La Gorga Negra

Las Gorgas Negras

Las Gorgas Negras.

Según Enrique Salamero* las Gorgas Negras – uno de los barrancos míticos de la Sierra de Guara – recibió su nombre de un breve estrangulamiento que forma una profunda badina, denominada “La Gorga Negra”. Se encuentra antes de lo que es el tramo deportivo, cerca de la desembocadura del Río Used.

*Enrique Salamero, Sierras de piedra y agua, Cámping Mascún SA, Rodellar, 2002.

Recorte Mapa Alpina

Recorte Mapa Alpina.

Desde Bara podemos visitar esta preciosa poza por un sendero, claro y bonito, para después volver por el mismo cauce del Río Used. De este modo realizaremos una ruta, circular y acuática, que nos entretendrá durante una media jornada – un pequeño paseo para ver las raices de un gran barranco.

La Gorga Negra y los primeros metros de dicho barranco veremos como objetivos principales, pero también la curiosa “recta final” del Río Used y la pequeña aldea de Bara son objetivos de mucho interés.

Preparamos la mochila acuática y el bañador. Tampoco debe faltar agua potable, el almuerzo y la correa del perro para visitar este impresionante paraje cerca de Bara.

Ficha Gorga NegraTiempo:

Del aparcamiento a la Gorga Negra: 30min.

Explorando el inicio de las Gorgas Negras: irrelevante, 30min.

Remontar el Río Used hasta el vado: irrelevante, 1h.

Volver a Bara: 15min

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Total: 2h15, medio día.

Aparcamiento:

Aparcamos en Bara donde termina la carretera asfaltada.

Acceso:

La excursión empieza en este aparcamiento.

Buscamos entre las bordas a mano derecha el cartel que indica “Gorgas Negras” y nos ponemos en marcha por esta senda. Nos lleva por el sur de la aldea a un amplio meandro del río. Desde allí empieza a ganar altura y se adentra en el pinar de San Esteban, por el cual discurre hasta topar con el cauce del río en el sur de la peña.

Ya en la bajada al río tomamos en una bifurcación el ramal izquierdo y cruzamos una pista forestal. Finalmente la senda nos dejará justo en la confluencia del Río Used con el Río Alcanadre.

El Río Used

El Río Used.
Poco caudal en un lecho de río muy ancho.

Río abajo vemos la Gorga Negra y a nuestra derecha se extiende la curiosa “recta final” del Río Used.

La Gorga Negra

La Gorga Negra

La Gorga Negra.

Ya que se trata del objetivo principal de la excursión debemos aprovechar este lugar para tomar un baño, sestear y descansar. Podemos salvar esta poza por el margen izquierdo trepando por las rocas sin mayor dificultad.

Antes de tomar rumbo por el Río Used, debemos explorar la zona detrás de la Gorga Negra.

Las Gorgas Negras

Las Gorgas Negras.
El barranco se estrecha poco a poco.
En el paso estrecho en medio de la foto una senda empieza a ascender a Nasarre.

Después del estrangulamiento el cauce describe dos lazadas. Entre estas dos curvas podemos aprovechar un viejo camino en la orilla derecha y avanzar por él. Esta trocha, ancha y rocosa, tiene continuidad hacia delante. Justo donde el cauce del Río Alcanadre se estrecha de nuevo, el camino empieza a subir y alejarse del curso del agua para encontrar el lejano despoblado de Nasarre.

Pero en la ruta de hoy concentramos nuestro interés en el lecho del río y su curiosa morfología que le hace cambiar a un barranco extremadamente estrecho y profundo en los siguiente cientos de metros.

Las Gorgas Negras

Los primeros metros de las Gorgas Negras

Los primeros metros de las Gorgas Negras.

Antes de seguir caminado por el estrecho lecho del río debemos valorar con mucho premeditación el caudal. El perro como nosotros tenemos que ser capaces de poder volver nadando contra la corriente. Más adelante en el barranco hay cascadas y otras dificultades donde no podríamos pasar con el perro. Para nosotros el barranco de las Gorgas Negras es un callejón sin salida y por eso tenemos que estar seguros que todos seremos capaces de volver contra la corriente. Bajo circunstancias normales, esto no es problemático, pero si río está bravo, nos puede resultar muy difícil, incluso imposible!

Así que pasamos de badina en badina observando como los paredes oprimen el cauce cada vez más. Algunas de estas pozas tenemos que pasar a nado y por algunas toboganes destrepamos con cuidado. En cuando el avance se hace demasiado complicado (para nosotros y para el perro), debemos darnos la vuelta y volver al la Gorga Negra.

