lleva a San Julián de Banzo (este). Aparcamos el coche en una explanada a mano derecha a 1,3km de Lienas justo delante de una borda en ruinas.

Acceso:

Seguimos por la pista que salva el Barranco del Mont por una amplia lazada.

En el lugar donde la pista cruza el cauce, veremos a mano izquierda una escondida balsa que suele llevar agua y/o barro. Podemos mirar ahora el estado del agua para saber si podremos dejar bañar al perro cuando vamos a volver, ya que el coche está cerca y lo podría ensuciar de barro.

En la siguiente curva se encuentra una barriera. Como el terreno a partir da allí es privado debemos controlar al perro. Al fin la pista nos situará delante de los edificios de la hípica.

¡Debemos que controlar al perro cerca de las cabañas de los caballos!

Robert se refresca con las aguas frescas del Flumen

Robert se refresca con las aguas verdes esmeraldas del Flumen.

Nuestra senda arranca frente a la hípica y traspasa todos los Campos del Clavero hasta el otro extremo en el norte. En el descampado, terreno publico de nuevo, continua en suave descenso y nos acerca con cada paso al Salto de Roldán. La senda salva otro afluente derecho del Flumen, el Barranco de la Soga, que nos obliga a dar otra ampliar lazada. En la otra vertiente de este vallecito la senda asciende a una última loma divisoria.

Se usa esta senda como ruta BTT y resulta muy probable que nos cruzamos con ciclistas – en este tramo en pleno descenso. Debemos controlar el perro para prevenir posibles accidentes. Ya cerca de la cresta veremos a nuestra derecha un pequeño recinto en ruinas que podemos visitar.

El refugio pastoral

El coral en ruinas

El coral en ruinas.
Detrás se asoma la Peña Amán

Aunque hoy en día está muy derruido, podemos contemplar un pequeño refugio que se ubicaba dentro del recinto. Era de pequeñas dimensiones, pero suficiente para que el pastor podía pasar la noche en seco, mientras el rebaño estaba protegido de posibles depredadores dentro de los cuatro muretes.

De nuevo en el camino llegamos en seguida a la cresta. Allí hay una bifurcación. La senda que sigue subiendo por la loma llevaría al Collado de San Miguel y conectaría con otras rutas que parten de aquel aparcamiento, como la Bozosa de San Miguel. Nosotros nos concentramos en el ramal que baja a mano derecha hacia el Río Flumen, pero antes debemos aprovechar el mirador natural que se encuentra a nuestra derecha.

El mirador

El Salto de Roldán

El Salto de Roldán.

Ahora se presenta el Salto de Roldán en su totalidad. La vista a este conjunto de moldes de conglomerado sirve de imagen para una postal.

La poza que estamos buscando se encuentra entre los paredes en el centro. Todavía escondida desde nuestra ubicación pero vemos que la senda se acerca en linea recta. También podemos divisar otra senda más arriba que se arrima a la pared de la Peña San Miguel – la Bozosa de San Miguel.

Si dirigimos la mirada hacia el este, hacia la otra vertiente del Río Flumen, se nos presenta un terreno totalmente olvidado y asilvestrado. Hay un recinto abandonado en una loma y en el fondo de un barranco afluente del Flumen un juncal que revela la posible ubicación de una fuente. Incluso se puede adivinar una vieja senda que conecta aquellos dos lugares. Por desgracia, desconozco los nombres de los lugares o los caminos de acceso a aquella zona.

Volvemos al cruce. Nuestra senda baja en linea recta entre madroños acercándose más y más al cauce. En el último tramo la senda es algo expuesta, pero sigue siendo de buena trazada. Finalmente tenemos que superar (sin problemas) unos bloques de un desprendimiento para llegar al cauce justo donde halla una preciosa poza.

El Río Flumen

El Río Flumen con sus aguas verdes.
Es la poza a la cual la senda nos lleva.

El Río Flumen

El Río Flumen

El Río Flumen aguas abajo de la poza.

Podemos explorar el curso del Río Flumen. Hacia los dos lados el paraje sigue siendo muy pintoresco. Si optamos por explorar estas zonas debemos estar preparados para un avance por el lecho del río que nos obligará a veces a nadar.

Río arriba – después de varias pozas y resaltes llegamos a una cueva, pequeña pero bonita. en la orilla derecha. Más adelante una pequeña cascada que verte el agua a una badina alargada y profunda nos impide el paso.

Río abajo – después de unos últimos resaltes aumenta la vegetación y después de una  poza grande el lecho del río empieza a acumular mucho barro, lo que dificulta el avance. Es el momento para volver a la poza.

El Río Flumen

El Río Flumen.
La cascada que nos impide el paso río arriba.

Retorno:

Volvemos al coche por el mismo camino.

Lienas

La Fuente de Lienas

La fuente de Lienas.

Ya que estamos cerca, debemos bajar del coche y visitar este despoblado. Destaca la bodega de la casa más grande del pueblo, así como las ruinas de la iglesia.

Pero ante todo debemos probar las aguas que manan en la fuente del pueblo – para mi es el agua más sabroso de todas las fuentes que he llegado a conocer.

La bonita construcción se encuentra en el otro lado del barranco a lado de la pista de acceso.

 

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Las pozas del bajo Alcanadre

El puente de la autovía

El puente de la autovía.
Una perspectiva poco común.

El Río Alcanadre hace frontera entre los municipios de Abiego y Casbas, así como entre Angües y Ponzano. En este tramo el río forma múltiples pozas, algunas de ellas bien conocidas y muy recorridas como Las Pozas de la Ballena, la Poza del Molino o el Azud de Lascellas. A pesar de toda la gente que se puede acumular allí en verano, estos lugares son francamente bonitos.

Recorte Mapa Sigpac

Recorte Mapa Sigpac.
Croquis de posibles escapes.

En la excursión de hoy vamos a visitar dichos lugares como objetivos principales durante un largo paseo fluvial. En total son 9,40 km que vamos a andar/nadar por el lecho del río. Una distancia considerablemente larga, que nos ocupará toda una jornada. Para comparar: el clásico Cañón del Vero tiene una longitud de 6 km.

Este hecho debemos tener en cuenta, si optamos por realizar la ruta, ya que hay varios tramos que vamos a pasar a nado. Sobre todo nuestro perro tendrá que nadar mucho, mucho más que nosotros. Sólo es viable, si al perro como al amo les gusta nadar y les encanta el agua.

En esta zona el cauce del Alcanadre es ancho y de poco desnivel. En un pequeño caos tendremos que trepar de una roca a otra, pero en general avanzaremos sin más dificultades, salvo las que implica la marcha por el lecho del río en general, como las rocas resbaladizas o el terreno irregular. Importante es, que seamos conscientes de cancelar la excursión, si vemos que el agua está turbio o el río lleva mucho caudal.

Otros parámetros cardinales son la temperatura del ambiente, así como la del agua. Recomiendo realizar el paseo en pleno verano, cuando el tiempo es estable y la temperatura del agua agradable. Si elegimos un día de menos calor (por ejemplo en otoño), recomiendo llevar un peto y escarpines de neopreno.

Ficha AlcanadreAsí que, preparamos la mochila acuática con el almuerzo, nos ponemos las sandalias de trekking, los escarpines y el neopreno (si nos hace falta) para visitar las Pozas de la Ballena de este modo tan inusual. Como nos podemos encontrar con mucha gente en las badinas mencionadas, hacemos bien en llevar también la correa del perro.

El Río Alcanadre

El Río Alcanadre.

Tiempo:

Del Azud de Lascellas al Barranco del Regatillo: irrelevante, aprox. 1h30.

Del Barranco del Regatillo a la Poza del Molino: irrelevante, aprox. 1h.

De la Poza del Molino hasta el Vado: irrelevante, aprox. 30min.

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Total: 6h00, jornada completa.

Aparcamiento:

En la carretera entre Angües y Lascellas, la N-240, cruzamos el Puente Arbex entre los km 181 y 180. Poco después del puente parte una pista a mano derecha. Bajamos por ella hasta una gran explanada en la orilla del río.

Acceso:

Nos acercamos por la prolongación de la pista de acceso hasta la presa.

Allí seguimos por los túneles en la orilla izquierda (nuestra derecha) hasta que nos vemos obligados a bajar al agua.

Las pozas del Azud de Lascellas

Debajo del Azud de Lascellas

Debajo del Azud de Lascellas.
Preciosas pozas con playas de piedra.

Por el fácil acceso y la gran belleza de las muchas pozas que se han formado alrededor de la presa, este lugar ha sido siempre uno de los sitios más recorridos para tomar un baño fresco en las aguas azul-verdes del Alcanadre. Hay varias playas de piedra donde las familias y los perros pueden pasar una día de relax.

Además destacan los múltiples cuevas y túneles en las orillas que inspiran en explorar y jugar.

