La Gorga Negra

Las Gorgas Negras

Las Gorgas Negras.

Según Enrique Salamero* las Gorgas Negras – uno de los barrancos míticos de la Sierra de Guara – recibió su nombre de un breve estrangulamiento que forma una profunda badina, denominada “La Gorga Negra”. Se encuentra antes de lo que es el tramo deportivo, cerca de la desembocadura del Río Used.

*Enrique Salamero, Sierras de piedra y agua, Cámping Mascún SA, Rodellar, 2002.

Recorte Mapa Alpina

Recorte Mapa Alpina.

Desde Bara podemos visitar esta preciosa poza por un sendero, claro y bonito, para después volver por el mismo cauce del Río Used. De este modo realizaremos una ruta, circular y acuática, que nos entretendrá durante una media jornada – un pequeño paseo para ver las raices de un gran barranco.

La Gorga Negra y los primeros metros de dicho barranco veremos como objetivos principales, pero también la curiosa “recta final” del Río Used y la pequeña aldea de Bara son objetivos de mucho interés.

Preparamos la mochila acuática y el bañador. Tampoco debe faltar agua potable, el almuerzo y la correa del perro para visitar este impresionante paraje cerca de Bara.

Ficha Gorga NegraTiempo:

Del aparcamiento a la Gorga Negra: 30min.

Explorando el inicio de las Gorgas Negras: irrelevante, 30min.

Remontar el Río Used hasta el vado: irrelevante, 1h.

Volver a Bara: 15min

_______________

Total: 2h15, medio día.

Aparcamiento:

Aparcamos en Bara donde termina la carretera asfaltada.

Acceso:

La excursión empieza en este aparcamiento.

Buscamos entre las bordas a mano derecha el cartel que indica “Gorgas Negras” y nos ponemos en marcha por esta senda. Nos lleva por el sur de la aldea a un amplio meandro del río. Desde allí empieza a ganar altura y se adentra en el pinar de San Esteban, por el cual discurre hasta topar con el cauce del río en el sur de la peña.

Ya en la bajada al río tomamos en una bifurcación el ramal izquierdo y cruzamos una pista forestal. Finalmente la senda nos dejará justo en la confluencia del Río Used con el Río Alcanadre.

El Río Used

El Río Used.
Poco caudal en un lecho de río muy ancho.

Río abajo vemos la Gorga Negra y a nuestra derecha se extiende la curiosa “recta final” del Río Used.

La Gorga Negra

La Gorga Negra

La Gorga Negra.

Ya que se trata del objetivo principal de la excursión debemos aprovechar este lugar para tomar un baño, sestear y descansar. Podemos salvar esta poza por el margen izquierdo trepando por las rocas sin mayor dificultad.

Antes de tomar rumbo por el Río Used, debemos explorar la zona detrás de la Gorga Negra.

Las Gorgas Negras

Las Gorgas Negras.
El barranco se estrecha poco a poco.
En el paso estrecho en medio de la foto una senda empieza a ascender a Nasarre.

Después del estrangulamiento el cauce describe dos lazadas. Entre estas dos curvas podemos aprovechar un viejo camino en la orilla derecha y avanzar por él. Esta trocha, ancha y rocosa, tiene continuidad hacia delante. Justo donde el cauce del Río Alcanadre se estrecha de nuevo, el camino empieza a subir y alejarse del curso del agua para encontrar el lejano despoblado de Nasarre.

Pero en la ruta de hoy concentramos nuestro interés en el lecho del río y su curiosa morfología que le hace cambiar a un barranco extremadamente estrecho y profundo en los siguiente cientos de metros.

Las Gorgas Negras

Los primeros metros de las Gorgas Negras

Los primeros metros de las Gorgas Negras.

Antes de seguir caminado por el estrecho lecho del río debemos valorar con mucho premeditación el caudal. El perro como nosotros tenemos que ser capaces de poder volver nadando contra la corriente. Más adelante en el barranco hay cascadas y otras dificultades donde no podríamos pasar con el perro. Para nosotros el barranco de las Gorgas Negras es un callejón sin salida y por eso tenemos que estar seguros que todos seremos capaces de volver contra la corriente. Bajo circunstancias normales, esto no es problemático, pero si río está bravo, nos puede resultar muy difícil, incluso imposible!

Así que pasamos de badina en badina observando como los paredes oprimen el cauce cada vez más. Algunas de estas pozas tenemos que pasar a nado y por algunas toboganes destrepamos con cuidado. En cuando el avance se hace demasiado complicado (para nosotros y para el perro), debemos darnos la vuelta y volver al la Gorga Negra.

El Río Used

El Río Used.
La “recta final” antes de entregar sus aguas al Alcanadre.

Dejamos el Río Alcanadre detrás y empezamos a remontar el Río Used por su curiosa morfología derecha. Se anda cómodamente por el lecho del río, ya que es muy ancho y plano. Por desgracia ya no encontraremos más pozas profundas, pero nuestro amigo de cuatro patas puede disfrutar de varias bañeras durante el trayecto.

Más adelante el cauce dibuja meandros sinuosos, para después cambiar la dirección al norte. Es allí donde topamos con una pista que baja de San Esteban y sigue discurriendo por la orilla del río. Por ella llegamos en breve a la desembocadura del Barranco Cardito y un poco más arriba a un vado bien visible, ya que está marcado con hitos. Se trata de la senda que asciende desde Bara a los Fenales y al Cabezo de Guara.

Retorno:

Nos incorporamos a este camino en dirección Bara, es decir: giramos a la derecha y volvemos a cruzar el Barranco Cardito aguas arriba. En breve nos llevará a esta aldea donde hemos dejado el coche.

El viejo nogal den Bara

El viejo nogal den Bara.

Antes de partir debemos visitar Bara.

Bara

La fuente de Bara

La fuente de Bara.

Esta idílica aldea en la orilla del Alcanadre destaca con una iglesia muy bonita situada en un pequeño montículo al norte del núcleo. Otras atracciones encontramos en el mismo pueblo. La fuente está en el camino antiguo entre la iglesia y el pueblo. Hay un nogal muy viejo, de tronco grueso, a lado de uno de los huertos del pueblo. Había un hotel en el centro, que finalmente cerró ya hace años. Todavía podemos admirar el caserón rehabilitado. 

Used – Azpe – Bara

En el camino de Used a Bara

Volviendo a Used.
Nos saluda el Tozal de Guara.

Ya he tratado varias excursiones por la Sierra de Belarra y Aineto como “Por el Barranco de Abellada a Azpe” o “De Lusera a Ibirque“. Todas estas rutas tienen un patrón común, que es la forma tetragonal, ya que los caminos conectan siempre cuatro puntos cardinales – dos en lo alto de la sierra (que suelen ser pardinas o despoblados) y dos en el fondo del valle (que suelen ser pueblos o aparcamientos).

La ruta de hoy dibuja un triangulo. Esta forma es sorprendentemente distinta a dichas rutas “gemelas”.

Recorte Mapa Alpina

Recorte Mapa Alpina.

Esta circunstancia se debe a la carencia de un pueblo en el Barranco del Cardito. Si miramos el mapa de la zona, veremos que en cada valle que forman los barrancos que surcan la cara sur de la Sierra de Belarra o Aineto, ubica las ruinas de un asentamiento en lo alto – todos menos el Barranco del Cardito.

Used

Used.
Una bonita borda con un nogal a lado.

Puede que nunca había ninguna aldea allí, o las ruinas han desaparecido ya hace mucho, mucho tiempo.

Sea como fuere, hoy en día no se ve ni rastro de despoblado, lo que conlleva una mala infraestructura de caminos por la cabecera de dicho barranco.

Especialmente para la ruta de hoy esta circunstancia impide que bajemos directamente por el trayecto del agua hasta el Salto de la Tosca donde podríamos incorporarnos al GR 1 para volver al inicio de la ruta. Sin embargo, nos obliga hacer una larga vuelta hasta el pueblo de Bara para acabar sin problemas la ruta circular. Como consecuencia la excursión es más larga y con forma de triangulo en vez de tetragonal, pero igual de bonito y entretenido como las rutas gemelas mencionadas al principio.