El Río Used

El Río Used.
La “recta final” antes de entregar sus aguas al Alcanadre.

Dejamos el Río Alcanadre detrás y empezamos a remontar el Río Used por su curiosa morfología derecha. Se anda cómodamente por el lecho del río, ya que es muy ancho y plano. Por desgracia ya no encontraremos más pozas profundas, pero nuestro amigo de cuatro patas puede disfrutar de varias bañeras durante el trayecto.

Más adelante el cauce dibuja meandros sinuosos, para después cambiar la dirección al norte. Es allí donde topamos con una pista que baja de San Esteban y sigue discurriendo por la orilla del río. Por ella llegamos en breve a la desembocadura del Barranco Cardito y un poco más arriba a un vado bien visible, ya que está marcado con hitos. Se trata de la senda que asciende desde Bara a los Fenales y al Cabezo de Guara.

Retorno:

Nos incorporamos a este camino en dirección Bara, es decir: giramos a la derecha y volvemos a cruzar el Barranco Cardito aguas arriba. En breve nos llevará a esta aldea donde hemos dejado el coche.

El viejo nogal den Bara

El viejo nogal den Bara.

Antes de partir debemos visitar Bara.

Bara

La fuente de Bara

La fuente de Bara.

Esta idílica aldea en la orilla del Alcanadre destaca con una iglesia muy bonita situada en un pequeño montículo al norte del núcleo. Otras atracciones encontramos en el mismo pueblo. La fuente está en el camino antiguo entre la iglesia y el pueblo. Hay un nogal muy viejo, de tronco grueso, a lado de uno de los huertos del pueblo. Había un hotel en el centro, que finalmente cerró ya hace años. Todavía podemos admirar el caserón rehabilitado. 

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Por el Barranco de Abellada a Azpe

El Barranco de Abellada

El Barranco de Abellada.
Robert posa en el caos debajo de la primera cascada.

Arturo González menciona está ruta en su maravilloso libro “La montaña olvidada”, pero no describe más detalles, dado que el Barranco de Abellada no desagua en el Alcanadre y por lo tanto, queda fuera de los limites de dicho libro.

Oscar Ballarín ofrece en su guía “Sierra de Guara – Excursiones, Ascensiones y Travesías” una parte de esta ruta, pero deja de lado el Barranco de Abellada que es para mi el motivo principal para realizar esta excursión.

Ficha Abellada - Azpe

Recorte Mapa Alpina

Recorte Mapa Alpina.

Pues, nosotros planteamos la ruta de hoy siguiendo las pistas que nos da Arturo, para encontrar fabulosas pozas en el entorno de unos pueblos, árboles y montañas olvidadas. Debemos elegir la primavera como fecha, ya que el Barranco de Abellada se puede secar en verano perdiendo todo el encanto.

Preparamos la mochila con el almuerzo, el agua, el mapa y la correa del perro para introducirnos en un mundo de antaño, como otras veces por esta zona de la Sierra de Guara.

Tiempo:

Bentué – Abellada: irrelevante, por lo menos 1h 30

Abellada – Azpe: 30min

Azpe – Used: 1h

Used – Bentué: 30min

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Total: irrelevante, 4h, media jornada. Si nos entretenemos en las pozas y pueblos, podemos extender la marcha a una jornada completa sin resentimiento.

Aparcamiento:

Dejamos el coche en una explanada enfrente de la subida restringida a Bentué de Nocito.

Acceso:

Subimos al pueblo a las cercanías de la iglesia. Allí nos indica un cartel el arrance de la senda a Abellada.

Bentué de Nocito:

La iglesia de Bentué de Nocito

La iglesia de Bentué de Nocito.

Hay varios rincones idílicos en el pueblo y algunos detalles llaman la atención. Por desgracia, las ruinas de la bonita iglesia están a punto de derrumbarse. Esta, el cementerio y los cipreses fueron un conjunto muy bonito. En la plaza se encuentra la fuente del pueblo donde brota agua deliciosa.

La senda a Abellada está bien pisada, clara y balizada por hitos. Después de una media hora por terreno seco se adentra al barranco y allí es donde empiezan las maravillas.

El Barranco de Abellada

El Barranco de Abellada.
Un baño por la madrugada.

Podemos acercarnos a muchas de las cascadas y pozas, si aceptamos meternos por caminos de jabalís por el boj. Especialmente el caos debajo del primer salto me parece muy curioso y merece una visita. Más adelante, en una zona abierta, llegaremos al Molino de Abellada.