El primer tramo hasta el Barranco del Regatillo

Una boca del sistema de túneles escavados en el arenisco

Una boca del sistema de túneles escavados en el arenisco

Una vez pasado el Puente Arbex llegamos a una bonita poza con un gran bloque triangular en el centro. En la orilla derecha hay una playa de piedra. Desde allí sale una senda (posible escape) muy empinada que lleva a la carretera cerca del puente Arbex.

Seguimos. Más adelante veremos una senda a mano derecha que sube únicamente a una finca particular. Pronto llegamos al impresionante puente de la autovía donde veremos claramente una pista que asciende por la orilla derecha (posible escape).  A 200 m más al norte se encuentran los zócalos del puente colgado en lo alto. Después de una poza alargada queda un tramo de menos interés hasta que lleguemos a la desembocadura del Barranco del Regatillo. Es fácil de identificar por una curiosa pared, alta y erosionada, en la orilla derecha. Enfrente de dicha pared se puede subir por una zona rocosa a unos campos de cultivo y finalmente a la pista que lleva a la carretera A-1229 (posible escape).

El Alcanadre en este primer tramo

El Alcanadre en este primer tramo.
Se ve una cadena instalada en el bloque. Esta facilita la escalada para llegar a la cima y saltar al agua.

Nota personal – los puentes de Lascellas:

Este primer tramo está caracterizado por los múltiples puentes y restos de construcciones que adornan las orillas. Hay o había los siguientes puentes (en el orden del trayecto):

  • Un puente pre-medieval (desaparecido; sólo se pueden contemplar los agujeros en la roca donde fueron clavados los pilares de madera, río abajo de la presa.)
  • El Puente viejo de Lascellas (en ruinas; sólo queda el zócalo en la orilla izquierda. Era una construcción medieval parecida a la del Puente de la Famiñosa.)
  • Una pasarela militar (en ruinas; sólo vemos un pilar en la orilla derecha enfrente del zócalo del puente medieval. La calzada era de madera.)
  • El Puente Arbex (en pie; N-240)
  • Una pasarela de metal (en ruinas; los restos se encuentran en la orilla derecha. Supongo que se trataba de una construcción particular con el fin de atajar el camino del pueblo de Angües a una finca ubicada en la orilla izquierda.)
  • Un vado auxiliar (en ruinas; yacen los vestigios, unas placas de hormigón, en el lecho del río. Supongo que fue instalado durante la construcción de unos de los puentes grandes.)
  • El Puente de la Autovía (en pie; A-22.)
  • El Puente colgante de Lascellas (desmontado; sólo permanecen de pie los zócalos en lo alto del cañón.)
La pasarela metálica

Los restos de la pasarela metálica.

Esta acumulación de puentes se deriva del hecho de que el camino más directo entre Barbastro y Huesca cruza desde siempre el Río Alcanadre por esta zona.

Además se encontraba un molino en la zona donde hemos dejado el coche. Como vestigios quedan los restos de unas presas río abajo del azud actual, y – mucho más impresionante – un sistema confuso de acequias. Se trata de los túneles escavados en la orilla del río. Por estas excavaciones llevaba un canal el agua al molino. Si rastreamos los fragmentos de los túneles encontraremos los más lejanos río arriba del puente colgante (¡!). En alguna zona menos abrupta se puede distinguir todavía la cimentación de la acequia entre la vegetación. Lo que llama la atención es que cerca del azud actual se encuentran dos sistemas de túneles en distintas alturas.

A los lectores que queran saber más sobre estas construcciones les recomiendo el interesantísimo libro de Antonio Naval Más “CONSTRUCCIONES PARA LA HISTORIA DEL SOMONTANO EN EL ALTO ARAGÓN”.

El segundo tramo hasta la Poza del Molino

Robert disfruta de las aguas

Robert disfruta de las aguas.

En este tramo predominan las pozas. El lecho del río esta salpicado por bloques grandes en cuyos alrededores remansa el agua – un tramo del Alcanadre que es muy bello y poco conocido, ya que no hay ningún acceso fácil. Pronto llegamos al Puente de la Famiñosa y la Poza del Molino.

El Puente de la Famiñosa

El Puente de la Famiñosa

El Puente de la Famiñosa desde la senda a Abiego.

A nosotros nos parecerá que este puente está ubicada en tierra de nadie, ya que aparece delante de nosotros sin más; sólo y sin infraestructura. Pero por este puente  cruza el antiguo camino de Abiego a Junzano (posibles escapes).

El puente es elegante, estrecho y alto. Merece la pena subirse al pináculo.

Es también una construcción medieval y nos da una idea aproximada que aspecto tenía el puente viejo de Lascellas cuando estaba todavía en pie.

La Poza del Molino

La Poza del Molino

La Poza del Molino.

Se trata de una de las pozas más bellas que hay por la zona, adornada por el puente y las ruinas del molino. La antigua presa se derrumbó ya hace décadas y los restos forman ahora un pequeño islote en medio de la badina. Una ocasión para disfrutar de un descanso en el sol o dar unos saltos desde la presa derrumbada.

Tercer tramo hasta el Vado (las Pozas de la Ballena)

Bloques y marmitas

Bloques y marmitas.

Después de una larga recta una bonita poza inicia un caos. La mejor manera de resolverlo es evitar gran parte del curso del agua trepando por las rocas de la orilla derecha (nuestra izquierda). De este modo podemos estudiar como son los corrientes entre las rocas que obstruyen el cauce y planificar una ruta por el agua para cuando volvamos. En general este caos no es dificultoso o peligroso, pero a veces unos troncos se clavan entre las rocas durante las riadas y forman sifones o otros tipos de obstáculos. ¡Cuidado con eso!

Después del caos llegamos en breve al final del trayecto – las Pozas de la Ballena.

El Vado o las Pozas de la Ballena

Las Pozas de la Ballena

Las Pozas de la Ballena.

Como se puede imaginar el nombre moderno tiene su origen en la forma de una de las rocas. Antiguamente la gente llamaba este lugar simplemente el Vado por lo que era. Para nosotros lo más llamativo es una hermosa secuencia de pozas que se encuentran al pie de distintos acantilados. Es el sitio perfecto para descansar, almorzar o dar unos brincos al agua desde una altura considerable.

En la orilla izquierda (nuestra derecha se puede subir cómodamente por una zona rocosa hasta topar con el final de una pista que lleva a Abiego (posible escape).

Retorno:

Volvemos por el mismo trayecto al coche.

Robert contempla las aguas frescas

Robert contempla las aguas frescas.

Vuelta por la Peña Balluals

Alastrué

Alastrué.
La misma fachada que adorna la portada del libro ” La Montaña olvidada” de Arturo González.

La Peña Balluals es un mirador de primera categoría situada en el este del curso del Alcanadre entre Bibán y Bara – un paraje paradisíaco. Sin embargo, los caminos hacia su cima pasan por terrenos muy secos y están medio borrados por el incansable crecimiento del Erizón y de otras plantas (que pinchan). Por esta razón presento en esta entrada una circular que rodea esta peña, pasando de despoblado a despoblado, sin alejarse demasiado de los cursos del agua.

Como la cima sigue siendo llamativa y nos quedaríamos con las ganas, si no la hubiéramos coronado, presento también una variante, suave y fácil, que nos permite ascender a este vértice geológico, incluso con la presencia de nieve o hielo en invierno. El único handicap sigue siendo el terreno seco, repleto de maleza.

Recorte Mapa Alpina

Recorte Mapa Alpina.

En la ruta de hoy visitaremos también el bonito pueblo abandonado de Alastrué, él cual ha sido protagonista en la entrada “Alastrué y las raices del Mascún“. Aquella descripción relata el acceso desde Las Bellostas, desde el este. Esta vez nos acercamos desde Bara, desde el oeste. Es una variante más salvaje, más directa y igual de entretenida.

Además veremos Miz, un pequeña aldea de dos casas abandonadas que se encuentra en un entorno maravilloso y Bibán que fue mencionado ya en un parágrafo de la entrada sobre “despoblados del joven Alcanadre“. Por cierto, de este río veremos como objetivo principal la Badina Estañero que se encuentra cerca de Bara.

El Barranco Foroñón

El Barranco Foroñón.
Una poza escondida cerca de Alastrué.

Con una buena ración de agua y el almuerzo preparados en la mochila y la corea del perro en la mano nos dirigimos a Bara para explorar las faldas del Balluals.

Ficha MizTiempo:

Bara – Miz: 1h15.

Miz – Alasrué: 1h30.

Alstrué – Bibán: 45min.

Biban – Miz: 1h15.

Miz – Bara: 45min.

Opcional:

Ascensión a la Peña Balluals: 30min.

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Total: 6h15, jornada completa.

Aparcamiento:

Aparcamos en Bara.

Acceso:

Nos acercamos a la iglesia de Bara.

La Badina Estañero

La Badina Estañero.
Robert toma un baño en la cabecera de la Badina Estañero

Al principio avanzamos por el recorrido S 12 que parte de la iglesia y le seguimos hasta la Badina Estañero. Allí un cartel marca el desvío a Miz. Cruzamos el Alcanadre por una pasarela a la que faltan las ultimas piedras (con un brinco lo superaremos) y seguimos remontando el río por la otra orilla. Cuando estemos a la altura del molino que se encuentra en el otro lado del río la senda finalmente deja el Alcanadre y empieza a subir. Se arrima al Barranco de Miz, lo cruza y continua por la vertiente norte del vallecito derecho hasta Miz.