Ficha BaraLa ruta de hoy destaca sobre todo con las buenas vistas sobre la zona de Bara, el pueblo abandonado de Azpe y el Salto de la Tosca o de Cardito. Además podemos descubrir rincones muy idílicos en los pueblos Bara y Used.

Preparamos la mochila con el almuerzo, el agua y la correa del perro para hacer de nuevo un “viaje en el tiempo” por la cara sur de la Sierra de Aineto.

Tiempo:

Del aparcamiento a Used: 10min.

De Used a Azpe: 1h.

De Azpe a Bara: 2h15.

De Bara a Used: 2h30min.

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Total: 6h, jornada completa.

Aparcamiento:

En la carretera de Nocito a Bara, antes del desvío a Used hay un aparcamiento a mano izquierda.

Acceso:

Subimos por la pista a Used.

Used

El Templo de Used

El Templo de Used.

En la plaza con el nogal encontraremos la fuente.

Recomiendo invertir tiempo para explorar el pueblo ahora al principio de la marcha. (Volveremos, pero mucho más cansados y con menos ganas de andar adicionalmente al final de la excursión.)

Algunas de las casas fueron rehabilitadas, así que veremos detalles modernos como construcciones antiguas o ruinas – en conjunto muy interesante y bello. Además merece la pena visitar las ruinas del templo que está ubicado cerca de la cima del Puntón del Castellar, la peña que domina el pueblo. Además la cima expuesta proporciona buenas vistas sobre los alrededores.

Unos carteles indican los objetivos de los caminos que parten del pueblo. Nosotros nos ponemos en marcha siguiendo la senda hacia Azpe. ¡Cuidado! no es el GR.

El camino baja al Barranco de Used, lo cruza y empieza a ganar altura subiendo por un bosque en dirección norte. Poco antes de Azpe se acerca de nuevo al barranco y lo cruza por la presa del molino, que se encuentra en la orilla opuesta.

El Molino de Azpe

La poza del Molino de Azpe

La poza del Molino de Azpe.

Si hemos prestado atención habremos visto la preciosa poza que se encuentra debajo de la presa. Vale la pena acercarse e incluso bañarse, si la temperatura del ambiente lo permite.

Después de cruzar la presa, podemos acercarnos al molino por la antigua acequia. Por desgracia el edificio se ha derruido hace mucho tiempo.

Seguimos por la senda principal. En breve nos lleva a Azpe.

Azpe

Used

Used.
Robert en el camino recién limpiado.

El pueblo está invadido por el saúco, las zarzas y la hiedra los cuales impiden el acceso a casi todos los edificios. Sin embargo, los camino se limpiaron y nos conmoverá la típica melancolía paseando por los calles de este pueblo relativamente grande.

La atracción más llamativa, sin duda, es el templo – grande, aislado y siniestro, pero tampoco accesible. Nos podemos acercar a él por los campos a mano izquierdo de la senda que parte hacia Bara que arranca en el barrio bajo (cartel).

Después de haber explorado la aldea, seguimos por dicha senda, la que lleva a Bara, en dirección este y cruzamos en seguida de nuevo el Barranco de Used. La senda nos lleva en suave ascenso por un pinar a un collado cercano. Este collado da acceso a una faja que discurre en lo alto por una empinada ladera. Ya en el mismo collado, pero también en el trayecto por la faja, tenemos impresionantes vistas sobre el valle debajo de nosotros – el Valle de Bara – y todas las montañas que lo rodean. Un buen lugar para descansar.

La senda discurre por dicha faja para introducirse a continuación en el valle del Barranco del Cardito. Allí empieza a descender decididamente en numerosas lazadas hasta el  mismo barranco donde el perro puede refrescarse de nuevo. Por la otra orilla la senda discurre por terreno mucho menos abrupto y nos situará después de una larga marcha en el pueblo de Bara. Debemos controlar al perro, ya que siempre hay ganado por la zona y Bara es un pueblo donde todavía hay habitantes.

Bara

Bara

Bara.
Llegando del Valle de Fuinas al pueblo.

Esta idílica aldea en la orilla del Alcanadre destaca con una iglesia muy bonita situada en un pequeño montículo al norte del núcleo. Si tenemos tiempo podemos asomarnos a una preciosa poza por una senda que parte de la iglesia y remonta el río. Nos costará 5min para llegar. En 5min más llegaríamos al molino de Bara.

Otras atracciones encontramos en el mismo pueblo. La fuente está en el camino antiguo entre la iglesia y el pueblo. Hay un nogal muy viejo, de tronco grueso, a lado de uno de los huertos del pueblo. Había un hotel en el centro, que finalmente cerró ya hace años. Todavía podemos admirar el caserón rehabilitado. Hoy en día, sólo queda un refugio libre para alojar a los excursionistas que quieren pernoctar en el pueblo. Se encuentra en el lugar donde termina la carretera asfaltada que llega desde Nocito. Y justo allí tenemos que coger el GR 1 en dirección Used para encarar la ultima recta del triangulo escaleno.

El GR 1 discurre cerca de la carretera hasta un modesto collado donde la cruza. En continuación llegaremos en breve a la orilla del Barranco del Cardito lo cual es la siguiente referencia que seguir hasta topar con el bello Salto de la Tosca.

El Salto de la Tosca

El Salto de la Tosca

El Salto de la Tosca

El Salto de la Tosca desde la cabecera

El Salto de la Tosca desde la cabecera.

Se trata de una poza de tamaño considerable donde el agua cae por un salto de unos 5m.  A lado de los chorros principales hay una colada de toba y varios bloques reposan en la orilla de la badina. En la cabecera veremos en la orilla izquierda los restos de un murete. Parece que la altura del salto fue aprovechado para llevar el agua por una acequia a los campos colindantes o a un molino río abajo.

Como todavía nos quedan casi dos horas para llegar a Used, recomiendo dedicar un poco de tiempo a un buen descanso en este lugar idílico, ya que es el más apropiado de toda la excursión para este fin.

Seguimos por el GR que nos lleva después de una breve subida a un bonito pinar. Este se extiende por un alargado collado y da la impresión de ser interminable. Según las mapas se encontraba en esta amplia llanura la Pardina de Zamora. Si habían edificaciones, campos o prados, los pinos los han invadido totalmente y no queda rastro de ello cerca de la senda.

La senda de retorno

La senda de retorno que traspasa un interminable pinar.

Después de una monótona, pero bonita marcha llegaremos a un cambio de ras donde empezaremos a bajar suavemente hasta topar de nuevo con el Río de Used, ya cerca del pueblo. Después de cruzar el cauce, sólo resta una pequeña subida para volver al pueblo de Used.

Retorno:

Volvemos del pueblo por la pista al coche.

Vistas al valle de Bara

Vistas al valle de Bara.
Una impresionante perspectiva revela la mencionada faja en la senda de Used a  Bara.
El pueblo en si se esconde detrás de una colina.

Vuelta por el Tozal de Lusera

Pozas vírgenes de aguas cristalinos en el Río Flumen, Barranco Barón y de la Tosca

Pozas vírgenes de aguas cristalinos en el Río Flumen, Barranco Barón y de la Tosca.
En este caso los aguas del Río Flumen son muy fríos por la madrugada en invierno. A estas horas es mejor olfatear la orilla, según Robert.

Como otras rutas por la Sierra de Belarra, esta reúne la visita de pozas vírgenes con las de aldeas abandonadas y paisajes solitarios. Los ríos protagonistas son el mismo Flumen, el Barranco Barón y el de la Tosca. Por los tres discurren unas sendas muy bonitas y recomendables.

