La Peña Amán

El Salto de Roldán

El Salto de Roldán al fondo.
En el soleado camino Robert busca la sombra en los rincones donde hay buenas vistas a estos dos moldes de conglomerado.

Como su gemela, la Peña San Miguel, se trata de un pico llamativo para una excursión de media jornada. En su cima no se encuentran ruinas, ya que la plataforma cimera no ofrece suficiente espacio para unas edificaciones como las que se encuentran en el otro lado del Río Flumen, pero encontraremos paz y silencio, dado que la ascensión implica una caminata de casi dos horas y eso espanta a la gente que prefiere llegar en coche a los objetivos de sus excursiones.

Ficha Peña AmánLas vistas y el entorno son iguales de espectaculares y, al contrario que la peña gemela, el perro puede llegar a la penúltima plataforma, muy cerca de la cima. La última se logra por unas clavijas expuestas que superan un escalón de unos 4m. Mientras hacemos cima, el perro puede esperar a pie de dichas clavijas y después podremos tomar el almuerzo con él más abajo en una de las cornisas accesibles, donde las vistas nos dejarán también con boca abierta (evidentemente no mientras comemos).

El Salto de Roldán

El Salto de Roldán.
Las vistas desde la cornisa donde suelo tomar el almuerzo – un panorama inmejorable y con la compañía de mi perro y los buitres, nada más.

La senda hacia la cima es clara y bonita, con el objetivo casi siempre delante. En primavera podemos encontrar agua para nuestro amigo de cuatro patas en un riachuelo afluente del Barranco San Martín, cerca del coche, y en el manantial de la Fuendibién, situado más o menos en la mitad del ascenso. En verano se secan los barrancos y dicho manantial se reduce en unos charcos de barro, donde el perro puede más bien ensuciarse, en vez de refrescarse, pero menos es nada.

El balcón de la cara sur

El balcón de la cara sur

El balcón de la cara sur. El bloque que inicia la cornisa en primer plano y la Hoya de Huesca al fondo.

Después de haber pasado de nuevo el paso de I en la bajada y antes de seguir por las lazadas del camino hacia el collado, podemos desviarnos por la derecha y visitar un lugar singular en la cara sur de la peña.

Sólo debemos seguir una tímida trocha que sigue en horizontal por una faja por el este del molde. Esta faja se estrecha según avanzamos, pero la senda tiene continuidad hasta un mirador natural colgado sobre la Hoya de Huesca. Es la primera cornisa que interrumpe la verticalidad de la Peña Amán y inicia el sistema de panzas que forma la cumbre. Está visible desde lejos por un gran bloque desprendido que marca su inicio. Ya cerca de él, la senda cruza una canal donde la trocha queda tapada por el boj y se acerca bastante a los acantilados. ¡Cuidado en este punto!

Una vez pasado el bloque nos podemos acomodar en la cornisa y disfrutar del vacío, del vuelo de los buitres, de la soledad y de las buenas vistas a la capital.

La Peña San Miguel y el Fraile

La Peña San Miguel y el Fraile.
Se divisan 2 de los objetivos descritos en la entrada «La Peña San Miguel«:
– La cornisa que tiene continuidad es la que arranca en un pequeño campo en la cara sur (izquierda) de la peña.
– Detrás de la peña, donde la pista pasa por el resalte rocoso en la izquierda de la foto se encuentra el mirador.

La Peña San Miguel

La Peña San Miguel

La Peña San Miguel.
En el sistema de cornisas que rodea la peña Robert me indica el camino.

Por las instalaciones de escaleras y clavijas que abren el paso a la cima, las ruinas árabes, su cercanía de Huesca, su fácil alcance con el coche y por su extraña belleza la Peña San Miguel fue siempre un objetivo solicitado de los excursionistas. El perro no llegará a la cima, ya que su alcance obliga a superar varias vertiginosas escaleras de metal y algunas clavijas, pero podemos completar una media jornada con tres otros objetivos que nos asombrarán tanto como la cima.

Ficha Peña San Miguel

1. El Mirador del Salto de Roldán

Siguiendo por la pista podemos alcanzar a pie en pocos minutos un mirador que ofrece una buena perspectiva del conjunto del Salto de Roldán y de los acantilados de Cienfuens. Como la pista está restringida no habrá mucho trafico.

2. El cauce del Río Flumen

Desde el mismo aparcamiento en el Collado de San Miguel baja por la vertiente norte una pista que se convierte en seguida en una senda. Esta nos llevará a las ruinas y los Campos de Santolarieta. Próxima a estos se encuentra el Manantial de los Lavallos. Podemos acercarnos a la fuente por una corta senda a mano derecha. Ahora nos separa sólo poca distancia del mismo lecho del río. En una bifurcación podemos seguir por el ramal izquierdo para llegar a la pasarela del camino que asciende por la cara norte de la Peña Amán o por el otro que nos llevará a la pasarela de piedras del camino que se introduce a las Palomeras del Flumen.