Miz

Miz

Miz.
Un antiguo arado escondido en una borda.

La pequeña aldea está ubicada en una explanada soleada de la cabecera del Barranco de Miz.

El núcleo lo forman sólo dos casas, mientras que la iglesia está un poco separada de ellas. Además hay unas cuantas bordas rodeando este conjunto. En el oeste se encuentra la chopera que salta a la vista desde lejos y revela la ubicación de este escondido asentamiento.

50m más allá de la iglesia se encuentra la fuente y a lado de ella un cruce de caminos con carteles indicativos.

Seguimos por la senda que lleva a Alastrué, como indicado. Esta senda abandona la cabecera del Barranco de Miz por un modesto collado y sigue travesando la falda de la Peña Balluals en dirección noreste hasta topar con el Barranco San Lázaro que forma marmitas, pequeñas pero bonitas,en esta zona y debería mantener un mínimo de caudal durante todo el año. Esta senda resultará muy agradable y bonito. Primero pasaremos por terreno seco, repleto de covachos y cuevas, dejaremos una bonita borda a nuestra derecha y traspasaremos finalmente un caxical, sano y viejo.

En el camino a Alastrué

En el camino a Alastrué.
La foto tomó desde una posible ascensión a la cima de la Peña Balluals, fuera de la senda. Esta pasa cerca de la borda.

Desde el barranco sólo resta una pequeña subida para llegar a la explanada que ubica el pueblo de Alastrué.

Alastrué

Alastrué

Alastrué.
Uno de los rincones pintorescos que encontraremos.

El pueblo y su entorno son una maravilla. La aldea se encuentra entre los pastos de una loma que divide dos barrancos antes de su desembocadura. En el camino de la subida hemos conocido ya al barranco de la derecha y sus acantilados. El otro, el Barranco Foroñón, podemos visitar también, aunque la ruta prevista no se acerca a él. Hay una descripción en la entrada “Alastrué y las raíces del Mascún“.

La iglesia está en la zona más expuesta hacia los acantilados que caen a la desembocadura, y es justo ella que se ha conservado mejor – una visita es imprescindible. Las casas y bordas debemos visitar también y buscar detalles de la arquitectura popular. Podemos aprovechar el ambiente encantador para descansar, ya que hemos llegado a uno de los objetivos principales de la excursión.

Para seguir con la ruta de hoy buscamos una vieja pista forestal que lleva a Bibán y parte en el norte del pueblo. Este tramo será la parte menos atractiva de la ruta triangular, pero también el flanco más corto.

En un suave collado cruzamos una valla y este es justo el punto donde podemos optar para hacer una visita a la Peña Balluals.

Peña Balluals (opcional)

La Peña Balluals

La Peña Balluals.
La vistas desde la cima hacia el suroeste: el valle de Bara y la Sierra de Guara.

Las buenas vistas nos proporcionan suficientes motivaciones para cargarnos con este ascenso adicional. Según algunas mapas hay tres maneras de hacer cima. La última propongo en esta descripción.

1. Desde el camino Miz – Alastrué:

Esta variante es la que está más presente en la literatura (por ejemplo Oscar Ballarín la ofrece en su guía “Sierra de Guara – Excursiones, Ascensiones y Travesías”).

Con el paso del tiempo la erosión ha puesto inconvenientes a esta opción. Muchos de los hitos se han perdido y algunas de las piedras que fueron colocadas como peldaños para salvar resaltes de rocas se han desplazado. Dichas deficiencia convierten esta ruta en una marcha libre por terreno complicado.

2. Desde el camino Bibán – Miz:

No he encontrado este camino bajando de la cima, ni he visto su inicio desde abajo. No se, si sigue existiendo hoy en día.

3. Desde el camino Alastrué – Bibán:

En el collado mencionado anteriormente cruzamos la valla, pero en vez de seguir por el camino a Bibán subimos a lado de dicha alambrada. En breve se forma una tímida senda que facilita el avance entre la maleza. Puede que se trata del camino de mantenimiento, ya que se arrima siempre a la valla. De esta forma coronamos una primera precima. En esta dejamos la valla y seguimos por la suave cresta hacia Balluals. Sigue habiendo una estrecha senda entre matojos de Erizón y sigue siendo visible en la mayor parte de su trayecto. Sin embargo, tenemos que prestar mucha atención en no perder la trocha entre la mar de Erizón. Pronto veremos el vértice geológico que marca la cumbre. La senda sigue por la crestería evitando un pequeño barranco que baja a nuestra izquierda y encuentra finalmente la plataforma cimera.

Volvemos por el mismo camino. Tenemos que prestar atención en no pasar de largo de la valla que encontraremos de nuevo en la precima.

Marchando de nuevo por el camino a Bibán llegaremos en breve a este despoblado.

Bibán

Bibán

Bibán.

Por donde entramos en el pueblo veremos una pequeña balsa a mano derecha. Si el agua está putrefacto debemos tener en cuenta que hay una fuente de agua fresca en la salida del pueblo.

De los gigantescos olmos sólo quedan los troncos y las ramas en el suelo donde se están desintegrando.

La iglesia, adosada a otro edificio, se encuentra en el barrio alto. Ya que es una construcción ordinaria, resulta difícil averiguar de cual de las ruina se trata.

En el barrio bajo tenemos que buscar un cartel que indica el camino a Miz. Este baja a lado de las ultimas bordas y se acerca al Barranco de Balluals. Un cartel indica la ubicación de una buena fuente en la orilla.

El bosque entre Bara y Miz

El bosque entre Bara y Miz

Seguimos por la senda que traspasa un bosque, viejo y bonito, en suave ascenso. Después de una larga y agradable marcha entre árboles, pasaremos a la vertiente sur de la falda de la Peña Balluals donde se abren de nuevo buenas vistas al entorno de Bara. Sólo resta bajar de zingla en zingla hasta llegar finalmente a Miz y cerrar de esta manera la ruta circular.

Retorno:

Volvemos por la misma senda de Miz a Bara.

Bara

Bara.

 

Las pozas del Barranco Pequera o “El Charco del Molino”

El Barranco Pequera

El Barranco Pequera.
La poza del tercer salto visto desde debajo de la cascada.

La ruta de hoy nos lleva al entorno de dos pequeños pueblos en la Guarguera: Gésera y Grasa. La poca distancia entre las dos aldeas supera un antiguo PR que cruza el Barranco Pequera, la frontera natural entre los pueblos, por un curioso puente. Los tramos de esta senda que no fueron reemplazados por pistas son bonitos, pero el objetivo principal encontraremos, si nos desviamos algo del PR balizado.

Las aguas de dicho barranco pasan por tres saltos cerca del puente mencionado. Todos estos saltos son bonitos, pero sobre todo destaca el último que forma una inmensa poza, salvaje y verdaderamente paradisíaca.

Por desgracia, el Barranco Pequera se suele secar en verano, a pesar de ello hay una pequeña fuente que mana entre el segundo y tercer salto. Dado a esta característica estos dos saltos suelen aguantar un mínimo de caudal más tiempo que el resto del barranco. Sin embargo, la estética del lugar sufre en verano, ya que queda muy poca agua que cae por los saltos y la gran poza disminuye considerablemente la superficie. 

El Barranco Pequera

El Barranco Pequera.
A la izquierda: el lecho del río en pleno verano. Sólo hay charcos por la tormenta del día anterior.
A la derecha: el barranco con caudal en primavera.

Los otros objetivos son los mismos pueblos. Grasa es una idílica aldea ubicada en una suave loma sobre el barranco. Destaca la iglesia que está situada en un pequeño montículo y en Gésera se encuentran tumbas antropomorfas.

Recorte Mapa Sigpac

Recorte Mapa Sigpac.

Gésera y Grasa no son pueblos abandonados y por consiguiente debemos controlar al perro.

Preparamos todo lo que solemos llevar en una visita de una poza para tomar un baño inolvidable en las aguas olvidadas del Barranco Pequera.

Ficha Gésera

Tiempo:

De Gésera al puente sobre el Barranco Pequera: 30min.

Del cruce a Grasa: 30min.

Visita del primer salto: inmediato.

Visita del segundo y tercer salto: casi inmediato.

Variante para volver a Gésera: 30min.

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Total: 2h, media jornada.

Aparcamiento:

Aparcamos en Gésera.

Como hay gente y perros viviendo en el pueblo, debemos controlar al perro.

Acceso:

Cogemos la calle que abandona el pueblo por el sur. En seguida se convierte en pista y sigue en dicha dirección. Al principio es la misma pista por la cual parte el GR hacia Nocito. Más adelante ignoramos el desvío del GR y nos quedamos en la pista que empieza a describir una amplia lazada para coronar una loma. Detrás de esta loma, el pueblo ya no está a la vista, se desvía una pista a mano derecha y justo después veremos las marcas del viejo PR que se separa de la pista también en dirección oeste. En breve la senda se arrima a un muro a mano izquierda y le sigue mucho tiempo hasta topar con un primer barranco. Este se suele secarse en verano pronto.