El trayecto por el Río Flumen es el GR, fácil de identificar, limpio y bien acondicionado. Las sendas por los otros dos barrancos mencionados son más salvajes y menos recorridos, pero aún fácil de seguir. El único trayecto difícil es el tramo por la senda perdida que conecta estos dos caminos en la cara apartada del Tozal de Lusera. Está casi invisible entre los Erizones y las únicas balizas que nos guían tímidamente son unas marcas de plástico pegados en los arbustos y árboles.

Es allí donde topamos con dos concentraciones de edificaciones, caídos, olvidados y desconocidos, que aportan este aspecto de aislamiento y abandono que tiñe la excursión de un triste gris melancólico.

Ficha UbietoAl principio de la excursión veremos el pueblo de Santa María de Belsué y la Pardina de Ascaso. Las dos aldeas se encuentran en la orilla del Río Flumen, abandonadas pero bien conocidas por el fácil acceso y la cercanía de unas maravillosas pozas. Las otras dos, mencionadas en el párrafo anterior, son mucho menos conocidas y de acceso largo.

Recorte Mapa Alpina

Recorte Mapa Alpina.

Primero encontraremos las ruinas de la Pardina de Usieto y más adelante los montones de piedras de las edificaciones derruidas, muros caídos, terrazas y campos que recuerdan de la existencia caducada de un gran corral o parecido en aquel lugar privilegiado, cuyo nombre no conozco.

El hecho que nos movemos por terrenos olvidados se refleja también – y más que nunca – en los mapas. Todos se contradicen, la mayoría es inexacta y la toponimia no es de fiar.

4 mapas

4 mapas.
Recortes de cuatro editoriales distintos.

No quiero criticar el trabajo que hicieron los editoriales – al contrario, estoy agradecido. Pero si comparamos estos cuatro ejemplos, veremos que hay muy poca información sobre esta zona aportada por el medio más importante para el excursionista – el mapa. Este paraje todavía está muy poco desarrollado para el turismo. Por esta razón he clasificado la ruta como difícil**.

Preparamos la mochila con un buen almuerzo, una botella de agua y la correa del perro para introducirnos al corazón abandonado de la Sierra de Belarra.

Tiempo:

Desde la chopera a la desembocadura del Barranco Barón: 45min.

Desde la desembocadura del Barranco Barón a la Pardina de Usieto: 1h

Desde la Pardina de Usieto al encuentro con la senda por el Barranco de la Tosca: 1h30

Subida a la cresta del Tozal de Lusera: 30min.

Por el Barranco de la Tosca a Lusera: 45min.

De Lusera a la chopera: 30min.

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Total: 4h30, media jornada, pero las visitas de las ruinas, las pozas y la cresta pueden aumentar el tiempo considerablemente y llenar una jornada completa.

Aparcamiento:

En la carretera de Belsué a Nocito cruzando la primera vez el Río Flumen, aparcamos en la chopera, justo después del puente a mano izquierda.

Acceso:

Desde la chopera cogemos la pista que arranca del aparcamiento cruzando el río. Por ella subimos al pueblo abandonado de Santa María de Belsué. Allí empieza la circular.

Las pozas de la Pardina Ascaso

Las pozas de la Pardina Ascaso.

Avanzamos por el GR en dirección Belsué. En la Pardina de Ascaso dejamos el GR y buscamos la senda que lleva a la desembocadura del Barranco Barón.

Como encontrar esta senda está detallado en la entrada “Las pozas de la Pardina de Ascaso“.

Cruzamos el Río Flumen y seguimos por un camino que cruza los campos que se encuentran entre los dos barrancos. En seguida empieza a ascender cerca del cauce del Barranco Barón. Nos introducimos en un bonito bosque en la orilla derecha de dicho barranco, con el agua siempre cerca. NO tomamos la senda, más pequeña y menos pisado, que sigue el curso del Río Flumen (Más información en la entrada “El tramo olvidado del Flumen“).

El Barranco Barón

El Barranco Barón

El Barranco Barón.
Robert aprovecha las pozas vírgenes y salvajes. Sin embargo, hay algo en el agua que le molesta.

Pasaremos por pintorescas cascadas y pozas dentro del fabuloso ambiente de este bosque viejo de pinos y caxicos. La tímida senda nunca se aleja demasiado del curso del agua, así que podemos visitar algunas de las pozas. Merece la peña ir despacio y sin prisas para poder disfrutar de este paisaje maravilloso con todos sus detalles.

Ganamos altura y después de unas lazadas la senda se llana un poco. Todavía tenemos el barranco a nuestra derecha, pero en esta altura normalmente seco. En un pequeño claro topamos con otra senda, a la cual seguimos por la derecha.

(Es favorable memorizar este lugar. Andando en el sentido contrario este desvío es muy poco visible. Si por alguna razón nos tenemos que dar la vuelta, será útil tenerlo en mente.)

A poca distancia encontramos una pista y un puente. Ya estamos cerca de la Pardina Usieto. Para visitar los edificaciones debemos resolver una confusa red de pistas y sendas de ganado. Como referencia recordamos este pequeño puente para seguir después por la pista en dirección este, hacia Ibirque.

La Pardina de Usieto

Las ruinas del Templo de Usieto escondido en la maleza

Las ruinas del Templo de Usieto escondido en la maleza.

El lugar donde se ubica la pardina no es de todo espectacular, ni salvaje, ya que la red de pistas y la balsa recuerdan a una presencia reciente de humanos o maquinarias. Se encuentra en un amplio pinar que tapa las vistas y invita, en primer lugar, a buscar setas. Pero si nos dejamos llevar podremos disfrutar de este sitio igual como de una Fuente Salada o de otro despoblado más polémico.

Hay una belleza escondida en el bosque, la fauna – Robert siempre está en “alerta” cuando pasamos por allí. Como él es mucho más sensible y receptivo en respeto a la presencia de otros animales, le llaman la atención los muchos animales que viven en el pinar.

Una belleza escondida en los detalles de los edificaciones – recomiendo sobre todo la visita del templo y del refugio pastoral.

El claro con el refugio pastoral

El claro con el refugio pastoral.

Este último está un poco apartado. Lo podemos visitar ante lo demás siguiendo hacia la izquierda el camino con el cual hemos topado antes del puente. Se trata de una pequeña construcción de piedra seca en un idílico claro del pinar.

Para llegar al templo debemos rodear las casas derruidas por la izquierda, sin camino. Sólo queda de pie el ábside. Mirando la posición de las piedras de los muros caídos, parece que los muros no eran paralelos, sino se juntaban hacia la ventana. Creo que se trataba de una construcción muy especial, ya que tampoco se puede ver con claridad donde estaba la entrada.

Croquis Usieto

Croquis sobre foto Sigpac.

Nota personal

He visitado la Pardina de Usieto muchas veces, pero todavía sigue siendo un misterio para mi, ya que hay poca información en la literatura y el terreno es muy amplio y boscoso.

Sólo estoy seguro del nombre de la pardina, porque tres importantes autores, Arturo González (El libro “La Montaña olvidada”), Cristian Laglera (Despoblados en Huesca) y Antonio García Omedes (Románico Aragonés), coinciden en esta denominación.

¿Pero cómo deben interpretarse las otras informaciones que se pueden ver en los distintos mapas?

¿Existe la Pardina Besón?

¿Existe la Pardina Ubieto? El Editorial Pirineo la coloca en el barranco vecino. No he encontrado ruinas allí. Podría ser que se equivocaron (una simple errata, igual al intercambio de las letras de Usieto y Ubieto) y movieron estas dos pardinas un barranco hacia la izquierda. Eso significaría que las ruinas que encontraremos en la ruta más al este serían los restos de la Pardina Besón.

¿Pistas ciegas? Muchas de ellas tienen una prolongación en forma de senda. Por desgracia, no me conozco todas. Visto de esta manera el termino “ciego” no es de todo correcto, mejor (pero con demasiadas letras para el croquis) sería: “no relevante para esta excursión”.