El Barranco de Abellada

El Barranco de Abellada.
Pozas como en el paraíso.

El Molino de Abellada

El Molino de Abellada

El Molino de Abellada.

Quedan sólo ruinas, pero podemos darnos una vuelta por los bonitos campos alrededor. Siguiendo el curso inverso del riachuelo que viene de mano derecha – el Barranco de Abellada – nos acercamos en seguida a una maravillosa poza debajo de una cascada. Como el terreno es abierto y la poza tiene césped en la orilla invita a descansar cerca de sus aguas cristalinas.

El Barranco de Abellada

El Barranco de Abellada.
Robert sestea en la poza cerca del molino después de un refrescante baño en invierno.

Desde la poza queda poco para llegar al pueblo.

Abellada

Una borda en Abellada

Una borda en Abellada.
Es curioso el canalón tallado en la roca.

Está situada en un suave repecho con buenas vistas hacia el Tozal. Los edificios están ruinosos, pero todavía se encuentran rincones que nos gustarán. Los campos que rodean la aldea están repletos de viejos quejigos, parecidos a él que hemos visto en la entrada al pueblo. Es obligatorio un paseo por estos campos.

Nota personal – El Olmo de la Pardina Latorre:

Por los campos al oeste del pueblo se forma la senda que lleva a la Pardina Latorre. Por desgracia, está perdida y cuesta mucho seguirla por aquel terreno seco. La Pardina Latorre destaca con el “esqueleto” del olmo más alto que conozco y merece, sin ninguna duda, una visita, ya que no se sabe cuanto más se mantendrá de pie. Algunas imágenes del olmo se encuentran en el capítulo de fotos: “Árboles“.

Dado que la senda es complicada y por terreno muy hostil, dicha visita queda sólo mencionada aquí, sin más descripciones – reservada para personas que se preparan las excursiones detalladamente y tienen costumbre en moverse por aquellas tierras.

Los alrededores de Abellada

Los alrededores de Abellada.
Al fondo se ve el Tozal de Guara.

Para llegar a Azpe podemos ir por una pista obvia o, mejor por una senda que se inicia en un visible collado encima de los campos al este de la aldea. Para llegar allí subimos por la ladera, fraccionada por muchos campos, sin ningún camino definido contemplando de nuevo otros ejemplarios de Quercus excepcionales. No hay perdida, ya que el collado está siempre a la vista y la pista se encuentra cerca a nuestra izquierda. A partir del collado el camino está definido y nos llevará en breve a la aldea de Azpe.

Azpe

El Templo de Azpe

El Templo de Azpe.

Cerca del pueblo encontraremos de nuevo agua en el Barranco de Used, pero la atracción más llamativa es el templo. Grande, aislado y siniestro.

En un campo en el norte del pueble yacen unas curiosas piedras, segmentos que forman un circulo. Lo describe Arturo González en su libro “La montaña olvidada” al detalle.

Nota personal:

Según él, el uso de estas piedras no está de todo claro – y leyendo eso es el momento cuando mi fantasía empieza a trabajar a tope proyectando a mi mente las imágenes de unas cruces sujetadas por dichas piedras donde quemaban brujas o crucificaban a las personas que no iban conforme con el catolicismo.

Como he mencionado antes: siniestro, pero este tipo de historias encajan a la perfección con el entorno de la montaña olvidada.

Río abajo, en el camino hacia Used se encuentra el molino que merece una visita también.

Bajamos por la senda balizada a Used. El camino se aleja del barranco, pero en las cercanías del próximo pueblo encuentra de nuevo la orilla y unas pozas para que el perro se pueda bañar. En esta zona topamos con el GR 1 que nos llevará al pueblo.

Used

Una borda maravillosa en Used

Una borda fabulosa en Used.

La civilización no se ha olvidado de esta aldea. Encontraremos gente y casas que sirven todavía (o de nuevo) de vivienda. La iglesia que se parece a la de Azpe, está en ruinas. Además destaca con una casafuerte con un bonito patio, una maravillosa borda y el pozo para visitar.

La poza cerca de la pasarela del Barranco de Abellada

La poza cerca de la pasarela del Barranco de Abellada.

Seguimos por el GR a Bentué.

Antes de cruzar la pasarela del Barranco de Avellada podemos bajar pocos metros por el río para tomar un último baño en una bonita poza. Después, bien refrescados, continuamos por el GR hasta Bentué.

Retorno:

Sólo tenemos que bajar la carretera restringida hasta el coche.

Cerca de Bentué de Nocito

Cerca de Bentué de Nocito.
Robert  en una roca de forma de seta.