La caseta en el vado del Barranco Manatuero

La caseta en el vado del Barranco Manatuero.
Paco – un amigo de Robert – se asoma por la puerta.

Se trata del Barranco Manatuero. Justo en el vado se encuentra una borda. Seguimos las escasas marcas del PR y empezamos a subir por la loma divisoria entre los dos barrancos mencionados. Pronto la senda nos situará en el curioso puente sobre el Barranco Pequera.

Nota personal:

Ruego que nadie pise esta construcción. No sólo por la propia seguridad, sino también por no provocar roturas de la vieja madera. El objetivo es conservarla durante mucho tiempo más.

El puente sobre el Barranco Pequera

El puente sobre el Barranco Pequera.

Cruzamos el cauce con un brinco y seguimos por la senda que gana altura y nos lleva a una plataforma rocosa. Este es el punto desde el cual parten los accesos a los tres objetivos que queremos visitar. El mismo PR sube primero por zonas rocosa, traspasa después varios campos de cultivo y llega finalmente al pueblo de Grasa. Una senda a mano izquierda nos lleva a la cabecera del primer salto y un camino que baja a mano derecha conduce a las pozas del segundo y tercer salto.

Grasa

Grasa

Grasa.

Plácidamente permanecen las casas de Grasa entre los campos. Es un lugar de tranquilidad y soledad, sin embargo sigue siendo habitado.

El lugar más idílico es sin duda la iglesia. Se encuentra en una pequeña colina aislada de los dos barrios del pueblo. Llama la atención que hay muchos pozos en el pueblo, aunque la mayoría esta tapado y asegurado con maderas.

Como hay gente y perros viviendo en la aldea, debemos controlar a nuestro perro en el pueblo.

El primer salto

El Barranco Pequera

El Barranco Pequera.
El primer salto con mucho caudal en primavera.

Comparado con los otros dos es de menos interés, ya que la poza no cubre y se encuentra en una zona más umbría y más vestida. La senda nos acerca a la cabecera del salto. Si queremos, podemos cruzar el cauce e introducirnos en el pequeño caxical que hay en la otra vertiente del barranco. También podemos destrepar hasta la poza desde este bosquecillo.

El segundo salto

El Barranco Pequera

El Barranco Pequera.
El segundo salto.

El agua baja por un pequeño tobogán y reposa después en una pequeña poza que destaca con una gran marmita. Como el cauce es abierto hay espacio para sentarse, almorzar, tomar el sol o sestear.

El tercer salto

El Barranco Pequera

El Barranco Pequera.
El tercer salto.

Se encuentra próximo al segundo y forma la poza perfecta. La gente del lugar han colocado una piedra en el margen izquierdo de la cascada para poder subir trepando desde el agua a la cabecera.

Nota personal:

En el libro “Toponimia de la Baja Guarguera” los autores Daniel Lerín Cristóbal y Teresa Tiñena Abril mencionan el antiguo molino de Grasa. Cito:

” Nos constatan la existencia de un molino en el término de Grasa. Le llaman O Charco d’o Molín, hoy sólo quedan restos (piedras) de la construcción, pero se utiliza como zona de baños para los autóctonos.”

Aunque no podía averiguar donde se encuentran los restos del molino, parece que se encontraba por la zona del segundo y tercer salto y la poza grande parece haber tenido siempre un nombre: “El Charco del Molino”.

Retorno

Volvemos por el mismo camino a Gésera.

Variante:

Después de haber cruzado el Barranco Manatuero seguimos los primeros metros por el camino de acceso. Cuando llegamos a un gran hueco en el murete que nos está acompañando por la derecha, debemos girar a la izquierda por una pista desfigurada, traspasar un campo y seguir por esta pista, ahora en mejor estado. Cuando esta topa con otra, debemos girar a la izquierda de nuevo. Esta ultima pista nos va acercando después de un largo trayecto a la carretera justo debajo de Gésera. Sólo resta volver al pueblo por el asfalto.

De este modo nos acercamos más directos a la iglesia de la aldea.

Grasa

Grasa.
El camino hacia la iglesia.

Gésera

Gésera

Gésera.
El pozo a lado de la iglesia.

La iglesia está adosada a un caserón. El conjunto de estos edificios se encuentra aislado en el norte del pueblo. Merece la peña visitar las tumbas que se encuentran en la cara sur del complejo, junto a un bonito pozo. 

En el bonito núcleo del pueblo destaca el pozo con el lavadero.

Y ya en el coche…

Debemos parar un momento y contemplar el viejo puente sobre el Guarga.

Anexo 2019

El puente se ha derruido.

¡Que pena!

¡Que pena!

Used – Azpe – Bara

En el camino de Used a Bara

Volviendo a Used.
Nos saluda el Tozal de Guara.

Ya he tratado varias excursiones por la Sierra de Belarra y Aineto como “Por el Barranco de Abellada a Azpe” o “De Lusera a Ibirque“. Todas estas rutas tienen un patrón común, que es la forma tetragonal, ya que los caminos conectan siempre cuatro puntos cardinales – dos en lo alto de la sierra (que suelen ser pardinas o despoblados) y dos en el fondo del valle (que suelen ser pueblos o aparcamientos).

La ruta de hoy dibuja un triangulo. Esta forma es sorprendentemente distinta a dichas rutas “gemelas”.

Recorte Mapa Alpina

Recorte Mapa Alpina.

Esta circunstancia se debe a la carencia de un pueblo en el Barranco del Cardito. Si miramos el mapa de la zona, veremos que en cada valle que forman los barrancos que surcan la cara sur de la Sierra de Belarra o Aineto, ubica las ruinas de un asentamiento en lo alto – todos menos el Barranco del Cardito.

Used

Used.
Una bonita borda con un nogal a lado.

Puede que nunca había ninguna aldea allí, o las ruinas han desaparecido ya hace mucho, mucho tiempo.

Sea como fuere, hoy en día no se ve ni rastro de despoblado, lo que conlleva una mala infraestructura de caminos por la cabecera de dicho barranco.

Especialmente para la ruta de hoy esta circunstancia impide que bajemos directamente por el trayecto del agua hasta el Salto de la Tosca donde podríamos incorporarnos al GR 1 para volver al inicio de la ruta. Sin embargo, nos obliga hacer una larga vuelta hasta el pueblo de Bara para acabar sin problemas la ruta circular. Como consecuencia la excursión es más larga y con forma de triangulo en vez de tetragonal, pero igual de bonito y entretenido como las rutas gemelas mencionadas al principio.

Ficha BaraLa ruta de hoy destaca sobre todo con las buenas vistas sobre la zona de Bara, el pueblo abandonado de Azpe y el Salto de la Tosca o de Cardito. Además podemos descubrir rincones muy idílicos en los pueblos Bara y Used.

Preparamos la mochila con el almuerzo, el agua y la correa del perro para hacer de nuevo un “viaje en el tiempo” por la cara sur de la Sierra de Aineto.

Tiempo:

Del aparcamiento a Used: 10min.

De Used a Azpe: 1h.

De Azpe a Bara: 2h15.

De Bara a Used: 2h30min.

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Total: 6h, jornada completa.

Aparcamiento:

En la carretera de Nocito a Bara, antes del desvío a Used hay un aparcamiento a mano izquierda.

Acceso:

Subimos por la pista a Used.

Used

El Templo de Used

El Templo de Used.

En la plaza con el nogal encontraremos la fuente.

Recomiendo invertir tiempo para explorar el pueblo ahora al principio de la marcha. (Volveremos, pero mucho más cansados y con menos ganas de andar adicionalmente al final de la excursión.)

Algunas de las casas fueron rehabilitadas, así que veremos detalles modernos como construcciones antiguas o ruinas – en conjunto muy interesante y bello. Además merece la pena visitar las ruinas del templo que está ubicado cerca de la cima del Puntón del Castellar, la peña que domina el pueblo. Además la cima expuesta proporciona buenas vistas sobre los alrededores.

Unos carteles indican los objetivos de los caminos que parten del pueblo. Nosotros nos ponemos en marcha siguiendo la senda hacia Azpe. ¡Cuidado! no es el GR.

El camino baja al Barranco de Used, lo cruza y empieza a ganar altura subiendo por un bosque en dirección norte. Poco antes de Azpe se acerca de nuevo al barranco y lo cruza por la presa del molino, que se encuentra en la orilla opuesta.

El Molino de Azpe

La poza del Molino de Azpe

La poza del Molino de Azpe.

Si hemos prestado atención habremos visto la preciosa poza que se encuentra debajo de la presa. Vale la pena acercarse e incluso bañarse, si la temperatura del ambiente lo permite.

Después de cruzar la presa, podemos acercarnos al molino por la antigua acequia. Por desgracia el edificio se ha derruido hace mucho tiempo.