¿Barranco Alaña o de la Tosca? Por la abundancia de la tosca en el camino a Lusera he optado por la segunda versión, pero los mapas más antiguos de 1930 le llaman Barranco Alaña.

¿Tozal de Lusera o de Usieto? Supongo que dependa de cual de los lados se mira…

Retomamos de nuevo el rumbo por la circular y avanzamos por la pista que cruza el puente y se dirige hacia el este por el pinar. Después de un buen rato llegamos a una bifurcación. Por el ramal izquierdo bajaremos para visitar las siguientes ruinas, pero antes debemos girar a la derecha y disfrutar de las vistas de la cresta del Tozal de Lusera.

La cresta del Tozal de Lusera

Las Vistas al Tozal de Guara

Las Vistas al Tozal de Guara.

La pista, cada vez más erosionada, sale del bosque y muere en una vaguada. Allí vemos desapareciendo en el bosque la vieja valla eléctrica que nos ha acompañado ya todo este trayecto. La podemos seguir por una senda de cabra que se ha formado en su lado. De esta mañera llegamos a la cresta en 15min. sin muchas molestias.

No he visto ninguna senda que conecta directamente con el Tozal de Lusera, aunque algunos editoriales afirman su existencia en los mapas.

La cresta podemos recorrer hacia una cercana cima pelada en el este o hasta el mismo Tozal de Lusera en el suroeste, más alejado. Pero mi recomendación es quedarse cerca en una proa donde hay un cartel metálico de caza. Allí hay muy buenas vistas también y no tenemos que “luchar” con el matorral para llegar a ella. Además podemos identificar el sitio más adelante desde Lusera por el brillo metálico del cartel.

Vistas a Ibirque y el Pirineo

Vistas a Ibirque y el Pirineo.

Sea como sea, desde los tres puntos se divisa Ibirque, el Pirineo, el Valle de Belsué y el macizo del Gabardiello. De hecho, vemos la senda que asciende a la cima desde Lusera en su totalidad. (Y para alimentar los ensueños podemos buscar el grupo de árboles donde está escondido el tesoro según la novela “Boira de Otoño” de Javier Casasús Latorre y planear bien la búsqueda de ese tesoro maldito.)

La cresta del Tozal de Lusera desde el mismo pueblo

La cresta del Tozal de Lusera desde el mismo pueblo.
La luz al anochecer en invierno tiñe el paisaje y los caxicos.
La punta al fondo es la proa con el cartel (En la foto de baja calidad no se divisa el resplendor).

De nuevo en la bifurcación nos enfrentamos al tramo más difícil y salvaje de la ruta. La pista en seguida desaparece y de golpe nos encontramos en un mar de Erizones donde la senda está reducido a una pequeña brecha entre estas plantas. Hay que prestar mucha atención para no perder el camino. De vez en cuando aparecen “balizas caseras” de plástico en las ramas que nos podrían guiar. Por desgracia, algunas se volvieron frágiles durante los años y se cayeron. Así que, no podemos confiar plenamente, como mucho nos darán confianza de estar en buen camino ocasionalmente.

En la cara norte del Tozal de Lusera

En la cara norte del Tozal de Lusera cerca del corral desconocido.
En la rama se ve la tímida baliza mencionada.

Primero bajamos cerca de un torrente a un llano con unos pinos. Allí nos juntamos con una senda que aparece de nuestra derecha.

Ahora dejamos el torrente a nuestra derecha y seguimos por una losa alargada en horizontal, una zingla, de nuevo por terreno seco. Básicamente no debemos perder, ni ganar altura. Este tramo es una travesía hacia un lugar donde se encontraba otra aldea, hoy en día sólo quedan ruinas. Algún muro, alguna losa, una trocha vieja que se divisa entre el matorral y tímidos hitos en algunos puntos nos recuerdan de la existencia de un camino verdadero por este terreno.

Más adelante llegamos a una zona húmeda que se distingue fácilmente por la vegetación. En el extremo inferior hay una fuente que suele manar agua siempre. Esta mana un pequeño barranco donde podemos encontrar pequeños charcos para que se refresque el perro.

Nuestra ruta cruza el campo húmedo en cima de la fuente en horizontal y nos sitúa en unos campos donde se ven rastros de ganado y de la vida pastoral. Estamos en los campos de un corral abandonado.

El corral desconocido

El corral abandonado

El corral abandonado.

Ya hemos visto restos de construcciones en la fuente. En los campos hay más y se concentran alrededor de un recinto donde los muros están todavía en pie. Todos los edificaciones demás están reducidos a unos montones de piedras.

No resulta descabellado creer que había una aldea en este lugar, ya que halla próximo una fuente potente, el terreno es llano, fértil y encima está cerca del camino que conecta Lusera con Ibirque. Sin embargo, no hay ni un rastro de edificaciones o sólo una denominación del lugar en ninguno de los mapas que hay sobre este terreno, ni en los más antiguos. Por desgracia, no tengo suficientemente conocimiento cultural para deducir el tipo de edificaciones de las ruinas. ¿Muros que sostienen los campos, refugios, bordas o casas? Otro misterio.

Croquis Corral

Croquis sobre foto Sig Pac.

Después de la visita de este lugar olvidado cruzamos el barranco que le flanquea por el este y buscamos el mencionado camino para bajar a Lusera. Este camino está cerca, debajo de nosotros, pero inaccesible de modo directo. Supongo que había una conexión, que hoy en día esta borrada. Así que, para evitar resaltes y la omnipresencia de Erizón, debemos hacer una larga vuelta en dirección a Ibirque, hacia el noreste.

La senda discurre por una depresión hacia el noreste. Resulta más fácil identificar dicha depresión que la misma trocha. De hecho, la senda en este ultimo tramo está muy erosionada, pero tiene continuación hasta el encuentro con el sendero que viene de Ibirque. Este encuentro tampoco es fácil de identificar, aunque siendo ancho y limpio. Este cruce de caminos encontraremos cerca del cambio de rasante, cuando vemos delante la primera vez al Tozal de Guara en su totalidad.

Colores de otoño

Colores de otoño en el camino a Lusera.

El Barranco de la Tosca

El Barranco de la Tosca

El Barranco de la Tosca

La senda que baja por el Barranco de la Tosca a Lusera es bueno y muy bonito. Nos acerca a grutas, pozas y cascadas. 

Más información sobre esta senda se encuentra en la entrada “De Lusera a Ibirque“.

Cuando llegamos a Lusera debemos invertir un buen rato para visitar este bonito pueblo.

 Lusera:

En Lusera

En Lusera

Hay alguna casa rehabilitada, pero la mayoría está en ruinas. Hay bonitas eras, pozos y caserones. La continuacion de nuestra ruta es el GR que lleva a Belsué. Este sale del pueblo cerca de la iglesia que será la ultima de las atracciones que podamos admirar. Además es el lugar donde ocurre la historia que cuenta el libro de Javier Casasús anteriormente mencionado.

La vuelta a la Santa María de Belsué por el GR resulta fácil y rápido. Una vez en dicha aldea abandonada podemos optar a descansar el resto del día en las cercanas pozas del Flumen que hemos visto al principio de la excursión o volver al coche directamente.

Retorno:

Volvemos por el camino de acceso al coche.

Lusera desde Santa María de Belsué

Mirando hacia atrás:
Lusera desde Santa María de Belsué.

Nota personal – P.D.

Esta entrada no está de todo acabada, hay demasiados misterios. Sin embargo, la estoy publicando.

Quizás no es la manera correcta para un autor, pero pienso que la publicación podría conllevar y atraer nuevas informaciones sobre los lugares escritos.

¡Ojala, me alegraría por cualquier información!

Mientras tanto, recomiendo realizar la excursión en invierno: caxicos oxidados, el Pirineo nevado, los barrancos con caudal majo, las cascadas heladas y aguas más cristalinas que nunca…

La Pillera total – Los bosques y las pozas en el entorno de Nocito

El Barranco Cuello

El Barranco Cuello.
Robert disfruta de las vistas al Tozal de Guara mientras descansamos en una maravillosa poza.