El retorno al collado puede ser muy caluroso, si elegimos mal la hora y eso podrá pasar fácilmente, dado que en el fondo del valle el sol se va pronto y nos da una sensación de frío que no es verdadera en la subida. Por eso está bien que sepamos donde se halla la fuente.

Si queremos realizar una marcha más seria y larga podemos optar por la ruta de la Bozosa de San Miguel. Esta tiene su propia entrada en el blog.

El Río Flumen

El Río Flumen.
El típico color verde intenso del Flumen en esta zona invita a tomar un baño. Lo que nos se ve en la foto son las inmensas paredes que bajan del Fraile y la Peña Amán a las orillas – Robert las está admirando… ¿o son los buitres los que le llaman la atención?

3. La vuelta a la Peña San Miguel

Esta muy bien descrito en el mencionado libro de Enrique Salamero.

La ruta no es apta para seres que sufren vértigo, pero en ningún momento tenemos que trepar o escalar. Si se evaluase sólo el camino y la traza que se pisa y no se concentrase en el abismo que está cerca y tan presente, se podría decir que es una senda que carece complicaciones. En la parte más estrecha se encuentran los anclajes para montar un pasa manos, aunque no hay ninguna instalación permanente. El último tramo, en la cara norte el camino está algo vestido.

Sea como fuere, las vistas a la Peña Amán y el Fraile, la roca, los buitres y la impresión de la verticalidad hacen que esta vuelta será inolvidable y nos dejará con la boca abierta.

Las Palomeras del Flumen

Las Palomeras del Flumen desde la cornisa que rodea la Peña Amán.
El abismo desde la cornisa impresiona.

Por la Sierra de Bonés al Nacimiento del Río Flumen

El nacimiento del Río Flumen

El Nacimiento del Río Flumen.
Entre prados y riachuelos, boj y pino – Robert lo pasa pipa.

Las campas de Bonés donde nace el Río Flumen son atípicos para Guara. No encontraremos pozas profundas, agujas, covachos, acantilados o terreno seco como nos ofrecen los cañones de los ríos que traspasan la sierra en otras zonas. Parecido a las Mallatas del Alcanadre se trata de una ‘esponja’ natural salpicada de boj y pino entre las Sierras de Bonés y Javierre que mana en varios puntos los aguas que se unen finalmente en una cascada y forman el Río Flumen.

Pasear con el perro por estos prados amplios es el objetivo principal de esta excursión. De paso descubriremos pozas, cascadas o árboles dignos de ver. Además visitaremos una ermita y una acequia que tienen encanto. Preparamos la correa para el perro y un picnic para pasar una media jornada en un paisaje más verde de lo habitual.

Ficha Bones

Tiempo:

Del Mesón Nuevo hasta encontrar el PR: 20min

Del encuentro con el PR al collado: 20min

Del collado a las Campas de Bonés: 20min

De la cascada hasta el Mesón Nuevo por la acequia: 1h

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Total: (Calculando un paseo por las Campas) 3h 30, media jornada

Aparcamiento:

Coger la carretera vieja de Monrpós y aparcar en el Mesón Nuevo.

Acceso:

Tomamos una pista muy vieja y erosionada que arranca 400m antes del Mesón a mano derecha (bajando).

Para bajar hacia ella y evitar la carretera nos podemos meter en el terreno que se encuentra encima de la carretera y seguir la canal. A partir del cruce del canal con la carretera el avance campo a través se hace muy pesado y complicado. Por eso, recomiendo ir los últimos 200m con el perro atado por la carretera.

Subimos la pista principal que nos acerca al oleoducto y por varias lazadas cerradas nos situará en la vereda del mismo. Seguimos por una senda muy poco marcada unos 40m recto por arriba para topar con el PR que viene desde Arguis. (Para la orientación: el PR  atraviesa el oleoducto 20m encima del cartel «103».)

Todo este acceso es feo: molesta el ruido de la autopista, el terreno es hostil y el oleoducto sólo nos sirve para la orientación,  pero a partir del encuentro con el PR que es un camino antiguo todo cambia y podremos disfrutar de lo que es el senderismo.

En el sendero que baja de la Sierra de Bonés

El sendero que baja de la Sierra de Bonés a los prados.
Robert posa debajo de un viejo pino.

Pronto llegamos por una senda de buena traza al collado donde se abren la primera vez las vistas al Pirineo y las Campas de Bonés. Siguiendo por el sendero nos bajamos sin complicaciones por un bonito pinar hasta topar con una pista. Desde allí advertimos bien la Ermita de la Magdalena que nos sirve como campo base o referencia principal de orientación.

Las Campas de Bonés:

Las Campas están limitadas en el sur y oeste por la pista en la cual estamos situados. Esta da la vuelta por toda la explanada y sube a la cresta de la colina que tenemos enfrente (la Sierra de Javierre) y la cual nos sirve de limite hacia el norte. En función del tiempo que queremos invertir podemos explorar toda la zona a mano izquierda (oeste) de la ermita (la cual es el limite hacia el este) . Podemos pasear por todos los prados en función a la presencia del ganado y intentar a no molestarle demasiado.

Mapa de los prados de Bonés

Recorte del mapa de Sigpac.