Seguimos por la senda principal. En breve nos lleva a Azpe.

Azpe

Used

Used.
Robert en el camino recién limpiado.

El pueblo está invadido por el saúco, las zarzas y la hiedra los cuales impiden el acceso a casi todos los edificios. Sin embargo, los camino se limpiaron y nos conmoverá la típica melancolía paseando por los calles de este pueblo relativamente grande.

La atracción más llamativa, sin duda, es el templo – grande, aislado y siniestro, pero tampoco accesible. Nos podemos acercar a él por los campos a mano izquierdo de la senda que parte hacia Bara que arranca en el barrio bajo (cartel).

Después de haber explorado la aldea, seguimos por dicha senda, la que lleva a Bara, en dirección este y cruzamos en seguida de nuevo el Barranco de Used. La senda nos lleva en suave ascenso por un pinar a un collado cercano. Este collado da acceso a una faja que discurre en lo alto por una empinada ladera. Ya en el mismo collado, pero también en el trayecto por la faja, tenemos impresionantes vistas sobre el valle debajo de nosotros – el Valle de Bara – y todas las montañas que lo rodean. Un buen lugar para descansar.

La senda discurre por dicha faja para introducirse a continuación en el valle del Barranco del Cardito. Allí empieza a descender decididamente en numerosas lazadas hasta el  mismo barranco donde el perro puede refrescarse de nuevo. Por la otra orilla la senda discurre por terreno mucho menos abrupto y nos situará después de una larga marcha en el pueblo de Bara. Debemos controlar al perro, ya que siempre hay ganado por la zona y Bara es un pueblo donde todavía hay habitantes.

Bara

Bara

Bara.
Llegando del Valle de Fuinas al pueblo.

Esta idílica aldea en la orilla del Alcanadre destaca con una iglesia muy bonita situada en un pequeño montículo al norte del núcleo. Si tenemos tiempo podemos asomarnos a una preciosa poza por una senda que parte de la iglesia y remonta el río. Nos costará 5min para llegar. En 5min más llegaríamos al molino de Bara.

Otras atracciones encontramos en el mismo pueblo. La fuente está en el camino antiguo entre la iglesia y el pueblo. Hay un nogal muy viejo, de tronco grueso, a lado de uno de los huertos del pueblo. Había un hotel en el centro, que finalmente cerró ya hace años. Todavía podemos admirar el caserón rehabilitado. Hoy en día, sólo queda un refugio libre para alojar a los excursionistas que quieren pernoctar en el pueblo. Se encuentra en el lugar donde termina la carretera asfaltada que llega desde Nocito. Y justo allí tenemos que coger el GR 1 en dirección Used para encarar la ultima recta del triangulo escaleno.

El GR 1 discurre cerca de la carretera hasta un modesto collado donde la cruza. En continuación llegaremos en breve a la orilla del Barranco del Cardito lo cual es la siguiente referencia que seguir hasta topar con el bello Salto de la Tosca.

El Salto de la Tosca

El Salto de la Tosca

El Salto de la Tosca

El Salto de la Tosca desde la cabecera

El Salto de la Tosca desde la cabecera.

Se trata de una poza de tamaño considerable donde el agua cae por un salto de unos 5m.  A lado de los chorros principales hay una colada de toba y varios bloques reposan en la orilla de la badina. En la cabecera veremos en la orilla izquierda los restos de un murete. Parece que la altura del salto fue aprovechado para llevar el agua por una acequia a los campos colindantes o a un molino río abajo.

Como todavía nos quedan casi dos horas para llegar a Used, recomiendo dedicar un poco de tiempo a un buen descanso en este lugar idílico, ya que es el más apropiado de toda la excursión para este fin.

Seguimos por el GR que nos lleva después de una breve subida a un bonito pinar. Este se extiende por un alargado collado y da la impresión de ser interminable. Según las mapas se encontraba en esta amplia llanura la Pardina de Zamora. Si habían edificaciones, campos o prados, los pinos los han invadido totalmente y no queda rastro de ello cerca de la senda.

La senda de retorno

La senda de retorno que traspasa un interminable pinar.

Después de una monótona, pero bonita marcha llegaremos a un cambio de ras donde empezaremos a bajar suavemente hasta topar de nuevo con el Río de Used, ya cerca del pueblo. Después de cruzar el cauce, sólo resta una pequeña subida para volver al pueblo de Used.

Retorno:

Volvemos del pueblo por la pista al coche.

Vistas al valle de Bara

Vistas al valle de Bara.
Una impresionante perspectiva revela la mencionada faja en la senda de Used a  Bara.
El pueblo en si se esconde detrás de una colina.

La Carruaca

La Carruaca

La Carruaca.
La cascada y poza final.

En este paseo mínimo visitaremos otra joya del Valle de Belsué. En primer lugar se trata de una poza que puede servirnos simplemente como un lugar de descanso después de haber efectuada una fatigosa marcha en el valle como por ejemplo la visita del Despoblado de Ibirque, el Dolmen de la Piatra o la vuelta por la Sierra de Gabardiella.

La Carruaca o el Barranco de Lusera es un corto desfiladero. En el mundo de los barranquistas tiene fama por ser un descenso que carece de dificultades y que se ofrece para una excursión con niños o debutantes – simple, corta, acuática, entretenida y bella.Ficha CarruacaSin embargo, no recomiendo el descenso integral con el perro, ya que hay resaltes por una zona muy estrecha que no es el terreno apropiado para el perro. Más bien, recomiendo la visita de la poza final y, si hay ganas de andar, la visita de los últimos metros y/o la entrada a los Estrechos de la Carruaca.

El Río Flumen Superior, cual es el nombre que figura en los mapas, forma este breve estrecho. Este ramal del Río Flumen suele llevar un hilo de caudal durante todo el año, pero es en la primavera cuando la ultima cascada se presenta en su forma más espectacular, sin duda.

Recorte Mapa Alpina

Recorte Mapa Alpina.

La aproximación a la poza y los últimos metros de la Carruaca es muy corta y fácil. Si hay ganas de andar, podemos realizar la visita opcional de la zona que se halla antes de los estrechos. Esta también es interesante, ya que se anuncian en dicha zona los paredes que oprimen más abajo el lecho del río.

Preparamos todo lo que se suele llevar para pasar un rato en una poza, el casco – si tenemos la intención de explorar la final de la Carruaca al fondo – y la correa para el perro.

Un baño refrescante

La Carruaca.
Un baño refrescante.

Tiempo:

Aproximación a la poza: 2min.

Marcha por el interior de la Carruaca: irrelevante, max. 10min.

Aproximación opcional a la entrada del estrecho: 20 min.

Marcha por el lecho del río encima de los estrechos: irrelevante.

_______________

Total: 30min – 2h.

Aparcamiento:

En la carretera de Belsué a Nocito, después del desvío a Lusera la carretera describe una “S”. Después de estas curvas hay unos ensanches en el margen derecho donde veremos ya la ultima poza de los Estrechos de la Carruaca abajo.

Aparcamos en uno de los ensanches.

Acceso:

Bajamos por una senda obvia al lecho del río y le remontamos hasta la poza.

La Carruaca

La Carruaca

La cascada se trepa mejor por su orilla derecha. Después podemos seguir por el cauce hasta donde nos antoja. Bonitas marmitas en cadena en un entorno típico de los cañones de Guara nos compensarán el esfuerzo.

La entrada a los Estrechos de la Carruaca

La entrada a la Carruaca

La entrada a la Carruaca.
Los dos troncos que “avisan del peligro” se han desplazado durante estos últimos años y ya no están empotrados allí.

Donde hemos llegado en el acceso al lecho del río tomamos la prolongación de la senda que empieza a ascender por la loma en dirección este. Nos llevará a un collado donde desemboca de nuevo en la carretera. Antes de topar con esta giramos a la derecha y bajamos por una visible senda hasta el lecho del río.

Remontando el río encontraremos campos abandonados, bosque, un lecho de río entre vegetación molesta y rastros de senda que se pierden en las penumbras.

Al contrario, siguiendo la corriente, encontraremos un cauce abierto de caliza que es mucho más cómodo para andar. Por la derecha se va formando una pared abovedada. Por desgracia no hay ninguna poza, pero el perro puede mojarse con ganas. Podemos seguir por el cauce hasta la obvia entrada a los estrechos – el primer resalte – que sería para nosotros el punto donde tenemos que dar la vuelta.

Retorno:

Rehacemos los caminos hechos.

La entrada de la Carruaca en invierno

La entrada de la Carruaca en invierno.

Vuelta por el Monte Piacuto

El Castillo de Ordás

El Castillo de Ordás.
Un portal hacia la luz.

En la cordillera divisoria entre el Río Isuela y el Río Flumen el Piacuto es la peña más elevada en el extremo el sur. Esta situación promete muy buenas vistas sobre la Hoya de Huesca y nos da pie para planificar y realizar una buena ruta por este modesto molde.

Recorte Mapa Alpina

Recorte Mapa Alpina.