El Barranco de la Pillera es bien conocido, ya que se accede por un paseo fácil, apto para toda la familia, que destaca con casi todas las atracciones que nos ofrecen los grandes cañones de Guara. Además le habita una vegetación distinta y más prospera que la del lado sur de la Sierra. Todas las guías mandan a los excursionistas por la pista de acceso al barranco para reseñar allí una vuelta más o menos extensa. Por desgracia esta pista es fea, lleno de polvo, y libre para la circulación de coches.

Ficha PilleraPara librarnos de este tramo de mal gusto en nuestra ruta haremos una vuelta por el Barranco Cajical – unos campos abandonados dentro de un caxical de gran belleza. Dado que sólo cazadores y campesinos visitan esta zona, el camino – en su tiempo noble y importante  – está medio perdido. Resulta muy difícil de averiguar su trocha y sólo identificar su inicio parecerá un atrevimiento.

La Badina Estañonero

La Badina Estañonero.
El objetivo más llamativo y famoso de la ruta de hoy.

Debido a este primer tramo de la ruta y a un paso de trepada en el acceso al Barranco Cuello he clasificado la excursión como muy difícil (***). Si una persona no está acostumbrada a orientarse en la montaña sin camino obvio y resolver pequeñas trepadas, debería reducir la excursión a los tramos fáciles por el Barranco de la Pillera y el Río Guatizalema y aprovechar en coche la pista de acceso que llega a la confluencia.

Recorte Mapa Alpina

Recorte Mapa Alpina.

Durante todo el día vamos a gozar de las pozas y los bosques que podrían valer como escenario para una película de fantasía y cuentos – con los quejigos del Barranco Cajical, el Dolmen de Palomar, la Badina Estañonero, el Brazo del Mar, el Barranco del Cuello y la Ermita de San Andrés como objetivos principales.

Para pasar de este modo un día de cine, preparamos la mochila con las sandalias, el almuerzo y el agua, cogemos la correa del perro y reinventamos la visita del Barranco de la Pillera.

Tiempo:

De Nocito al collado del Barranco Cajical: 1h

Del collado al Dolmen de Palomar: 1h30

Del dolmen a la poza del Guatizalema: 30min

Opcional:

Vuelta por el Río Guatizalema hasta la pasarela: irrelevante, mas o menos 1h

De la poza a la Badina Estañonero: 1h

(si nos entretenemos en la Pillera hasta 2h30)

Remontar el Barranco Cuello: irrelevante, 1h

Vuelta a Nocito por el bosque: 30min

Opcional:

Subida a San Andrés: 45min

El tiempo descrito desde Nocito al dolmen es muy relativo. Debemos contar que gastaremos tiempo en buscar el camino en algún punto.

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Total: irrelevante, hasta 9h, jornada completa

Aparcamiento:

Aparcamos en la entrada del pueblo en Nocito, donde parte el GR 1 hacia Lusera.

Acceso:

La ruta empieza cuando ponemos el primer pie en las bonitas tierras de Nocito.

Tenemos que prestar mucha atención en el primer tramo, ante todo para encontrar el camino y después para seguirlo, ya que no hay carteles o hitos que lo podrían indicar. Ademas está perdido, poco transitado y invadido por la vegetación. En muchas partes tenemos que desviarnos por los campos colindantes, sin perder de vista el camino autentico.

Sin embargo, era importante y transitado en su tiempo, lo que podemos observar en muchos elementos los cuales también nos facilitarán identificar su trocha: al principio está flanqueado por dos muros que traspasan los campos que le rodean, más adelante veremos muretes de apoyo en algunos tramos y en otros todavía se distinguen las losas que servían de empedrado.

Una borda en Nocito

Una borda en Nocito a lado del GR 1.

Iniciamos la marcha por el GR 1 hacia Lusera. En seguida llegamos a un punto donde una pista cruza el sendero. ALLÍ PARAMOS Y NO SEGUIMOS POR EL GR, NI POR LA PISTA.

A mano izquierda está el extremo de un largo muro que se extiende hacia el terreno delante de nosotros. Se trata del muro que marca nuestro camino. Así que debemos avanzar por el terreno que está entre el muro y el GR siguiendo esta linea de piedras. Quizás tenemos que saltar una valla eléctrica y no será la única a lo largo de la ruta. Más adelante podemos ver a la izquierda del campo un viejo camino lleno de zarzas que está debajo del muro que nos está guiando. Pronto este estará limpio y nos permitirá ir por la trocha original.

De este modo llegamos al bosque. El camino sigue entre muros. En este punto ancho, limpio y fácil de identificar por los rastros de una fuente temporal que tiñe a las losas del camino de un bonito amarillo.

Unos quejigos majos

Unos quejigos majos.
El escenario del camino que sube al collado.

El bosque es precioso y su belleza nos entretiene, pero debemos continuar de forma concentrada como antes: en los tramos donde no podemos avanzar por el camino pasamos al bosque o los campos colindantes sin perder de vista el camino autentico.

Más adelante el camino traspasa un denso bosque de boj. A partir de aquí no habrá más muros que nos guían y resulta más seguro quedarse en la trocha original, aunque no está del todo limpia. Llegamos a otra zona de campos donde cuesta identificar el camino de nuevo: tenemos que seguir en suave ascenso saltando otra valla eléctrica que nos guiará un rato marcando, más o menos, nuestra izquierda. Ahora empezamos a ganar altura. Después de pasar por un largo tramo de bosque en linea más bien recta, llegaremos finalmente a los campos alrededor de un collado que da acceso al Barranco del Cajical donde realizaremos la bajada hacia el Río Guatizalema.

En el camino al Barranco Cajical

En el camino al Barranco Cajical.
Robert se convierte en un ser mítico del bosque.

En los campos debemos avanzar en suave ascenso hasta que llegemos al campo en el mismo collado donde se abren las vistas al otro valle. Por todo este tramo (y el siguiente) vamos sin rastro de camino obvio, debido a las formas estrechas y alargadas de los campos que camuflan el autentico camino a la perfección.

En la otra vertiente, todavía sin camino, podemos descender en zigzag por las terrazas que forman los campos por los pasos que resultan más fáciles. Después de unos 70m de descenso se forma un pequeño barranco en medio de los campos/terrazas. Debemos usarlo como guía y continuar bajando por estos escalones de hierba cerca de él. Finalmente llegaremos a un campo grande y llano en el fondo del valle donde parte una senda, bien marcada en el otro extremo a lado de los restos de un muro grande y ancho. Por allí salimos de este caxical mágico por una trocha bien visible.

El Barranco del Cajical

Uno de los quejigos descomunales en el Barranco del Cajical

Uno de los quejigos descomunales en el Barranco del Cajical.

Como toda la zona está casi abandonada, refleja un sentimiento de aislamiento muy intenso. En combinación con la incertidumbre provocada por la falta de un camino claro, el paseo se convierte por esta zona en una verdadera aventura – y no sólo la primera vez. La guarnición del paseo por este paraje proporcionan las vistas a la Ronera y el Tozal de Guara, algunos elementos de la vida antaño como el mismo camino o las ruinas de un refugio pastoral en el collado y unos quejigos excepcionales que están a la altura de los de Albás, San Úrbez o Naya.

Nota personal:

El itinerario descrito es una buena y rápida manera para traspasar el Barranco Cajical, pero podemos adentrarnos en el bosque mucho más. Por desgracia el camino es realmente difícil de identificar y la vuelta que describe relativamente larga. Por estas razones no es parte de la ruta escogida. Pero no puedo marginarlo sin ninguna palabra más. Es sencillamente un mundo de maravillas.

Recorte Fotografía Sigpac

Recorte Fotografía Sigpac.