El Río Flumen dibuja meandros por distintos ramales entre los prados verdes. Como toda la zona está salpicada de pinos y bojes, ocurrirá que nos perderemos en algún momento, pero, dado que  la ermita está situada en un pequeño montículo, se recupera la orientación fácilmente. Se ofrecen varias atracciones que merecen una visita:

La Ermita de la Magdalena:

La Ermita de la Magdalena de Bonés

La Ermita de la Magdalena debajo de la tormenta.

Hoy en día sirve de refugio para cazadores, pastores o excursionistas. A su lado se encuentra una pequeña balsa artificial y el Río Flumen rodea el montículo que la ubica por debajo.

El Nacimiento del Río Flumen:

Un poco más arriba de la ermita encontraremos la fuente que se considera como el Nacimiento del Flumen. En el bonito pino que se halla encima de la fuente hay una pequeña estatua de María con su hijo en brazos. Mucho más tío arriba, donde cruza la pista, se encuentra otro manantial importante: la Fuente Latar.

El Nacimiento del Río Flumen

El Nacimiento del Río Flumen.

La cresta de Santa Cruz:

Por toda la cresta que limita las Campas por el norte discurre una pista por la cual podemos llegar a varios miradores con vistas al Pirineo. Podemos subir por la misma pista o por distintas sendas de ganado. ¡Cuidado con el calor! Esta vertiente del valle se llama «Solano de Santa Cruz», lo que indica el clima que se estabiliza en verano allí. Además, es una zona seca.

Y más..

  • En el extremo suroeste se encuentra un pinar, bonito y pequeño, que atrae por la posible presencia de setas.
  • El panel explicativo que se encuentra en la pista menciona una necrópolis medieval, pero no sé donde se encuentra exactamente.

Para terminar nuestra ruta y volver al Mesón Nuevo tenemos que bajar por los campos en la orilla derecha del río sin camino obvio. Aunque no hay ningún camino señalizado en los siguientes tramos, resulta fácil encontrar los objetivos. A poca distancia se unen todos los ramales y barrancos en una bonita cascada. Para mí es el clímax de la excursión: La hermosa cascada y la hierba, suave y verde – nos invitan a descansar y tomar el almuerzo allí.

El Nacimiento del Río Flumen

El Nacimiento del Río Flumen.
La cascada debajo de la Emita de la Magdalena.

Siguiendo por la orilla derecha una tímida senda nos lleva a una pequeña presa que desvía una parte de las aguas del Flumen a la Acequia de Bonés que las conduce al Embalse de Arguis. Allí tenemos que coger una senda que discurre por la orilla izquierda de esta canal.

Dicha senda, suficientemente bien trazada, nos introduce en un bosque mixto, fabuloso y salvaje, siempre siguiendo la dirección de la canal. La perseguimos hasta topar con el oleoducto. Allí se podría seguir por la canal, pero la vegetación llega a molestar en este segundo tramo. Por eso aconsejo subir por la trocha del oleoducto unos 50m y seguir por la pista en la misma dirección.

Puente sobre la canal

La Acequia de Bonés que lleva una parte de las aguas del Flumen al Embalse de Arguis.
Un idílico puente nos permite alcanzar la pista que discurre paralelo, si nos cansamos de ir por sendas salvajes. Si bajamos desde allí por unos campos abandonados al mismo río, encontraremos otra bonita cascada con una poza somera.

Retorno:

Seguimos la pista una media hora hacia el este. Más adelante vemos un cartel que indica el arranque del viejo sendero que nos llevará al Mesón Nuevo de nuevo. Este discurre cerca de la canal de antes, y hay algún punto de acceso al agua para el perro (el más fácil está en el mismo collado).

San Martín de la Val d’Onsera

Los Paredones que se caen al Barranco de San Martín

Los paredones que caen al Barranco de San Martín.
Vista desde el Collado de San Salvador.

Paseo muy entretenido y bonito. Normalmente se encuentra agua en la Puerta del Cierzo y en la misma ermita, incluso en verano.

Ficha San Martín de la Val d'Onsera

Puntos conflictivos:

El Paso de la Viñeta

Raúl en el Paso de la Viñeta.

El puente de troncos en el Paso de la Viñeta

El puente de troncos en el Paso de la Viñeta.

El Paso de la Viñeta:

No resultaba difícil para Robert, pero hay que tratarle con respeto. Todo el tramo es expuesto, excavado en las paredes de Conglomerado y asegurado con sirgas (que no dan una imagen de seguridad). Sobre todo hay un tipo de puente, hecho de troncos, que salva un barranquillo y que puede dar miedo al perro (Robert saltaba encima).

Por todos modos se puede evitar el paso eligiendo la Senda de los Burros que carece de tramos expuestos. Por esta vía hay que echar 30min más a la excursión.

La bajada desde el Collado de San Salvador al barranco está menos expuesto y tiene instalado unas sirgas nuevas (que dan mucha, mucha imagen de seguridad).

San Martín de la Val d'Onsera

San Martín de la Val d’Onsera.
El paraje que se me presentó cuando levanté la vista del bocadillo…