Varios pozos de nieve, pinturas rupestres, el pueblo de Santolarieta (Santa Eulalia de la Peña) y, sobre todo, el Castillo y la Ermita de Ordás proporcionan suficientes motivos para pasar un día explorando estos rincones idílicos cerca de Huesca ciudad.

La ruta presentada es básicamente una circular que lleva a la Ermita de Ordás la cual será el objetivo principal. Además podemos asomarnos a los muchos más puntos de interés durante el trayecto, si estamos dispuestos a prolongar la marcha. El tiempo invertido en la aproximación a estos objetivos adicionales varia entre 5 y 30min. Así que, si queremos visitar todo lo propuesto, llenaremos fácilmente una jornada completa.

Los caminos están relativamente bien cuidados y son obvios, ya que encontraremos carteles indicativos en casi todos los puntos claves. Sólo en la subida a las pinturas rupestres, muy cerca de Santolarieta, hay un desvío poco visible que es difícil de averiguar.

Ficha OrdásPreparamos la mochila con el almuerzo, agua y la correa para dar un entretenido paseo por el Monte Piacuto.

Tiempo:

De Santolarieta al abrigo rupestre: 30min.

Del abrigo al cruce de pistas: 30min.

Del cruce de pistas hasta la senda que baja del Pico Águila: 30min.

Descenso a la Ermita de Ordás: 30min.

De Ordás al observatorio de buitres: 30min.

Volver a Santolarieta desde el observatorio: 30min.

Objetivos adicionales:

Aproximación al Pozo de hielo Paco Lapinosa: 10min.

Aproximación al Castillo de Ordás: 5min.

Aproximación al refugio de pastores: 15min.

Aproximación al Pozo de nieve de Ordás: 5min.

Ascensión al Piacuto: 30min.

Aproximación al Pozo de hielo de las Planas: 10min.

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Total: 5h, jornada completa

Aparcamiento:

Aparcamos a lado de la iglesia de Santolarieta (Santa Eulalia de la Peña).

Acceso:

La excursión arranca en esta misma plaza.

Empezamos la marcha como indican los carteles hacia Ordás o Pico Águila. En cuando hemos salido del pueblo unos carteles marcan el desvío de la senda al abrigo rupestre o los Pozos de hielo de Paco Lapinosa. Así que, nos separemos de la pista que sigue en dirección oeste y avanzamos por una senda de menos entidad en dirección norte. A poca distancia del cartel tenemos que prestar mucha atención a no saltarnos otro desvío a la derecha, poco visible. Esta senda tuerce hacia el este y nos lleva hacia detrás del pueblo, donde se encuentra de nuevo un cartel indicativo que nos da la seguridad de estar en el camino correcto – hacia el abrigo rupestre.

(En caso de no haberlo visto, seguiríamos por la senda de cabras – más visible en este tramo – y toparíamos de nuevo con la pista más adelante. Volviendo por ella haríamos un pequeño bucle y podríamos intentar a averiguar el desvío de nuevo.)

La senda correcta nos introduce en una modesta y empinada canal que asciende en el margen oriental de Santolarieta. Por varias lazadas gana altura rápidamente y nos situará finalmente en el abrigo donde se encuentran las pinturas rupestres.

Las pinturas rupestres del Abrigo de la Raja L

Las pinturas rupestres de Santolarieta

Las pinturas rupestres de Santolarieta.

El camino pasa justo por la rejilla de metal que protege las pinturas. La vaca salta al ojo en seguida pero las otras figura hay que buscar con atención.

Seguimos por la trocha que nos lleva ahora a una zona más llana. En esta zona la senda está un poco desdibujada por la constante erosión. La senda tuerce hacia la derecha y sigue en paralelo a un lecho de un torrente hasta corona un suave collado, donde se encuentra un cartel indicativo que está a la vista ya desde lejos. En este collado por primera vez tenemos unas bonitas vistas al norte con el Pirineo como horizonte. Podemos optar por visitar el Pozo de hielo de Paco Lapinosa como indica el cartel.

El Pozo de hielo de Paco Lapinosa

El Pozo de hielo de Paco Lapinosa

El Pozo de hielo de Paco Lapinosa.
Podría haber sido un pequeño deposito para herramientas.

Como los muchos otros en la Sierra de Guara es una construcción interesante de una profundidad considerable. Además se encuentra en la misma explanada un curioso depósito/ataúd que llama la atención.

Volvemos al collado y seguimos en dirección norte. Una vez en la otra vertiente de la loma veremos con claridad el cruce de las pistas y el mole del Monte Piacuto delante. Merece la pena estudiar bien la situación de los caminos para poder orientarnos con facilitad cuando llegamos al cruce.

Hay una pista en buen estado que sube desde el Collado de San Miguel – nuestra derecha – y sigue por la cara oeste del Monte Piacuto hacia Ordás. En un collado se desvía una pista en mal estado a la izquierda para bajar por San Mamés a Santolarieta. En el mismo collado arranca también una senda que rodea el Monte Piacuto en suave ascenso por su cara este. Al principio va cruzando una linea de alta tensión. Esta es la senda que tenemos que tomar. Desde aquí vemos que empieza junto a unos carteles de dos pilones. Es importante fijarse en esto ahora, ya que estando una vez en el collado, no se aprecia fácilmente donde nace.

Las vistas a Cienfuens y el Pirineo

Las vistas a Cienfuens y el Pirineo desde la senda.

Teniendo el trayecto claro avanzamos y tomamos dicha senda que revela muy buenas vistas a los acantilados de Cienfuens y el Pirineo al fondo. Últimamente esta senda está de moda para la practica de la BBT. Como suelen usarla en el sentido descendente y por eso llegar a velocidades considerables, debemos estar preparados y controlar el perro.

Tras una larga travesía y finalmente un suave ascenso nos sitúa en un primer collado repleto de Erizón. En este punto existe una tímida senda sin señalización que baja directamente a Ordás, pero recomiendo no dejar el camino conocido, claro y bien pisado, que topa en breve con el sendero que desciende desde el Pico Águilas y lleva a Ordás también. Esta variante es un poco más larga, pero totalmente obvia y fácil de seguir en todo momento. En el cruce mencionado no hay carteles, pero obviamente tenemos que coger la nueva senda en el sentido descendente, es decir girar a la izquierda.

Después de una abrupta bajada pisaremos de nuevo la pista forestal que lleva a Ordás. La seguimos girando a la derecha y en apenas 2min. llegaremos a la ermita.

La Ermita de Ordás

La Ermita de Ordás.
Si hay agua limpia, el perro puede refrescarse en el estanque a lado de la Ermita de Ordás.

La Ermita de Ordás

La Ermita de Ordás

La Ermita de Ordás.
El detalle más llamativo de la construcción antigua: el marco.

A primera vista este lugar no tiene nada especial, ya que los obreros han dejado algunos escombros en los alrededores del pequeño templo y las instalaciones no se cuidan demasiado (2016). Además la ermita está encajonado y oculto por el refugio adosado. Así que, no extrañaría que la primera impresión que se despertase cuando llegamos a este lugar sea la decepción.

Pero cuando vemos a ciertos detalles y sobre todo los alrededores quizá nos damos cuenta de la magia y singularidad del lugar. 

Sobre todo destaca el marco del portal de la ermita. Estas piedras revelan estupendamente la historia que se esconde entre estos muros y como la autentica ermita fue tapada por construcciones más recientes. Para saber más  recomiendo una vez más la pagina de Antonio García Omedes: “La Guía digital del Arte Románico“.

Si hemos elegido bien la fecha, el perro podrá bañarse en el estanco mientras visitamos la ermita y el refugio. Después debemos dedicarnos a explorar los alrededores.

La caseta de pastores

La caseta de pastores.
Robert sigue vigilando como un buen pastor mientras me echo la siesta.

La caseta de pastores

Las vistas al Castillo de Ordás

Las vistas al Castillo de Ordás y la Hoya de Huesca.

Tras un breve descenso llegamos a esta curiosa construcción que sigue en pie e intacta. Un cartel informativo muestra algunos datos interesantes.

Ademas veremos al castillo desde una perspectiva diferente. También merece la pena asomarse a la zona detrás de la caseta donde se encuentran unos muros de apoyo que forman pequeños campos o terrazas entre las rocas; un conjunto muy curioso y bonito.

Volvemos por la misma senda a la ermita. (Por cierto, esta senda tiene continuación y conecta con un pequeño aparcamiento que se encuentra junto a la Autovía del Monrepós. Tardaríamos apenas 15min en bajar.)

 El Castillo de Ordás

El Castillo de Ordás

El Castillo de Ordás.

Es quizás la construcción más interesante con la cual topamos en la excursión de hoy, a pesar de que se trata sólo de un muro. Este muro separa la plataforma cimera de una expuesta proa de su único acceso y convierte la cimera a una zona segura.

Cerca se esconden varios cuevas en un abrigo detrás del boj – quizás se trataba de los cobijos de los asediadores.