Desde el collado debemos descender suavemente tirando hacia  el noroeste y encontrar la terraza correcta que tiene continuidad y que se convierte más adelante en senda. Esta se pierde en otro momento de nuevo, pero cerca del lecho del río se hace más visible y en la otra vertiente ya no resulta difícil de seguir. La senda es noble y tiene historia, ya que encontraremos como antes muchos elementos que  lo comprueban. Incluso vamos a pasar por un hito gigante. No voy a relevar más detalles, ya que tampoco conozco el bosque a fondo y cada vez que paso por allí encuentro nuevos desvíos y supuestas sendas.

Impresiones del ambiente y de los árboles se encuentran en un sector de la página “Arboles“.

El Barranco Cajical

El Barranco Cajical.

Continuamos por la senda que pasa por el muro. A nuestra derecha tenemos un barranco que suele llevar agua. Todavía debemos prestar atención a no equivocarnos y encontrar la Senda de los Carboneros en el Valle del Guatizalema.

IGNORAMOS un primer desvío, poco visible, que cruza el lecho del río y sube en la otra orilla. La senda correcta sigue recta y se aleja un poco del cauce. Pronto llegamos a otro desvío, poco visible, donde tomamos el ramal que desciende ortogonalmente a mano derecho. ¡AHORA NO SEGUIMOS RECTO! (La senda recta nos llevaría a las ruinas del Mesón de Nocito y a la pista de acceso mencionada en la introducción.) La nuestra baja, traspasa un campo, cruza el río y discurre después por la orilla derecha hasta que topa con la Senda de los Carboneros justo en una pasarela sobre el Barranco del Cajical.

Giramos a la derecha y seguimos por este sendero ancho sin ninguna complicación. En un primer cartel hacemos caso a las instrucciones para llegar al Dolmen de Palomar, continuamos recto.

El Dolmen de Palomar

El Dolmen de Palomar

El Dolmen de Palomar.

Recorte Fotografía Sigpac

Recorte Fotografía Sigpac

En ninguno de los mapas la ubicación del dolmen está bien definida. Por eso he preparado un croquis que facilitará la búsqueda. Se encuentra en el ultimo collado antes de llegar al Barranco Palomar.

La  construcción es curiosa  y se distingue de otros dolmenes por la falta de la losa que tapa la cámara mortuoria.

En primavera o después de lluvias fuertes debemos visitar también la cascada del Barranco Palomar y una visita del refugio sólo vale la peña, si buscamos setas en otoño.

Bajamos por la pista al Río Guatizalema. En un primer cartel giramos a mano derecha y bajamos por la Senda de los Carboneros casi al cauce del río. Por un barranco seco podemos llegar a una fabulosa poza que ya estuve a la vista desde lo alto antes de llegar al dolmen.

El Río Guatizalema

El Río Guatizalema.
Se hallan pozas divinas en su lecho. Este es el primero que encontraremos en la ruta.

El Río Guatizalema

Desde la poza podemos bajar por el lecho del río hasta topar con una pasarela y volver por la senda. De esta manera exploramos una bonita zona del río que no está tocado por la construcción de la pista forestal. Para avanzar cómodamente y rápido debemos prepararnos para mojarnos hasta las rodillas por lo menos.

Partimos de la poza volviendo por la Senda de los Carboneros hacia Nocito. Hacemos bien en coger la senda y no la pista, ya que es mucho más bonita y se trata de la autentica trocha.

Así llegamos al cruce donde parte la pista de la Pillera.

La Pillera

La Pillera.
Robert disfruta de un baño en aguas cristalinas y frescas.

El camino por la Pillera está bien señalizado y no encontraremos ninguna dificultad. Tenemos que subir hasta la Badina Estañonero que se identifica fácil, ya que es la única poza de grandes dimensiones situada en la desembocadura del Barranco Cuello el cual forma una bonita cascada en su final. El camino aprovecha una pista intransitable que cruza el río varias veces. Nos mojaremos los pies hasta los tobillos, pero sólo, si hay mucho caudal.

La Pillera

La Pillera.
Robert y la primera poza que encontraremos en el camino. Se llama Badina Rallabatán.

A parte de dicha badina hay singularidades que no nos debemos saltar aunque no están en el camino:

El Mirador de la Badina Estañonero:

La Badina Estañonero

La Badina Estañonero por la mañana desde el mirador.

Donde indica el cartel la ascensión al Tozal de Guara podemos subir unos 10 min para llegar a un punto de estupendas vistas a dicha poza.

El Brazo de Mar:

Se trata de una pequeña cueva con una poza interior que se encuentra en el final del PR un poco más arriba de la Badina Estañonero. No es peligrosa, ya que no es más que un pequeño pozo inclinado, pero se merece una visita sin duda ninguna.

La Fuen de Guaril:

Si continuamos por la senda que lleva al Brazo de Mar por unos 10min más, llegaremos al manantial donde brota el abundante agua que baja por el Barranco de la Pillera. La fuente, los pinos y tejos en conjunto crean un ambiente que tiene mucho encanto.

El paso de clavijas al Barranco Cuello

El paso de clavijas al Barranco Cuello.
Robert me espera en la cornisa. Cuando haya subido yo al mismo sitio, le ayudaré empujándole los 1,5m restantes hasta que el podrá trepar por si mismo.

Para seguir y remontar el Barranco Cuello tenemos que retroceder de la Badina Estañonero al último vado. Justo antes de volver a cruzar el río giramos a nuestra derecha y avanzamos por una senda casi invisible subiendo una pedrera que nos situará en el pie de un resalte rocoso de unos 4m de altura.

Con la ayuda de unos cables superamos este obstáculo y continuamos sin más complicaciones por la tímida senda que tuerce un poco más arriba hacia la derecha. En la bajada al cauce nos podemos asomar por el precipicio y contemplar la poza de antes debajo de nosotros.

Al principio remontamos el barranco por el mismo cauce. Si el caudal es normal, podemos evitar que nos mojemos. El lugar es mucho menos recorrido que la Pillera, el agua un poco más cliente y nos podemos relajar sin preocupaciones en alguna de las pozas. Especialmente la de la primera foto es una joya, por las vistas al Tozal y la rampa de piedra que nos puede servir de hamaca perfecta.

La Badina Estañonero

La Badina Estañonero.
Desde el acceso al Barranco Cuello podemos asomarnos a este mirador.

La fuente del Barranco Cuello

La fuente del Barranco Cuello.

Más arriba se forma una senda en la orilla derecha, nuestra izquierda, por la cual podemos avanzar más rápido. Tenemos que estar atentos a un sendero que se junta con el nuestro desde la izquierda. En este punto podemos cruzar el lecho del río para llegar a una bonita fuente.

Continuamos por la senda remontando el barranco. En una zona más suave de pinos de repoblación giramos a nuestra izquierda y nos alejamos del cauce del Barranco Cuello. Un hito grande y visible indica este desvío. No obstante, si le pasamos de alto podemos tomar más adelante la senda señalizado que baja desde el Collado a Nocito.

Nuestra senda se une con otra y empieza a bajar suavemente por un bosque sombrío a Nocito. Ya cerca del pueblo topamos con un PR. Si giramos a la derecha bajamos al pueblo. El camino de la izquierda nos llevará a la cima y la Ermita de San Andrés.

Robert encontró un parasol en la vuelta a Nocito

Robert encontró un parasol en la vuelta a Nocito.

San Andrés

Las vistas al Tozal de Guara desde la cima de San Andrés

Las vistas al Tozal de Guara desde la cima de San Andrés.

El sendero, recién limpiado, es claro y bonito, pero supera 200m de desnivel que, después de un día entero de caminar, depurará con nuestras reservas.

Sin embargo, las vistas de la cima son espectaculares y revelan una gran parte del recorrido de hoy. (Si somos capaces de orientarnos bien, podemos incluso divisar el olmo muerto de la Pardina Latorre.) Por esta simple razón debemos “coronar” la ruta con la ascensión a la cima de San Andrés.

De la ermita sólo quedan ruinas, pero nos quedaremos impresionados por la expuesta ubicación de la misma.