Sea como sea, el lugar es de cine, ya que hay muy buenas vistas a la Peña Gratal y sobre la Hoya de Huesca y por eso merece la pena detenerse un rato y almorzar, si hay ganas.

Ya de nuevo en la ermita iniciamos el retorno. En la misma terraza donde se ubica el templo arranca detrás una tímida senda hacia el sur. Esta lleva en breve a la Fuente y al Pozo de nieve de Ordás

El Pozo de nieve de Ordás

El Pozo de nieve de Ordás.

La Fuente y el Pozo de nieve de Ordás

La Fuente de Ordás

La Fuente de Ordás.
Arquitectura española moderna: botella de PVC y chapa oxidada.

Pasamos directamente por la fuente que suele llevar agua todo el año y un poco más adelante un cartel indica la bajada al pozo.

Regresamos a la senda principal y seguimos en dirección sur. Tras de pasar un pinar repoblado nos deja de nuevo en la pista forestal, por la cual seguimos como indicado.

A poco distancia podemos atajar la pista de nuevo. Esta vez arranca la senda a mano izquierda y salva unas amplias lazadas. Después de una corta marcha por la senda nos encontramos de nueva con la pista y la seguimos en el sentido ascendente. Pronto llegaremos al cambio de ras donde veremos la caseta del observatorio de buitres a mano derecha y enfrente marcan dos hito la senda que asciende al Piacuto.

El Piacuto

El Piacuto

El Piacuto.
Vistas a la Peña Gratal.

En la subida hay que superar varios pasos de I, nada preocupante, pero tenemos que tener en cuenta que después debemos ser capaces de bajar por estas mismas trepadas.

En apenas 30min estamos en la cima y podemos disfrutar de las vistas a casi todo el recorrido que hemos efectuado durante la jornada de hoy. Merece la pena.

Una variante para bajar de la cima existe en la cara este de la peña. La senda está mucho menos definida, pero carece totalmente de tramos complicados. Discurre hacia el norte por la cresta hasta un suave collado. Allí tuerce a la derecha y sigue bajando entre campos abandonados hasta topar con la senda que hemos recorrido  ya antes.

De nuevo en el observatorio de buitres seguimos por la pista, ahora bajando, hasta el cruce que conocemos ya. Esta vez seguimos en dirección Santolarieta como indica el cartel. Tras una incomoda marcha por piedras sueltas al principio llegamos a un desvío donde indica un cartel el Pozo de hielo de las Planas.

El Pozo de hielo de las Planas

La Carrascas de la Plana

La Carrasca de la Plana.

En la aproximación pasamos por la Balsa de San Mamés. Recomiendo controlar al perro en este lugar, ya que el agua está rodeado por una zona de barro putrefacto. (El perro, como el amo, tendrá de nuevo agua fresca en el pueblo.)

Cerca del pozo veremos un grupo de carrascas a 100m encima de la senda. Merece la pena visitarlas, ya que hay un ejemplar bastante viejo y sus copas hacen una sombra agradable que será bienvenida para sestear un ratito antes de volver al coche.

Retorno

Volvemos a la pista y seguimos por ella hasta el pueblo que se halla ya muy cerca.

Llegando al Castillo de Ordás

Llegando al Castillo de Ordás.

La Ermita de Nuestra Señora de Sescún

La Ermita de Sescún

La Ermita de Sescún.
Los últimos metros antes de llegar a la ermita o el final de la romería.
Un momento beato y glorioso para Robert.

En la vertiente oriental de la Sierra de Gabardiello yacen las ruinas de esta ermita en una modesta explanada. Era una construcción bella y muy curiosa, teniendo similitudes obvias a las iglesias del Serrablo. También se encuentran junto a dicha ermita las ruinas de varios edificaciones anexos, campos abandonados y un importante manantial. Sin duda ninguna merece la pena una visita.

Recorte Mapa Alpina

Recorte Mapa Alpina

El acceso recomendado se efectúa desde el Puerto de Orlato, Valle de Nocito, cara norte de Guara. Cualquier otro acceso sería de mucho desnivel, menos bonito y más largo aún. Como el lugar donde se encuentra nuestro objetivo está totalmente apartado del mundo moderno o de la infraestructura circulatoria, el acceso se hace fatigoso, pero es muy bello y nos introduce en una zona salvaje, intacta y poco transitada.

El sendero está señalizado claramente en todo el recorrido. Se ha recuperado una senda, vieja y noble, que conectaba a los pueblos de la cara norte de Guara con los de la Hoya de Huesca y cuya trocha vamos a pisar durante casi todo el trayecto. Esta circunstancia se refleja en los restos del buen empedrado del camino en algunos tramos o en los muchos muretes de apoyo. Andar por esta senda es como hacer un viaje en el tiempo. Esta sensación culmina llegando a las ruinas del Mesón de Sescún, la antigua “área de servicio” en esta ruta de transito. Más al sur del mesón una pista forestal substituye el sendero y esta presencia está ensombreciendo el estado de la trocha histórica, ya que no se limpia desde años y parcialmente fue destruida por la construcción de la pista. Pero no nos molesta en esta excursión, ya que es justo en el Mesón de Sescún donde nos desviamos por otra senda en búsqueda de la ermita.

Ficha SescúnDurante todo el trayecto debemos controlar al perro, ya que traspasamos pastos donde siempre se encuentra mucho ganado que no debemos molestar o asustar.

Así que, preparamos la correa y la mochila con el almuerzo, el agua y un mapa para efectuar este viaje en el tiempo a la Ermita de Nuestra Señora de Sescún.

Tiempo:

Del coche al Mesón de Sescún: 2h15.

Del Mesón al la Ermita de Sescún: 40min.

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Total: 5h30, jornada completa

Aparcamiento:

En la carretera de Belsué a Nocito, antes de bajar a este ultimo pueblo pasamos por el Puerto de Orlato, una amplia zona de campos. A mano izquierda veremos el cartel de madera que indica el nacimiento del sendero. 20m más adelante hay una explanada en el mismo margen de la carretera donde podemos aparcar cómodamente.

Acceso:

Volvemos por la carretera los 20m al cartel mencionado.

El trayecto hasta el Mesón es largo, pero totalmente obvio en todo momento. Al principio avanzamos por una pista entre campos, pero pronto se convierte en un sendero.

A medio camino, cerca del desvío que baja al Río Guatizalema o a Nocito, un cartel indica que hay una fuente escondido en el bosque debajo de la senda. El agua mana con poco caudal y forma sólo unos charcos en el suelo. Así que no sirve para nosotros, pero es suficiente para que el perro se refresque. Si los charcos al principio del camino están secos, será la única posibilidad hasta el Mesón para que nuestro amigo pueda abrevar.

El Mesón de Sescún

El Mesón de Sescún

El Mesón de Sescún.

Está ubicado en un lugar privilegiado: soleado, acogedor y rodeado por viejos prados. Además pasa cerca un torrente – el Barranco del Mesón – que suele llevar por lo menos un hilo de agua. Todavía se pueden observar las bordas y el recinto donde guardaban el ganado y la terraza donde los viajeros podían tomar algo después de un viaje, largo y fatigoso; todo derrumbado, sin embargo, con alguna imaginación las ruinas recuerdan al funcionamiento de los refugios de montaña existentes.

Recomiendo explorar a los alrededores. A parte de las aguas frescas del riachuelo, encontraremos unas bonitas carrascas, un caxico bien majo y en particular el viejo nogal que ha sobrevivido a lado del mesón desplomado.

La Ermita de Nuestra Señora de Sescún

La Ermita de Sescún

La Ermita de Sescún.

Para saber más detalles sobre la construcción y su arte recomiendo la pagina de Antonio García Omedes: “La Guía digital del Arte Románico“. Las ruinas y el entorno son francamente bonito, pero para nuestro perro lo más importante será el manantial.

Un acceso relativamente cómodo a una de las varias fuentes se encuentra un poco más abajo de las ruinas. En el ultimo cartel que indica la ermita veremos un pastizal húmedo justo delante que se convierte en una empinada canal. Por el margen izquierdo podemos descender hasta donde el agua sale a la superficie. Según la estación hay que bajar más o menos, pero suele manar agua por lo menos en la canal que sigue.

Retorno:

Volvemos por el mismo recorrido.

Volviendo por la noble senda

Volviendo por la noble senda.

 La Pardina de Orlato

La Pardina de Orlato

La Pardina de Orlato.
El único edificio que sigue en pie y sirve ahora de refugio pastoral.

En el otro lado de la carretera se encuentran a poca distancia las ruinas de dicha pardina. Si sobran fuerzas, podemos ir a explorar este lugar. Los más bonito del conjunto son los amplios campos que la rodean.

Si es necesario encontrar agua, nos podemos dirigir por estos mismos campos hacia el norte hasta topar con el GR1. Este sendero nos llevara al Barranco de Orlato que suele tener caudal permanente.

A Alberuela de Laliena por el Río Isuala

El Río Isuala cerca de Alberuela

El Río Isuala cerca de Alberuela.

Una buena manera de escaparse del calor en verano es este paseo por el Río Isuala.

Recorte Mapa Alpina

Recorte Mapa Alpina.

No encontraremos ninguna poza de belleza o tamaño excepcional, pero durante todo el paseo podemos disfrutar de un paraje idílico y de los aguas agradables del Río Isuala. El lecho del río es fácil de recorrer y cerca de Alberuela nos presenta un típico paisaje de campos abandonados con algún rastro de senda que facilita todavía más el avance. Aunque en ningún momento estamos obligados de nadar, merece la pena plantear la excursión como una acuática y llevar la mochila adecuada y el bañador. De este modo podemos aprovechar los bellos rincones que forman las pozas más profundas al tope.

Ficha AlberuelaDebido a la existencia de un comedor de buitres cercano siempre veremos estos pájaros majestuosos dando vueltas encima de nosotros.

Una escalera olvidada

Una escalera que facilitaba el paso entre los campos y el cauce.
Hoy en día los campos están abandonados y la escalera se cayó en el olvido.

Alberuela es un pueblo pequeño que destaca con las ruinas de un viejo castillo y la iglesia románica. La visita de este pueblo proporciona el aspecto cultural a nuestra excursión.

Preparamos la mochila acuática con un buen almuerzo, el agua y la correa para pasar un buen tiempo en los aguas del Río Isuala.

Tiempo:

Acceso al cauce: 10min.

Trayecto por el lecho del río hasta el puente: irrelevante, 1h45.

Subida al pueblo: 15min.

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Total: 4h, media jornada

Aparcamiento:

En la carretera A-1227 entre Abiego y Bierge hay un puente que salva el Río Isuala. En el lado sur hay un ensanche donde caben varios coches. (También hay un contenedor de basura.)

Acceso:

Enfrente del aparcamiento se inicia una pista que discurre por el bosque paralelo al río en dirección este. Poco a poco va descendiendo hasta que se muere cerca del cauce. Allí tenemos un acceso al lecho del río.

En el lugar donde llegamos al cauce veremos algunas sendas que discurren por las orillas. También se encuentra allí una pequeña construcción que parece de haber sido una barbacoa, ya fuera de servicio. Fuera que fuera, este lugar está frecuentado por la gente, ya que está cerca de la carretera y es bonito. A partir de aquí avanzaremos por el mismo lecho del río, mojándonos los pies o hasta donde nos da la gana.

Río abajo

Las Peñas Juntas

Las Peñas Juntas.
Raul en la Vía Ferrata.

Si tenemos tiempo podemos explorar la zona río abajo. En general es parecido a lo que hay aguas arriba, pero destaca con algún bonito rincón más.

En seguida pasaríamos por debajo del inmenso puente de la carretera. Más abajo llegaríamos a las ruinas del viejo puente, donde hay una poza, pequeña pero idílica.

Más adelante legaríamos a los Estrechos de las Peñas Juntas, conocidos por la Vía Ferrata. Estas pozas son profundas y umbrías. (~1h)

Superando los estrechos a nado, pasaríamos a una zona más monótona y en una 1 hora más, llegaríamos a la confluencia del Isuala con el Alcanadre donde se encuentran los restos del Puente de las Aguas. Por desgracia queda muy poco de esta bonita construcción.

El Río Isuala

El Río Isuala.
Las setas que crecen en el cauce.

Seguimos por el lecho del río contra la corriente. En el primer tramo nos movemos por un paisaje salvaje. Hay carrascas, caxicos y chopos como habitualmente, pero también veremos hayas, arces y pinos. Más adelante, ya en las cercanías del pueblo, este bosque cede por amplios campos que ya no se cultivan. En esta zona podemos avanzar también por sendas que conectan dichos campos, si preferimos.

Llegamos a un gran bloque en la orilla donde se encuentra el desagüe del pueblo.

Nota personal:

El bloque mencionado

El bloque mencionado.
En la poza se esconde la boca del desagüe y en frente del bloque arranca la pista del comedor de buitres.

Ver el desagüe da un poco de asco, ya que simboliza que nos hemos movido todo este rato por “aguas sucios”,(aunque no hemos notado nada de suciedad).

Otros días nos bañamos (con muchas ganas) en las Pozas de la Ballena, la Presa de Bierge o en una de las pozas de los Azudes de Pozán. Los aguas relucen como esmeralda y parecen limpios, pero en realidad esos aguas están igual de contaminados como los de la excursión de hoy, sólo no vemos a los  desagües de los pueblos aguas arriba.

(Nunca he notado molestias cerca del tubo. No he visto espumas, ni he notado olor. Aunque – para ser sincero – nunca he estado en pleno verano en este sitio.)

Para los que les da mucho asco, recomiendo esquivar este sitio por los campos colindantes.

Justo enfrente del bloque mencionado arranca una pista en la orilla derecha (nuestra izquierda) que sube a una granja. En esta pista se encuentra un comedor de buitres y la trocha está repleto de huesos y carroña. NO recomiendo subir con el perro por allí.

Un poco más arriba las aguas del Isuala pasan por un cauce subexcavado, la poza más bonita de todo el recorrido y finalmente llegamos al puente minimalisto donde cruza el GR que asciende al pueblo de Alberuela.

El puente debajo del pueblo por el cual cruza el GR el Isuala

El puente debajo del pueblo por el cual cruza el GR el Isuala.
Robert no se fía.

Alberuela

Alberuelo

Alberuelo.
Las ruinas del castillo al fondo y la fachada de la iglesia en primer plano.

El pueblo se alcanza por una pista muy empinada y calurosa. Ademas traspasa una zona de escombros donde hay también cristales en el suelo. Es una pena, ya que existe un camino antiguo que bajaba a los campos en la orilla del río. Por desgracia, no está limpio y queda intransitable.

Si no tenemos interés en los que ofrece un pueblo (como agua potable, bares…), recomiendo quedarse en la poza del cauce subexcavado y disfrutar de los aguas – en este lugar 100% limpios – del Río Isuala.

Retorno:

Rehacemos el itinerario por el cauce del Río Isuala.

Un bello rincón del Isuala

Un bello rincón del Isuala.

Vuelta por la Sierra de Gabardiella

El Gabardiella

El Gabardiella.
Disfrutando de las vistas mientras conquistamos la cima.

El Gabardiella es la peña más elevada en la divisoria que separa la cuenca del Río Flumen a la del Gutizalema. Además es la cima norte de esta cordillera. Hechos que prometen muy buenas vistas al Pirineo. La cresta de la Sierra de Gabardiella es relativamente cómoda para recorrer y no propone ningún obstáculo para nuestro perro o nosotros. Sin embargo, hay tramos curiosos como buitreras, hayas o acantilados, y según avanzamos, se abren las vistas a nuevos terrenos de la cuenca del Guatizalema y la zona de Sescún que se observan únicamente de aquellos lugares.

Ficha GabardiellaDado a estas características, hay mucha información sobre esta circular en las guías y Internet. Además la ruta esta bien trazada y marcada durante todo el trayecto de casi 7h.

Recorte Mapa Alpina

Recorte Mapa Alpina

Encontraremos agua en las cercanías del coche, al principio y final de la excursión. Durante la marcha pasaremos por una balsa en un pequeño collado, la cual veremos llena, si elegimos bien la fecha, pero se suele secar con facilitad.

El inicio de la excursión se encuentra en la carretera entre Belsue y Nocito. Hay un espacioso campo colindante a mano derecha de la carretera donde se encuentra un cartel indicativo. Este aparcamiento se encuentra antes del segundo zig-zag después del desvío a Lusera. La senda cruza por un vado o el Barranco de Lusera  que suele llevar agua en esta zona.

Colores de otoño

Colores de otoño.
La tomé en la bonita senda que baja a Cienfuens.

Si hay demasiado caudal debemos aparcar un zig-zag antes, cerca del desvío a Lusera. Allí hay carteles indicativos sobre la zona Cienfuens y podemos cruzar el río por un puente. Girando a la izquierda después del puente anclamos con la senda de ascensión en breve.

Puntos claves

La basa mencionada

La basa mencionada.
En aquella excursion en otoño la encontré seca.

La balsa se encuentra un collado antes de llegar al amplio Collado de Paúles. En este colladito nos tenemos que dirigir hacia la izquierda y en seguida aparecerá la pequeña balsa.

En el mencionado Collado de Paúles tenemos que girar a la derecha y seguir por el medio de los prados. (Cuidado allí con el ganado.)

En la zona herbosa no se divisa la pista, pero más adelante veremos que estábamos todo el rato siguiéndola.

Así se presentan los paredones de Cienfuens en la vuelta

Así se presentan los paredones de Cienfuens en la vuelta.

Más adelante, en un punto determinado y obvio dejamos la pista y seguimos bajando por una senda. Últimamente esta senda está muy de moda para la practica del BTT. Por eso debemos controlar al pero toda esta parte empinada, donde las bicis cogen velocidad y no pueden frenar como uno desea.

El viento levanta las orejas

El viento levanta las orejas…