Nota personal:

Me parece que había un camino que conectaba la ermita con la fuente del Barranco Cuello. Tiene toda la lógica, ya que los ermitaños necesitan agua, aparte de la fe, para vivir y además sería una parte de la conexión más rápida con el Monasterio de San Úrbez.

De hecho, arranca un camino, majo y viejo, en dicho manantial que sube a unos campos abandonados, colgados encima del barranco. Y es justo allí donde siempre pierdo su rastro. Pero estoy convencido que tenia continuidad y subía hasta la ermita por fajas y crestas. Ya la existencia de los campos reafirma mi teoría, por que creo que pertenecían a la ermita.

También estoy convencido que alguna gente del lugar conoce la existencia de esta senda y los pasos, ya que he visto algún hito perdido.

Si en un futuro limpiasen esta senda (y la del Barranco Cajical), la ruta circular de hoy sería perfecta, fácil y se convertiría en mi favorita.

Retorno:

Desde la ermita bajamos por el PR al pueblo.

Nocito

Nocito en otoño.

De Lusera a Ibirque

El Barranco de Orlato

El Barranco de Orlato.
La toba forma cascadas y pozas, fabulosas y salvajes como si fueran del caribe.

Esta excursión triangular que conecta por dos caminos distintos Ibirque y Lusera destaca con las típicas atracciones que se encuentran en la cara sur de la Sierra de Belarra: pozas vírgenes, elegantes cascadas con coladas de toba, bosques y pueblos abandonados.

Ficha IbirqueHe encontrado dos descripciones buenas entre las guías excursionistas que conozco. La que me parece mejor es la de Oscar Bailarín por la simple razón de haber elegido el sentido del recorrido más fácil.

Las Planas de Ibirque

Las Planas de Ibirque.
Al fondo se divisa la torre de la iglesia de Ibirque.

La zona más complicada para perseguir la senda correcta son las Planas de Ibirque – un terreno llano de matorral bajo con muchas sendas de ganado que desconciertan al caminante bastante, aunque nuestra senda fue limpiada hace poco. En la dirección que escogió Oscar Bailarín, en sentido horario, tenemos al Tozal de Guara como hito gigantesco enfrente y nos facilita a encontrar al final la torre de la iglesia de Ibirque. En sentido antihorario tendríamos que encontrar la vaguada correcta que forma más abajo el Barranco de la Tosca lo que resulta mucho mas difícil.

Pues, seguimos los pasos de Oscar, sabiendo que en el presente (2013) las sendas están más limpias que antes y no habrá problemas en perseguir las, salvo en dicha zona cerca de Ibirque.

La ruta se divide en tres partes: la senda por el Barranco de la Tosca, la por el Barranco de Orlato y el GR 1 por el Barranco de Lusera.

La primera poza en el Barranco de la Tosca

La primera poza en el Barranco de la Tosca.
Robert no está de todo seguro ¿Es una toma de agua para el riego o es una culebra?

1. Atracciones en el Barranco de la Tosca

En algunos mapas figura como Barranco de Laña. No se que es lo correcto, pero debido a la cantidad de bloques, caos y cascadas de toba que se encuentran a lo largo del camino, me parece acertado el nombre escogido.

Antes de las primeras lazadas de la senda podemos bajar a una bonita poza que representa lo que vamos a encontrar durante toda  la excursión de hoy. Sin duda vale la pena  bajar hacia ella.

En la cabecera del Barranco de la Tosca

En la cabecera del Barranco de la Tosca.
Robert explora la pequeña gruta que forma la tosca en la cabecera de un circo.

Mas arriba, en una zona de fuentes y tierra húmeda encontraremos una pequeña gruta con una poza y un gran circo debajo a mano derecha. Nos podemos acercar a la gruta con mucha precaución. Unos 30m debajo de nosotros, en el cauce principal, hay un pequeño, pero curioso caos. Su visita no es fácil. Más arriba tendríamos que buscar una manera de bajar al cauce (normalmente seco) que requiere por lo menos una pequeña trepada por un paso de II – depende del sitio elegido. Una vez en el cauce podríamos bajar por él sin dificultades contemplando curiosos covachos que forman las cornisas en la pared a mano derecha. Un inmenso bloque y un resalte de unos 5m nos cierran el paso finalmente.

Después de estas aventuras seguimos por la senda principal y salimos en seguida a una zona más llana, las Planas y la senda nos llevará hacia el pueblo abandonado de Ibirque.

2. Ibirque

La iglesia de Ibirque

La iglesia de Ibirque.

Ya la silueta del pueblo con los esqueletos de olmos muertos impresiona durante la llegada. Debemos explorar las casas, bordas, la iglesia, las eras y los campos que lo rodean. Dado que es el pueblo más elevado de la Sierra hay buenas vistas sobre la zona y seguro que encontraremos un idílico rincón para almorzar.

Nota personal:

Hace muchos años he encontrado en un campo detrás de la iglesia unos bejines gigantes. La única vez que he visto esta seta espectacular aquí en España.

Bajamos directamente por el GR a la vaguada que se forma debajo del pueblo. Más adelante se convierte en un barranco parecido al que acabamos de conocer en la subida. La senda discurre por los campos en la orilla derecha.

3. Atracciones en el el Barranco de Orlato

Cuando la senda empieza a dibujar lazadas tenemos que estar atentos para no pasar de largo del último campo antes de las cascadas. En dicho campo se halla una curiosa cueva que debemos visitar.

El Barranco de Orlato

El Barranco de Orlato.
Robert no se sienta de todo cómodo en la cueva que se encuentra en el último campo antes de las cascadas.

En la ultima lazada parte una senda que baja a una fabulosa poza, grande, verde y cristalina, que hemos tenido a la vista en los últimos metros desde la senda. Más adelante hay más pozas con características parecidas, pero de una espectacularidad menor.

Ya fuera del barranco en una zona abierta topamos con el GR 1 que nos llevará de nuevo a Lusera.

4. Atracciones a lo largo del GR 1 por el Barranco de Lusera

El sendero es claro y fácil de perseguir. Salvaremos dos collados antes de un largo descenso a las cercanías de Lusera. En la zona de la Fuente de la Tosca podemos contemplar algún quejigo viejo, aunque resulta relativamente difícil acercarse, debido a la fuerte pendiente.

El Barranco de la Tosca

El Barranco de la Tosca.
La bonita cascada antes de subir a Lusera.

Cerca de Lusera cruzamos de nuevo el Barranco de la Tosca. Justo donde un cartel indica el cruce del cauce podemos subir a un campo a mano derecha. Al final de dicho campo se forma una senda que discurre paralelo al barranco por varios campos y nos llevará a una bonita cascada. Debemos aprovechar este sito para un último baño antes de subir a Lusera y el coche.

5. Lusera

Si no conocemos el pueblo debemos dar nos un paseo por sus calles. Encontraremos casas rehabilitadas y otras en ruinas. La iglesia fue renovada hace unos años y debido a su ubicación privilegiada hay muy buenas vista sobre el Valle de Belsué , el pantano y Gabardiella.

El Barranco de Orlato

El Barranco de Orlato.
Robert contempla otra poza paradisíaca.

Por el Barranco de Abellada a Azpe

El Barranco de Abellada

El Barranco de Abellada.
Robert posa en el caos debajo de la primera cascada.

Arturo González menciona está ruta en su maravilloso libro “La montaña olvidada”, pero no describe más detalles, dado que el Barranco de Abellada no desagua en el Alcanadre y por lo tanto, queda fuera de los limites de dicho libro.

Oscar Ballarín ofrece en su guía “Sierra de Guara – Excursiones, Ascensiones y Travesías” una parte de esta ruta, pero deja de lado el Barranco de Abellada que es para mi el motivo principal para realizar esta excursión.

Ficha Abellada - Azpe

Recorte Mapa Alpina

Recorte Mapa Alpina.

Pues, nosotros planteamos la ruta de hoy siguiendo las pistas que nos da Arturo, para encontrar fabulosas pozas en el entorno de unos pueblos, árboles y montañas olvidadas. Debemos elegir la primavera como fecha, ya que el Barranco de Abellada se puede secar en verano perdiendo todo el encanto.

Preparamos la mochila con el almuerzo, el agua, el mapa y la correa del perro para introducirnos en un mundo de antaño, como otras veces por esta zona de la Sierra de Guara.

Tiempo:

Bentué – Abellada: irrelevante, por lo menos 1h 30

Abellada – Azpe: 30min

Azpe – Used: 1h

Used – Bentué: 30min

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Total: irrelevante, 4h, media jornada. Si nos entretenemos en las pozas y pueblos, podemos extender la marcha a una jornada completa sin resentimiento.

Aparcamiento:

Dejamos el coche en una explanada enfrente de la subida restringida a Bentué de Nocito.

Acceso:

Subimos al pueblo a las cercanías de la iglesia. Allí nos indica un cartel el arrance de la senda a Abellada.

Bentué de Nocito:

La iglesia de Bentué de Nocito

La iglesia de Bentué de Nocito.

Hay varios rincones idílicos en el pueblo y algunos detalles llaman la atención. Por desgracia, las ruinas de la bonita iglesia están a punto de derrumbarse. Esta, el cementerio y los cipreses fueron un conjunto muy bonito. En la plaza se encuentra la fuente del pueblo donde brota agua deliciosa.

La senda a Abellada está bien pisada, clara y balizada por hitos. Después de una media hora por terreno seco se adentra al barranco y allí es donde empiezan las maravillas.

El Barranco de Abellada

El Barranco de Abellada.
Un baño por la madrugada.

Podemos acercarnos a muchas de las cascadas y pozas, si aceptamos meternos por caminos de jabalís por el boj. Especialmente el caos debajo del primer salto me parece muy curioso y merece una visita. Más adelante, en una zona abierta, llegaremos al Molino de Abellada.

El Barranco de Abellada

El Barranco de Abellada.
Pozas como en el paraíso.

El Molino de Abellada

El Molino de Abellada

El Molino de Abellada.

Quedan sólo ruinas, pero podemos darnos una vuelta por los bonitos campos alrededor. Siguiendo el curso inverso del riachuelo que viene de mano derecha – el Barranco de Abellada – nos acercamos en seguida a una maravillosa poza debajo de una cascada. Como el terreno es abierto y la poza tiene césped en la orilla invita a descansar cerca de sus aguas cristalinas.

El Barranco de Abellada

El Barranco de Abellada.
Robert sestea en la poza cerca del molino después de un refrescante baño en invierno.

Desde la poza queda poco para llegar al pueblo.

Abellada

Una borda en Abellada

Una borda en Abellada.
Es curioso el canalón tallado en la roca.

Está situada en un suave repecho con buenas vistas hacia el Tozal. Los edificios están ruinosos, pero todavía se encuentran rincones que nos gustarán. Los campos que rodean la aldea están repletos de viejos quejigos, parecidos a él que hemos visto en la entrada al pueblo. Es obligatorio un paseo por estos campos.

Nota personal – El Olmo de la Pardina Latorre:

Por los campos al oeste del pueblo se forma la senda que lleva a la Pardina Latorre. Por desgracia, está perdida y cuesta mucho seguirla por aquel terreno seco. La Pardina Latorre destaca con el “esqueleto” del olmo más alto que conozco y merece, sin ninguna duda, una visita, ya que no se sabe cuanto más se mantendrá de pie. Algunas imágenes del olmo se encuentran en el capítulo de fotos: “Árboles“.

Dado que la senda es complicada y por terreno muy hostil, dicha visita queda sólo mencionada aquí, sin más descripciones – reservada para personas que se preparan las excursiones detalladamente y tienen costumbre en moverse por aquellas tierras.

Los alrededores de Abellada

Los alrededores de Abellada.
Al fondo se ve el Tozal de Guara.

Para llegar a Azpe podemos ir por una pista obvia o, mejor por una senda que se inicia en un visible collado encima de los campos al este de la aldea. Para llegar allí subimos por la ladera, fraccionada por muchos campos, sin ningún camino definido contemplando de nuevo otros ejemplarios de Quercus excepcionales. No hay perdida, ya que el collado está siempre a la vista y la pista se encuentra cerca a nuestra izquierda. A partir del collado el camino está definido y nos llevará en breve a la aldea de Azpe.

Azpe

El Templo de Azpe

El Templo de Azpe.

Cerca del pueblo encontraremos de nuevo agua en el Barranco de Used, pero la atracción más llamativa es el templo. Grande, aislado y siniestro.

En un campo en el norte del pueble yacen unas curiosas piedras, segmentos que forman un circulo. Lo describe Arturo González en su libro “La montaña olvidada” al detalle.

Nota personal:

Según él, el uso de estas piedras no está de todo claro – y leyendo eso es el momento cuando mi fantasía empieza a trabajar a tope proyectando a mi mente las imágenes de unas cruces sujetadas por dichas piedras donde quemaban brujas o crucificaban a las personas que no iban conforme con el catolicismo.

Como he mencionado antes: siniestro, pero este tipo de historias encajan a la perfección con el entorno de la montaña olvidada.

Río abajo, en el camino hacia Used se encuentra el molino que merece una visita también.

Bajamos por la senda balizada a Used. El camino se aleja del barranco, pero en las cercanías del próximo pueblo encuentra de nuevo la orilla y unas pozas para que el perro se pueda bañar. En esta zona topamos con el GR 1 que nos llevará al pueblo.

Used

Una borda maravillosa en Used

Una borda fabulosa en Used.

La civilización no se ha olvidado de esta aldea. Encontraremos gente y casas que sirven todavía (o de nuevo) de vivienda. La iglesia que se parece a la de Azpe, está en ruinas. Además destaca con una casafuerte con un bonito patio, una maravillosa borda y el pozo para visitar.

La poza cerca de la pasarela del Barranco de Abellada

La poza cerca de la pasarela del Barranco de Abellada.

Seguimos por el GR a Bentué.

Antes de cruzar la pasarela del Barranco de Avellada podemos bajar pocos metros por el río para tomar un último baño en una bonita poza. Después, bien refrescados, continuamos por el GR hasta Bentué.

Retorno:

Sólo tenemos que bajar la carretera restringida hasta el coche.

Cerca de Bentué de Nocito

Cerca de Bentué de Nocito.
Robert  en una roca de forma de seta.

El Salto de Tosca

El Salto de Tosca

El Salto de Tosca.

El objetivo de esta excursión es una idílica poza debajo de un bonito salto. Un paseo sin dificultades a un rincón muy especial y de fácil acceso.

Ficha ToscaTiempo:

Desde la carretera hasta el salto: 15min

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Total: 30min.

Aparcamiento:

Seguir la carretea de Nocito hacia Bara. Pasar Used y el puente sobre el río Used.  Parar unos 2km antes de Bara justo después de cruzar un barranquillo y antes de llegar a un collado. Un poco antes del puente o en el collado hay sitio al lado de la carretera.

Acceso:

El GR 1 va en el tramo entre el puente y el colladito paralelo a la carretera en el lado izquierdo viniendo de Used. Cerca del colladito encontramos enseguida el GR y cerca del puente tenemos que cruzar el puente y unos campos para enlazar con él.

Siguiendo el GR 1, nos acercamos al Barranco del Cardito que forma a poca distancia el Salto de Tosca.

El Salto de Tosca:

El Salto de Tosca

El Salto de Tosca.
El agua se ve turbia por la tormenta de aquella noche.

Superando los estratos horizontales el agua se cae unos 4m a una poza redonda. El agua es de color verde, calentita e invita a bañarse. Es aconsejable subir a la cabecera, donde los más valientes pueden saltar al agua, comprobando primero la profundidad. El cauce está salpicado de pinos, y se encuentran varios rincones umbríos para sestear.

Retorno:

Volvemos por el mismo camino.